“No voy a declinar, ni me voy a cansar de decir que lo más importante para los misioneros para corregir nuestro presente y sobre todo el futuro es el agua”, sostiene Carlos Rovira que elaboró un proyecto de ley para declarar al agua como recurso soberano y aprovechar su explotación en beneficio de todos los misioneros. En un mundo donde la escasez ha generado un mercado del agua, con un valor estimado entre 400 a 500 mil millones de dólares, se advierte una fuerte intervención de los gobiernos.

Posadas (miércoles, 24 de mayo) Cobró estado parlamentario un proyecto de ley elaborado por Carlos Rovira para reconocer “el valor económico estratégico del agua como recurso natural soberano, real y potencial que tiene por objeto el desarrollo económico, social y ambiental de la Provincia”. En sintonía con otras iniciativas de Rovira, el proyecto destaca la importancia del agua como recurso natural estratégico para cualquier proyección de desarrollo económico y social de la provincia. “No voy a declinar, ni me voy a cansar de decir que lo más importante para los misioneros para corregir nuestro presente y sobre todo el futuro es el agua”, sostiene en los fundamentos del proyecto que deberá ser tratado por dos o tres comisiones simultáneamente ya que involucra aspectos constitucionales, del medio ambiente y de hacienda.
El proyecto de ley pretende declarar al agua, tanto superficial de los ríos y arroyos como subterránea y atmosférica del territorio provincial, como recurso soberano, de dominio originario, siendo sus beneficios económicos derivados de su explotación y usos, coparticipable con los municipios. Autoriza así al “Poder Ejecutivo a constituir inversiones en “commodities” y establecer tarifas, considerando al agua como bien escaso, según sea su uso y explotación como energía, consumo humano e industrial”.
Contempla también el articulado del proyecto el ordenamiento administrativo de los fondos que se recauden. Establece el artículo 4 que “se incorpora como recurso especial, la cuenta que contabilizará el agua como recurso económico, como medida fehaciente de su valor, de manera de cuantificar su riqueza y compararla con el total de recursos y gastos de la Provincia” y crea la cuenta especial denominada “Fondo del Agua para el Desarrollo  Sustentable que cuantifica:
a) los ingresos directos a valor de mercado del equivalente de energía eléctrica correspondiente a la Provincia en el caso de los grandes aprovechamientos previstos en la Ley IV – No 56 Nueva Coparticipación Económica Para Misiones: La Soberanía Energética;
b) las regalías, indemnizaciones y/o compensaciones futuras por el uso del agua;
c) el pago por servicios ambientales en virtud del cuidado del recurso natural hídrico; y
d) otros ingresos por tarifas o emolumentos a percibir en función de los distintos usos, principalmente industrial y consumo humano fuera del territorio provincial”.
Especifica el proyecto que el objeto es  generar recursos genuinos para ser destinados al siguiente orden de finalidades prioritarias:
a) Educación: políticas educativas y el 82% móvil universal, en especial para el sector docente;
b) Salud: gratuita y de excelencia para todos;
c) Vivienda: asegurar el derecho a la vivienda unifamiliar a todos los habitantes de la Provincia;
d) infraestructura para la producción, autovías sobre las rutas nacionales 12 y 14 y sobre las rutas provinciales, asfaltado de todos los caminos de colonias y poblados de la Provincia;
e) fomento de actividades económicas;
f) electrificación urbana y rural universal;
g) agua y conectividad para todos; entre otras”.

