“La Nación y el Inym tienen la solución”, insisten. Los productores del acampe frente al organismo están decididos a quedarse si no les pagan lo estipulado por ley, y al contado. Reclaman cambios urgentes en el organismo y admiten parte de la responsabilidad en la situación que los afecta. 

Posadas (Jueves 16 de marzo). “De acá no nos vamos si no es con la solución definitiva a nuestro problema”, disparó Julio Petterson, dirigente yerbatero que integra el grupo que este miércoles tomó la sede del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), en Posadas, hartos de la falta de respuestas, de las reuniones, de las notas y de las promesas.
Medio centenar de pequeños productores permanece en la calle céntrica de Posadas, frente al organismo, donde pasaron la noche y seguirán hasta tener la respuesta que fueron a buscar a Buenos Aires, “porque acá nadie soluciona nada”. Las ollas comunes con fogatas realizadas sobre el asfalto y la acumulación de leña dan cuenta que están decididos a quedarse.
Llovizna en la ciudad. Los espacios abiertos entre los camiones y las camionetas fueron cubiertos con lonas, como refugio de la lluvia y de los primeros fríos del año durante la noche. En su gran mayoría son varones pero algunas mujeres son parte de este reclamo. Hay orden y limpieza y más allá de interrumpir el tránsito o el característico olor a humo de las fogatas, están decididos a molestar a la ciudad lo menos posible: acordaron incluso el uso de los baños del Inym para no molestar.
La primera noche de la protesta durmieron en los camiones o en los asientos de sus autos. Esperan la reunión de este viernes a las 10, nuevamente en el Inym, con la totalidad de los directores del organismo ante quienes van a exigir el cumplimiento de sus reclamos. En realidad se trató de una tregua entre el miércoles y este viernes, “para que hablen con quien tengan que hablar, pero para que traigan la certeza de que nos van a cumplir los precios pactados por el laudo y los pagos como establece la ley. Sino, que se acostumbren a vernos acá porque no nos vamos a ir”, insisten.
La ronda del almuerzo sirvió para repasar los hechos a 24 horas del acampe y para analizar distintas salidas a esta situación, con la seguridad de que solo buscan la solución definitiva.
“Estamos cansados de reuniones, de notas y de promesas. Ayer después que entramos al instituto e hicimos salir a los empleados y pedimos a la policía que resguarde el edificio y que no permita que salga siquiera un banner, para evitar problemas, nos reunimos con el ministro José Luis Garay; con el presidente del Inym, Alberto Ré y el director Jerónimo Lagier; nos reunimos para nada, porque no logramos nada más que quedarnos acá y asegurarles que seguiremos acá mientras no haya una solución definitiva. El organismo no va a trabajar hasta tanto nos den una respuesta contundente para que volvamos a nuestras chacras a trabajar y cobremos el precio pautado por ley.”, insiste Julio Petterson.
Mientras tanto, en Buenos Aires, trascendió que los productores que participaron de las reuniones en buscan una salida a esta situación, aceptarían que la Nación avale los cheques, (aunque no ponga el dinero para el cobro inmediato), y el laudo en 0.50 dólares, para desactivar la protesta.

“Que garanticen el pago”

En el acampe frente al Inym, las voces son coincidentes: “pedimos un mecanismo que garantice el pago, donde entreguemos la producción y cobremos el precio estipulado; que entreguemos la yerba en el secadero y que transfieran la plata a las cuentas que tenemos abiertas desde hace más de cuatro años y que nunca las usaron para los pagos, pese a que nos hicieron abrir esas cuentas con la promesa de depositar los pagos pero eso nunca pasó”.

-Petterson, qué les plantea concretamente Alberto Re, el titular del Inym?
– Mirá, nos desilusionó, nos bajoneó ver un presidente del Inym totalmente desborado y sin respuestas, cuando más de 40 mil familias dependen de esta actividad. El hombre no sabía qué responder pero tampoco sabía qué preguntarnos; estaba tan superado y tan desbordado que tampoco supo siquiera inventarnos algo para largarnos contento. Estaba sentado, perdido porque evidentemente no está preparado para el lugar que tiene, desde donde no logra solucionar nada. Nos pidió que esperemos al viernes; llamó a reunión para este viernes con todos los directores del Inym porque no tiene la solución pero por lo que vemos, el Inym tampoco tiene la solución. Ahora se fue a Buenos Aires y veremos con qué viene a la reunión del viernes. Estamos esperando la respuesta de la Nación o alguna respuesta que salga desde la provincia.

-¿Qué esperan de Misiones, o del Ministro Garay?
-Garay puede tener las buenas intenciones que parece que tiene, pero no puede hacer nada; acá es la Nación y el Inym los que tienen que resolver esto. No hay otra manera; si la Nación no se ocupa, no habrá soluciones. Como les dijimos a los funcionarios, no vamos a abrir las puertas del Inym hasta que no nos den una respuesta. No nos vamos a ir hasta que no trabajemos a favor del productor, nos quedaremos hasta que sea necesario, el tiempo que demande esto.

