Pedro Puerta propone reformular el Instituto de la Yerba a semejanza del Instituto vitivinícola. Pasar de la regulación del precio a la calidad y la gestión para valorizar las plantaciones ya existentes. “Yo quiero que los pequeños productores no tengan también el bolsillo pequeño”, dijo para diferenciarse de los correntinos que sólo defienden a los grandes molineros. Adelantó la orientación de un esquema en el que se está trabajando.

ELDORADO (Sábado 4 de agosto) Pedro Puerta, que se postula al Congreso de la Nación por el peronismo de Misiones, denunció aquí el laberinto en que se encuentra la economía yerbatera, que vive una crisis permanente que hace pagar a los eslabones más débiles de la cadena, el tarefero y el pequeño productor.
En ese sentido, en las listas de Unión Popular (UP), no es casual que figure uno de los referentes del yerbatazo, Jonas Petterson (en la foto, en la protesta yerbatera ante el Inym), productor del norte misionero con activa participación en las manifestaciones yerbateras.
En declaraciones a Misiones Plural, además de las apreciaciones referidas al campo político y económico adelantó un trabajo que se está haciendo, desde una inquietud política pero también desde el sectorial. Como empresario moderno, ahora a cargo de la yerbatera familiar, se mueve con estrategias que antes se improvisaban.
Puerta plantea, en síntesis, la reforma de la ley del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) “para que se establezca el precio en base a la calidad y así salir a conquistar el mercado y poner el dinero que hoy tiene ese organismo nacional para que los pequeños y medianos productores puedan sacar ese producto a la oferta. Al mismo tiempo hay que bajar el impuesto a los ingresos brutos y para ayudar en la cosecha a los tareferos”, dice.
“Hoy muy pocos secaderos y molineros pagan el precio oficial y esto se produce porque no se debe regular el precio sino que se debe reglar la calidad”.
Para Puerta, con la regulación del precio de la hoja verde y la canchada “se mató el mercado yerbatero porque subieron los costos y es imposible comprar la hoja verde y la canchada al precio oficial”.
“Está pasando a la inversa de hace cinco años. En ese momento regulando precios salió un valor más bajo del que tenía que ser y todos salieron a plantar yerba cuando en realidad lo que habría que haber hecho es calidad para que el colono recibiera más plata”.
Comparó el mercado yerbatero con el vitivinícola mendocino. “El yerbatero debería tener los mismos beneficios que la vitivinicultura en Mendoza. Aquí el gran bodeguero exporta como también lo hace el pequeño. El Inym debería copiar al Instituto de Vitivinicultura Mendocino que regula todo menos el precio de la uva. Te dan empuje de calidad, meten técnicos en las chacras, se cosecha la uva en Mendoza y junto a los cosecheros hay asistentes sociales censando a los chicos que están junto a sus padres”.
Más allá de ser un molinero denominado grande que producen unos tres millones de kilogramos de yerba mate mensuales, Puerta aclaró que su defensa es por el pequeño y mediano producto y en tal sentido se alejó del gobierno correntino “porque sólo defiende a los grandes molineros. Yo quiero que el pequeño productor no porque sea pequeño tenga el bolsillo pequeño”.
En otra entrevista, Puerta hubo de sostener que “el gran negocio yerbatero no solo lo hace el supermercadista sino también el Estado provincial con los anticipos fiscales y el nacional con los impuestos. Tenemos un Instituto Nacional de la Yerba Mate que durante el último tiempo se ha dedicado a todo, menos a solucionar el conflicto yerbatero”.

La crisis del sector

Los productores yerbateros pequeños reclaman desde hace meses la intervención del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) para que la industria cumpla con los precios laudado por el Gobierno Nacional para el kilo de hoja verde y el kilo de yerba canchada. El precio lo debe establecer el Inym pero al no lograr la unanimidad en la decisión, tal como está planteado en la reglamentación, el laudo se traslada al Ministerio de Agroindustria de la Nación.
Después del laudo, fijado este año en 6,012 pesos para el kilo de hoja verde de yerba y en 22,02 pesos para el kilo de yerba canchada, los productores volvieron a denunciar que la industria no cumple con esos precios y le reclaman al Inym distintas medidas para garantizar esos pagos, que deben ser al contado y por esos montos.
El desconocimiento permanente del directorio del Inym a esta situación irregular y la negación de los problemas -incluso a través de cartas documento remitidas al diputado Joaquín Olivera, de la bancada oficialista de la Cámara de Representantes de Misiones- fundamenta las denuncias de los pequeños productores sobre el instituto que debe regular la actividad yerbatera pero que solo defiende los intereses de los industriales, insisten, sumiendo al sector en una grave crisis económicas e involucrando a todo el arco político en una larga y tediosa discusión.

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Jonas Petterson y Pedro Puerta.
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