El gobernador de Córdoba ratificó en Posadas su fe de peronista para marcar diferencias con el pensamiento económico social del macrismo. Pero, es en el respeto a las diferencias en que sustenta la convicción para defender la gobernabilidad del sistema democrático, evitar la crisis que siempre las pagan los más pobres, y debatir la reorganización del País desde una concepción federal. La composición del Congreso Nacional, sin mayorías, es una oportunidad que refuerza la necesidad del diálogo y los acuerdos.
Por Carlos A. D´Onofrio

Posadas (Sábado, 22 de abril) Con una claridad meridiana que sirve para entender los desafíos del momento histórico en la Argentina, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti formuló aquí apreciaciones políticas que tienen una convergencia con las decisiones adoptadas por la conducción de la Renovación y el gobernador Hugo Passalacqua ya el 10 de diciembre de 2015. No es casual esa convergencia sino producto de la interpretación de los desafíos que impone el cuadro de crisis a  la dirigencia que asume responsabilidades de gestión. Por eso las palabras del Gobernador cordobés son esclarecedoras y operan de espejo. Después de firmar un convenio con Misiones que le transfiere a Córdoba productos de biotecnología vegetal, como se informó en nota anterior, Schiaretti aprovechó una conferencia de prensa para ratificar su fe de peronista y marcar las profundas diferencias con el pensamiento económico social del macrismo. “Estoy absolutamente convencido que la justicia social, no viene por la “teoría del derrame”, sino por la opción del Estado que es el que fija las reglas de juego y toma las medidas”, dijo para subrayar su desacuerdo con los conceptos centrales del neoliberalismo. Pero, precisamente, es en el respeto a las diferencias en que sustenta la convicción para defender la gobernabilidad del sistema democrático. “Manifestando nuestra propia identidad que es distinta a la del Gobierno Nacional, nosotros queremos que a la Argentina le vaya bien”, sostuvo para resumir los objetivos estratégicos en tres dimensiones:
-garantizar la gobernabilidad,
-evitar la crisis que siempre las pagan los más pobres, y
-debatir la reorganización del País desde una concepción federal.
Pero Schiaretti no sólo pone sobre la mesa sus diferencias sistémicas con el neoliberalismo sino también con el kirchnerismo. Afirmó que en 2015 íbamos derecho a un estallido similar al Rodrigazo de hace 40 años y en ese sentido entiende que ganar quien ganara había que tomar medidas correctivas. De todos modos, se mostró crítico con el manejo que está haciendo el gobierno nacional.

El federalismo confederado como alternativa

Esta distancia que pone de la concepción neoliberal de la teoría del derrame pero a la vez de la economía del kirchnerismo, por ejemplo cuando se pronuncia por la necesidad de una reforma del sistema tributario que establezca una presión del 32% en relación al PBI, tiene vertientes históricas que la respalda. Aunque en la conversación con los periodistas no surgió explícitamente el tema, al tradicional péndulo argentino entre las corrientes populares y las neoliberales, que expresan en la superficie el empate hegemónico entre sectores vinculados al sector externo y el mundo de las finanzas por un lado y los sectores dependientes del crecimiento del mercado interno, el aumento de salarios, el crédito barato y la industrialización, por el otro, resumidos sintéticamente, ese péndulo, decíamos, puede ser superado con la mirada alternativa del País Federal. Con el espíritu federal de la Confederación del siglo XIX, como rescata permanentemente Passalacqua. Pero veamos las definiciones de Schiaretti:

Córdoba no es una isla

Periodista: Recogiendo lo del espíritu de cooperación y colaborativo de este convenio, el proceso histórico que estamos viviendo en la Argentina tiene un riesgo y una oportunidad. Una de esas oportunidades quizás se da institucionalmente en el Congreso de la Nación, cuando  las provincias todas, tienen  más diputados y senadores que el eje del país central en Buenos Aires. ¿Cuál es la actitud de Córdoba para romper el eje tradicional de alineamiento en la lógica de lo partidario que generalmente posterga las voces de las provincias en las cuestiones que se tratan en el Congreso, si hay oportunidad ahora desde el “cordobesismo” desde el “misionerismo” de romper esa lógica y entablar con los legisladores de las provincias una forma distinta de pelear por las leyes y por las respuestas en el territorio donde está la gente? Y digo esto porque por más bien que le vaya al “Oficialismo” en octubre va a seguir teniendo minoría en las dos Cámaras.
Schiaretti: En primer lugar, déjenme aclararle que los cordobeses no somos uno, somos parte de la Argentina o sea nunca fuimos y no somos ni seremos una isla. Lo que defendemos los cordobeses siempre es al interior, siempre preguntamos y expresamos todas nuestras posiciones, no sólo en la defensa de Córdoba sino de todo el interior del país. Porque gracias a Dios tenemos, tal vez a una de las Universidades más antiguas de la Argentina, el aporte de miles y miles de jóvenes de todas las provincias de Argentina que van a estudiar a Córdoba y la mitad se queda y  le pone su impronta a la sociedad cordobesa. Nosotros somos una parte indestructible, de una parte indivisible de la Nación Argentina y  Latinoamérica”.