-Si el problema y la solución están acá, ¿a qué fue Re a Buenos Aires?
-Dice que fue a gestionar los fondos que la Nación prometió. Que ahora no son fondos o no son 1500 millones sino solo unos 300 millones donde unos 1200 millones de la cifra que prometieron y que después negaron, no llegarán a Misiones. A nosotros nos hablaros de 1500 millones y trabajamos en conjunto con el secretario Negri, en Buenos Aires, junto al “Momo” Venegas y otros seis dirigentes más, donde nos prometieron ese dinero y ese cobro de contado. Pero después se desdijeron. Nos sorprendió que en Misiones desconocieran la cifra y la promesa, pero ahora nuevamente hablan de que probablemente llegarían esos 300 millones, que bajarían al Inym, para solucionar este problema.

-Pero ese subsidio, por decirlo de alguna manera, o financiamiento, ¿no seguirían beneficiando ora vez más a los grandes de la industria?
-Sí. Lastimosamente es así. El Inym nunca tuvo ni pensó un mecanismo para beneficiar a los productores sino solo trabajó, siempre, para los grandes industriales, con tasa de intereses o financiamientos a largo plazo, o como quieras mirarlo. Hoy nosotros queremos que nos paguen: no me interesa a mi ni le interesa a nadie acá de dónde salga la plata sino que queremos que nos paguen, queremos lo que es nuestro…

-¿Qué hay que modificar en la Ley de creación del Inym?
-Mucho, demasiado, pero que quede claro que al Inym hay que cuidarlo y fortalecerlo; tenemos que protegerlo porque se luchó mucho por este organismo pero cuando lo tuvimos, nunca lo cuidamos. Y en eso me incluyo. Es como una criatura que después que nació, se lo dejó solo y sin ningún tipo de enseñanzas ni cuidados; siquiera le enseñamos a caminar, donde me incluyo, porque las partes que estuvieron no supieron llevarlo adelante. Necesitamos empezar a trabajar fuerte con la reglamentación que está muy mal: no puede ser que hoy vendamos el producto a tres pesos y por ley tengamos que tributar por 5,10 pesos; son cosas que hay que modificar urgente en el organismo. Pero además, ¿Cómo puede ser que el molinero sea parte del directorio. Cómo va a estará dentro, si es a quien le estás vendiendo? El tipo no puede estar sentado dentro del directorio cuando es el mayor problema; es el que está viendo como no pagar. Desde mi punto de vista, no debería estar. Es como que yo tenga al secadero adentro de mi chacra. Eso no existe.

-¿Quiénes sí deben estar?
-Para mi deberían estar las cooperativas, pero que no sean integradas, que no tengan molino; si deben estar los secaderos pequeños, productores, tareferos y el Gobierno. Nadie más. No podés tener adentro al que está a la expectativa de cómo joderte. O cómo sacarte más barato el producto.

-Cuando salió el Inym fue celebrado por todos los sectores. Hoy, a la distancia, ¿crees que no alcanzó las expectativas o que fueron de alguna manera engañados o estafados?
– El Inym fue “el” gran sueño, anhelado por muchos, pero no se dio lo que pensábamos. Todavía hoy es un sueño tener un organismo donde podamos venir a sentarnos a discutir, a pelear, a hablar y a fortalecerlo. Tendría que ser un organismo creado sobre rocas, pero está doblegado por los industriales en beneficio de cinco o seis, y perjudicando y matando a 40 mil familias que dependen de la actividad, porque los tipos que están designados no cumplen el deber público para el que fueron designados. Eso hay que corregir, cambiar, pero creo que nosotros también somos responsables de eso. Porque dejamos que sea esto. Siempre digo que no se trata de saber caer, sino de no permanecer caído. Así de simple. Entonces, hoy tenemos que enseñarle al Inym a no estar en el piso, a no estar caído; no vinimos ni vamos a venir a romper o meter fuego: este miércoles cuando entramos al edificio, a raíz de la violencia de un productor pero también de la policía, hubo ese tumulto que todos conocieron. Nosotros no tenemos por qué aceptar violencia de parte de nadie. Acá no rompimos nada: entramos, sacamos a la gente y nos quedamos acá; se cerraron las puertas y pedimos que la policía cuide y de garantías de que no se saque un solo afiche de ahí adentro. Esto es nuestro, así que debe ayudarnos a nosotros. Pero también estamos en el punto donde admitimos que hay mucho para corregir: no puede ser que fiscalización dependa de una cooperativa. ¿Cómo me van a asegurar que el jefe de fiscalización va a controlar a las cooperativas si él depende de la cooperativa. Es obvio que no lo van a hacer, es obvio que no van a controlar. Por eso estamos acá, para tratar de empezar a acomodar algunas cosas pero también, a reclamar una solución contundente.

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