Fundamentos

Transcribimos a continuación los fundamentos que esgrime Rovira para presentar el proyecto y que resumen en pocas líneas el estado actual y los desafíos que no sólo tendrán las naciones sino toda la humanidad en los próximos años. Vemos:
“En un planeta donde el agua dulce es un recurso escaso y que cada vez más es tenido en cuenta, también allí los misioneros hemos declarado nuestra soberanía del patrimonio natural. Hoy en el mundo un litro de agua es más caro que un litro de petróleo.
“Solo por el hecho de que tenemos agua en abundancia, no estamos reconociendo la importancia que tiene. No voy a declinar, ni me voy a cansar de decir que lo más importante para los misioneros para corregir nuestro presente y sobre todo el futuro es el agua.”
“El agua es un producto natural, considerado desde el punto de vista industrial como una materia prima, y debe ser honrada, debe ser comprada y debe ser pagada. Todos los que hacen uso intensivo del agua para sus procesos industriales es norma que lo consideran como un insumo, y debería estar en la contabilidad de los costos, así como se paga la materia prima para formar parte, luego, del producto terminado con un costo diferencial.”
“Por ello, este Proyecto propicia cuantificar al recurso, principalmente en la generación de energía; contemplando también el uso industrial. Es un bien nuestro y es un bien escaso. Esto significará el primer reconocimiento institucional de este recurso que los misioneros lo estamos sintiendo como potencial para satisfacer nuestras necesidades.
“El pueblo tiene que saber cuántas escuelas se pueden construir con ese dinero no disponible; cuántos enfermeros, médicos y remedios puede significar para los hospitales; cuánta luz eléctrica, y cuántos problemas podemos resolver si echamos mano con inteligencia en algo que es nuestro”.
“Me resisto a creer que los misioneros desconozcan lo que puede significar el agua para el progreso, para el desarrollo familiar, individual pero básicamente colectivo en una provincia. El agua es un recurso clave e indispensable para la producción y la vida humana, lo cual ha llevado a replantear su valor de cambio y su valor geopolítico. El 70% de la superficie del mundo está cubierta de agua, pero solo el 2,5% es agua dulce. Y de ese porcentaje de agua dulce el 77% está congelada en los casquetes polares y glaciares; de los 23% restante el 22,5% se presenta como humedad del suelo o se encuentra en profundos acuíferos subterráneos. Por lo tanto, menos del 1% de los recursos de agua dulce del mundo está al alcance del consumo humano que se encuentra en ríos y lagos.”
“El agua comienza a tener un valor económico cada vez más considerable, y esto cobra especial relevancia teniendo en cuenta que en varios lugares del planeta el acceso limitado al agua es un obstáculo cada vez mayor para la producción de alimentos. A medida que crezca la población mundial, las necesidades alimentarias también aumentarán; se estima que para el 2030, las necesidades mundiales de alimentos aumentarán en un 60 por ciento. Alrededor del 80 por ciento de estas nuevas necesidades provendrán de la agricultura intensiva de regadío.”
“Económicamente el agua, como cualquier otro bien, tiene un determinado valor de cambio que en cada región dependerá de manera inversamente proporcional a la facilidad de acceso que en esa zona se tenga a ella. El agua se ha convertido en el nuevo commodity del Siglo XXI. Tal como ocurre con el petróleo o la soja, las condiciones están dadas para que el agua tenga una cotización. Pensar que el agua, como el aire, es un bien gratuito, no tiene fundamento alguno; se basa esta afirmación en que para que el agua llegue a la población de manera potable y fresca tiene que pasar por todo un sistema de transporte y purificación que exige grandes inversiones privadas o estatales. Al ser su valor de cambio, hoy día, muy bajo, esas limitantes de los medios de transporte y logística condicionan el que no se haya podido desarrollar un “mercado del agua”. Pero no hay dudas que en el futuro ese mercado se desarrolle, dependiendo de la mayor escasez relativa.
En las jornadas “El agua es vida” en Bolsa de Comercio de Rosario se afirmó lo mencionado en el párrafo anterior y como ejemplo de cómo estos condicionamientos hacen que el agua se comercialice a través de otros productos, se mencionó a China, que tiene relativamente poca agua (unos 2.200 metros cúbicos anuales per cápita) si se tiene en cuenta que el promedio per cápita anual es de 8.513 metros cúbicos. Al comprar soja, maíz o trigo a Brasil o Argentina, también compran indirectamente agua.

