El diputado alfonsinista, Hugo Escalada, cuestionó  la irresponsabilidad del gobierno de Macri que desoye la advertencia de Lavagna: “este modelo termina en colapso”. Tildó asimismo de mediocre la estrategia de ocultar el debate con chicanas y denuncias.

Posadas (Lunes, 21 de noviembre)  El diputado de Vanguardia Radical, Hugo Escalada,  calificó hoy de irresponsable al gobierno de Macri que desoye las advertencias formuladas, entre otros por Roberto Lavagna, sobre el inevitable colapso del modelo de crecimiento en base al ajuste del consumo y del endeudamiento. También consideró mediocre la estrategia de ocultar el debate de fondo con denuncias de corrupción y descalificaciones a los críticos que sigue el gobierno con el apoyo del grupo Clarín. Sin embargo, el diputado alfonsinista no eludió formulaciones críticas a las responsabilidades de los gobiernos progresistas que no pudieron modificar la estructura económica al mantener como motores del crecimiento las exportaciones extractivas. En declaraciones a este sitio salió al cruce también de González Fraga que, desde el equipo de “intelectuales” de Macri aseguró que las inversiones no vienen por temor a un nuevo ciclo populista.

Se cumple un año de la consagración de Macri en las urnas ¿cuál es el balance político que pueden hacer desde el radicalismo que resistió la conformación de la alianza Cambiemos y en la opción optaron por Scioli?
No se puede hacer un balance político disociado de la evolución económico-social. Nadie duda de que en 2016 se ha profundizado el estancamiento de la economía, no hay inversiones y por el contrario hay desocupación y más pobreza. Es la mirada si se quiere de la calle. Pero si no se quiere quedar en las sensaciones dejemos hablar a uno de los dirigentes más serios de la política argentina: Roberto Lavagna. Rompió el silencio con declaraciones que tienen un alto contenido político. Concretamente está advirtiendo que si se sigue así esto termina en colapso.

Sí. Lavagna sostiene que estamos en un modelo de ajuste y que el endeudamiento externo indefectiblemente termina en una situación de colapso. Pero desde el gobierno hablan de un período de transición.
¿Transición a dónde?.

De la pesada herencia a una economía de mercado que favorezca las inversiones
Son las respuestas de los funcionarios de Macri. Siguen en campaña. La respuesta de Prat Gay, comparando a Lavagna con Hebe de Bonafini, desnuda toda la mediocridad de esta derecha que administra el Estado. Es la manera de no debatir ideas.  Para eso tiene la complicidad de Clarín y todo el aparato de comunicación. Siempre centran la atención en aspectos secundarios. Además están construyendo el relato propio. El relato que se le cuestionaba al kirchnerismo no es más que la lucha por el sentido de la política y el sentido de la vida. Pero el del PRO es un relato que hace política negando la política.

Las expresiones de González Fraga, que integra el equipo de intelectuales del macrismo, ¿se pueden entender en ese sentido que usted dice?
Pareciera que tiene el rol de combatir en las trincheras. Cuando dice eso de que le hicieron creer a la clase media que con un salario podían comprar celulares, un plasma (que no existe más) autos, motos y viajar al exterior. O cuando dice que no hay inversiones por temor a que vuelva el populismo. No son meras provocaciones. Abonan la lucha por el sentido común.  Si se lee la letra fina de las declaraciones de un hombre del think thank de Macri se descubre el hilo conductor del pensamiento neoliberal. González Fraga habla del fin de la historia. El riesgo del populismo que marca como una dificultad para los inversores, es cierto. Si por populismo se entiende la acción política de los gobiernos progresistas que no renuncian a la construcción de un Estado de Bienestar. Un Estado que garantice leyes de protección al trabajo, salario mínimo, jubilaciones dignas, expansión de servicios públicos que son salario indirecto como la salud y la educación.