La situación obliga al diálogo

En segundo lugar Usted aclara muy bien esta situación política inédita que hay en el país significa crisis y oportunidades, es inédita porque es la primera vez que no se tiene la mayoría del Congreso Nacional, es la primera vez luego del regreso de la democracia y esto obliga a que haya el permanente diálogo, el permanente acuerdo y esto es muy bueno que se dialogue y se pueda.  A mí me parece importante y lo compartíamos recién, con Hugo cuando estábamos almorzando que la primera responsabilidad que tenemos aquellos a los que el pueblo nos  confío funciones para gobernar es evitar las crisis.

Evitar las crisis: la pagan los pobres

“Y yo remarco la necesidad de evitar las crisis porque si hay una deuda pendiente de la democracia con el Pueblo Argentino es que no supimos parar lo que la dictadura genocida destruyó. Nosotros éramos un país que en el año 1974 teníamos el 5% de pobres, éramos un país que teníamos el 6% de desempleo, que teníamos el 1% de personas debajo de la línea de miseria y teníamos el 14% de los trabajadores trabajando en negro, la dictadura genocida no sólo masacró a 30 mil compatriotas, sino que destruyó el tejido social que tenía la Argentina y el aparato productivo de la Argentina. Y la democracia, no lo supo arreglar, tanto es así que cuando uno mira el índice de pobreza cada década que pasa es superior el índice de pobreza promedio de la década anterior. En la década del ’80 teníamos un índice de pobreza superior al de los  ’70; en la década del ’90 un índice de pobreza superior al de los ’80; y, la década del 2000 también superior a la década de los ’90. Y cuando uno mira porque nos pasa eso, es porque siempre hubo grandes crisis y, en esas grandes crisis, millones y millones de compatriotas eran arrojados abajo de la línea de pobreza y después el país mejoraba un poquito, estabilizaba y venía otra crisis. Así que a mí me parece que lo central  es evitar que haya una gran crisis. Y Argentina iba a fines de 2015, rumbo a tener una gran crisis, por lo tanto hay que evitarlo porque la crisis lo único que hace es dejar más compatriotas debajo de la línea de pobreza.

Garantizamos la gobernabilidad

Cuanto peor es peor, nunca cuanto peor es mejor. Decir que cuanto peor es mejor, es una especulación electoral que perjudica al pueblo y esto tiene que cambiar definitivamente. Este es el planteo que hacemos los gobernadores, y desde el Peronismo, cuando me preguntan con qué yo me siento identificados, me siento identificados con el Peronismo de los gobernadores peronistas, que estamos empeñados en garantizar la gobernabilidad, estamos empeñados en que el País pueda no solo no caer en crisis sino que pueda empezar a salir. Y qué,  manifestando nuestra propia identidad que es distinta a la del Gobierno Nacional, nosotros queremos que a la Argentina le vaya bien. Lo importante es que cuando los que piensan distinto pueden acordar sobre determinadas cosas que eviten crisis y permitan que el país se ponga en la senda del crecimiento de los mejor y la reducción de los pobres.

Después de las elecciones

“Sin duda usted señaló muy bien que en estas elecciones no hay posibilidad que en Octubre, también cambie la constitución del Parlamento; podrán haber dos o tres Diputados más de un lado, dos o tres más Senadores más que el otro, pero la composición va a seguir igual y nadie va a tener mayoría. Después que pasen las elecciones nosotros vamos a tener que seguir dialogando y conversando y yo me animo a hablar desde mi parte, nosotros estamos convencidos en garantizar la gobernabilidad. Si la pregunta es, Usted que cree, si los Gobernadores Peronistas tienen que dialogar fijarse las situaciones que son comunes, yo le voy a decir que sí, estoy seguro de eso y estoy convencido que vamos en camino a esa dimensión.
Porque si hay algo que caracteriza a este momento que está viviendo Nuestra Patria es que se está reorganizando, y acá hay temas de debate que son importantes para la organización.