Más importante que el petróleo

“Dado el rol que desempeña el agua en la vida humana, es mucho más importante que el rol del petróleo, se supone que el “mercado del agua” va a ser un mercado fuertemente intervenido por los gobiernos, lo que no impide que exista un mercado de agua con sus precios respectivos. En el año 2004, una compañía de Helsinki (Finlandia) envió 1.400.000 de botellas de agua finlandesa embotellada a 4.345 kilómetros a Arabia Saudita. Finlandia es un país con cientos de ríos, lagos, y una costa muy grande. El gobierno de Finlandia se puso como meta que los actores finlandeses involucrados en el sector del agua se comprometan a una cooperación de largo plazo entre ellos y con otros sectores involucrados. Al hacer esto no solo se aseguran de que los recurso del país se mantengan estables, sino también que se puede cooperar con instituciones internacionales para mejorar la calidad del agua en otros países. El 94% del agua en botella vendida en Estados Unidos se produce nacionalmente, pero muchos norteamericanos consumen agua importada de hasta 9.000 kilómetros, como de las islas Fiji, y otros lugares lejanos, para satisfacer la demanda “de agua envasada”.
“En el 2030, de acuerdo con estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), más de la mitad de la población mundial vivirá en áreas en las que el abastecimiento de agua será precario. El agua está próxima a adquirir la condición de oro azul, una commodity escasa, reñida, transportada de un país a otro y, posiblemente, vendida a quien haga la mejor oferta, una situación que constituye un riesgo y también una oportunidad. Una marca canadiense de bebidas puso a la venta agua mineral sin gas de color negro, asegurando que el contenido es completamente natural. El producto comenzó a comercializarse con un precio de US$ 2,3 por botella en los Estados Unidos y se vende a través de una tienda virtual. Los chinos están empeñados en la construcción de obras de infraestructura de gran tamaño para llevar agua hasta las ciudades. Hay países que importan y exportan agua, y eso de cierta forma cambia la imagen del comercio de commodities, porque sabemos quién está dando recursos hídricos -EEUU y Canadá- y quienes están recibiendo esos recursos – China, principalmente, por medio de esa ruta virtual del agua”.
“David Zetland, economista de la Universidad de California, dijo que EEUU administra mucho mejor su petróleo, en gran medida procedente de fuera, que sus reservas de agua ahora amenazadas. “¿Por qué ese contraste? Porque el petróleo es comprado, vendido y comercializado como commodity”, observó Zetland en un blog de New York Times. “El agua, por su parte, es tratada como ‘derecho humano’ y no debe ser distribuida con base a precios. Como el petróleo más escaso cuesta más caro, la demanda del volumen deseado desciende en relación a un mismo nivel de oferta. Como el agua más escasa ya no cuesta cara, la demanda supera la oferta, lo que tiene como resultado el racionamiento, la mala distribución y las privaciones”.
“En el caso de la industria mundial del agua, cuyo valor estimado es de 400 a 500 mil millones de dólares, las amenazas a la forma tradicional de distribución de ese bien no dejan de ser también una oportunidad. En el extremo norte de Texas, un comerciante de petróleo llamado T. Boone Pickens cuando adquiere una hacienda en el extremo sur, vislumbró por primera vez el vasto acuífero de Ogallala, que se extiende de Texas a las dos Dakotas y proporciona volúmenes abundantes de agua que riegan buena parte de la agricultura americana. Este individuo, que antes era un osado inversor de petróleo, declaró que había concluido la era de los combustibles fósiles y comenzó a difundir fuentes de energía alternativas, sosteniendo que una sustancia esencial como el agua no se debería tratar de una forma diferente a otras commodities del mercado.
“En este contexto a nivel global, considerando la riqueza de recursos hídricos en el territorio de la Provincia de Misiones, se desprende como necesario fijar tarifas potenciales variables y proporcionales a la creciente necesidad y escasez de este recurso hídrico con valor potencial, a través de mecanismos de mercado para cargar un precio a la utilización de los servicios potenciales o para acceder al producto final, con una unidad de medida especial, hasta el momento no cotizados pero muy valiosos, que proporciona la materia prima más importante de nuestra Provincia.
“Por otra parte, también se establecen Pagos por Servicios Ambientales que serán recaudados y tienen por finalidad generar un ingreso destinado a incentivar el cuidado y protección de las cuencas hidrográficas. Esto deviene de la importancia que se le asigna a la materia prima (el agua) como un bien y servicio ambiental que necesita cuidados particulares por parte de todos los actores vinculados con la utilización y aprovechamiento de los recursos naturales hídricos de la Provincia.
“La gestión integrada y estratégica de estos recursos de valor potencial como capital natural de bienes de consumo, es una opción innovadora para impulsar el desarrollo sostenible. Este componente responde a la necesidad de capitalizar la riqueza natural en función del desarrollo socioeconómico, considerando a la vez las posibilidades de mantener la base de este recurso como fuente permanente de servicios ambientales y de ingresos (fuente de energía limpia y a bajo costo para los consumidores finales –abastecimiento de agua dulce para para la producción y el consumo humano).
El destino de esta Ley es la mejora de la calidad de vida, traducido en un mayor bienestar posible para la población misionera; el buen vivir con los estándares de dignidad humana, la libertad, la buena salud, las buenas relaciones sociales, la seguridad. La Ley establece expresamente este destino, lo cual implica un compromiso plasmado por escrito de beneficios y soluciones a necesidades concretas que implica esta nueva visión de gestión en torno a nuestra mayor riqueza natural como materia prima y recurso potencial. El bienestar es uno de los extremos continuos cuyo opuesto es la pobreza, pero con tanta riqueza natural solo depende de los misioneros hacia donde encaminar nuestras esperanzas.

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