¿Es cierto entonces que las inversiones no vienen por temor a un nuevo ciclo progresista?
El mismo Lavagna, que no entra en las chicanas, observó que “si ésta es la manera con la que analizan la realidad argentina, estamos mal. Si ésta es la dirigencia y, sobre todo, la que pretende ser la nueva dirigencia, estamos mal”. El gobierno de Macri es de una derecha mediocre e irresponsable. Las precisiones que formula Lavagna en sus declaraciones hay que contrastarlas con las propias palabras de Macri en el reportaje, bastante liviano y sin repreguntas, que le hicieron en Clarín.

¿De qué contraste habla?
Macri en las pocas definiciones que dio en la entrevista puso sobre la superficie sus convicciones monetaristas.  En Clarín, cuando le preguntan por la inversión y el consumo Macri sostuvo que primero debe resolver “el tema”, de la inflación y a partir de ahí adelanta que empezará en serio a debatir cuáles son los problemas de fondo.
En la entrevista con La Nación, Lavagna parece responderle cuando invierte la relación causa – efecto. Sostiene que es al revés de lo que dice Macri, primero hay que empezar a poner la economía en marcha para frenar la inflación. Y esto es un debate que parecía saldado en la economía argentina. La inflación no es un fenómeno puramente monetario sino que es la manifestación de insuficiencias estructurales de la oferta y de la puja salvaje por la distribución del ingreso.

Siguiendo con Lavagna, en sus declaraciones dice que hablando de macroeconomía, no hay miles de modelos, sino el modelo de ajuste, y el modelo que promueve el consumo, y que los dos en la historia argentina terminan con atraso cambiario y asfixia por el sector externo.  ¿Estamos condena dos los argentinos a los ciclos entre neoliberalismo y populismo?
Le respondo desde la representación política que tengo. Dejemos las teorías económicas a los expertos.  La observación de Lavagna debe ser una de las cuestiones fundamentales de la Argentina. El péndulo entre gobiernos neoliberales, de ajuste y progresistas, si se quiere populistas, de expansión del consumo a través de políticas de distribución del ingreso, es una realidad. La derecha no tiene interés en debatir porque gana siempre con las crisis. Es el progresismo el que debe imponer el debate y correrse de las chicanas. Eludir esta cuestión de fondo es precisamente una de las causas de la crisis de representatividad de los dos partidos tradicionales del siglo XX.
Las críticas a los gobiernos progresistas frecuentemente eluden las cuestiones de fondo. Se quedan en los fenómenos secundarios  cuestionando exclusivamente a la burocracia, la corrupción o la ineficiencia. Es lo que hace el relato de Clarín y Macri. Habría que recordarles que esas denuncias suelen acosar en algún momento a todos los modelos económicos y que no constituyen algo nuevo. Son los argumentos utilizados contra los gobiernos de Irigoyen, de Perón, pero también de Menem y de la Rúa y así como hoy son denunciadores mañana serán denunciados.

¿Cuál son las reflexiones que deben realizar los gobiernos progresistas para revisar las causas de su agotamiento? No parece que en el kirchnerismo se haya indagado el por qué de la derrota nada menos que en manos de la derecha
Es cierto que el progresismo tiene responsabilidad en la restauración del neoliberalismo en toda América Latina. Hay una fuerte iniciativa del imperio, pero una década de logros debía haber sentado las bases de la consolidación de los modelos populares.
El ciclo progresista de principios de siglo XXI surgió de rebeliones populares, como el que “se vayan todos” en la Argentina,  que modificaron las relaciones de fuerza en América Latina. Nadie puede negar que hubieron conquistas sociales, conquistas democráticas, y frenos a la agresión imperial. Pero también es cierto que  se acentuó la economía extractivista exportadora.  El kirchnerismo con todos sus méritos no logró canalizar las rentas agro-exportadoras hacia actividades productivas.  El cómo hacerlo evidentemente no es fácil y demanda una correlación de fuerzas diferente. Es precisamente una de las cuestiones que debemos encarar desde el progresismo sin caer en las trampas retóricas de las derechas.

Anuncios