Impuestos y Estado

“Por ejemplo se habla de cuál va  a ser la estructura tributaria de la Argentina, se habla de impuesto distorsivo. Yo siempre digo que no es importante saber cuál es el impuesto sino cuál es el peso para el Estado sobre lo económico; que los economistas llaman la “Presión Fiscal sobre Producto Bruto Interno”, indudablemente hay quienes quieren que el peso sea muy bajo y hay otros que quieren que sea infinito, lo único que está claro es que en un país como la Argentina la “Presión Fiscal, no puede ser del 18%” porque eso significa un estado ausente y tal vez tampoco puede ser la de Europa porque no tenemos la riqueza de Europa, para decir que el peso sea de tal magnitud, pero como mínimo tiene que ser del 32%.
Porque estoy absolutamente convencido que la Justicia Social, no viene por la “teoría del derrame”, sino por la opción del Estado que es el que fija las reglas de juego y toma las medidas. Y después vemos cuáles son los impuestos que vamos a poner y después vemos cómo se reparten estos tributos en la Nación que se lo disputen. La impresión que yo tengo es que lo primero que hay que ver en arreglar cuando se habla de la coparticipación, es que venga la plata que la Nación se fue quedando que son de las Provincias, en todas las últimas décadas y después vemos cómo se reparte esto. Y cuando se reparte en la mesa tienen que estar todos, porque es cierto que el Conurbano está congelado y eso es una injusticia con Bueno Aires, pero también es cierto que la Nación, que todos los subsidios que pone, los pone en el Área Metropolitana a la Ciudad de Buenos Aires,  al Conurbano de la Ciudad de Buenos Aires, sino que alguien me explique como un boleto en mi provincia sale 12 pesos y en el Conurbano sale 6 pesos; que alguien me explique por qué un consumidor de una familia cordobesa tiene que pagar 700 pesos de luz porque no tiene subsidios, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano pagan 200, 300 pesos porque tienen subsidios. En el país hay que discutir todo y también hay que poner los subsidios para ver cómo se reparte porque esto es lo que indica la equidad, y lo que indica el sentido común. Nosotros desde la oposición y esto lo planteo como Córdoba, llevamos ese planteo y me parece que es el debate que se viene, garantizar la gobernabilidad, pero tenemos que evitar la crisis, y como debate para la organización del País, defender el País Federal que tenemos; porque es falso que en determinadas regiones de Argentina tenga que haber un ingreso muy alto y que en otras regiones tengan que tener un ingreso muy bajo. Un país federado es aquel que, haciendo federalismo en serio, es capaz de darle la oportunidad a todos los habitantes del país de cada rincón de desarrollarse con dignidad y tener el ingreso que corresponde.

Manejo contradictorio de la economía

Periodista: Usted dijo que se venía una crisis sobre 2015, quería saber ¿Cómo ve el escenario económico político actual si no estamos en una crisis?
Schiaretti: A mí me parece que en el 2015 íbamos derecho a un estallido en la economía y ganara quien ganara tenían que tomar medidas correctivas, sino estallaba la economía del País. No tenemos que olvidar el Rodrigazo que hizo estallar la economía del País hace ya 40 años  e íbamos derecho hacia eso. Por lo tanto había que tomar medidas correctivas que lo tenía que hacer ganara quien ganara y es lo que pasó. Cómo es el desarrollo a partir de las medidas correctivas depende de quién conduce. Y hoy yo veo que hay, en el manejo de la economía una situación que es contradictoria, porque hay una política fiscal que es laxa en relación que no hay una reducción del déficit fiscal que es lo que nos afecta día a día, y veo una política monetaria contrictiva con tasas de interés altísimas que hace que no haya reactivación y penaliza el consumo. Me parece que esto es lo que está pasando hoy día. Igualmente el que tiene que darle explicaciones de esto es el Estado Nacional, de porque tomaron éstas medidas, porque ellos creen que éstas son las medidas correctas. Pero lo que estamos observando estos meses es que esta contradicción no hace que baje la inflación y no haya una reactivación que se note masivamente. Yo sigo haciendo votos para que baje la inflación por un lado porque sigue golpeando a los más humildes, y que  haya una reactivación para que la gente pueda tener empleo y para que crezca, así se puede incorporar a los que pertenecen a las migajas de la población de un empleo no formal a un empleo formal.

Anuncios