Passalacqua logró en las Paso el respaldo político suficiente para negociar con más fuerza la defensa de los derechos provinciales. En Misiones, los doces puntos de diferencia con Cambiemos que logró a instancias de Macri nacionalizar las elecciones, constituyen una fortaleza si se los compara con la suerte que siguieron otros gobernadores.

Posadas (Lunes, 14 de agosto) El pronunciamiento popular de ayer, si bien no son definitorias, no dejan de expresar adhesiones y las preferencias de los ciudadanos. El 41% de los votos que obtuvieron los candidatos de la Renovación constituyen un verdadero espaldarazo a la gestión de Hugo Passalacqua y el apoyo que pidió durante la campaña para salir fortalecido políticamente en los reclamos que viene haciendo al gobierno nacional en defensa de los intereses de los misioneros.
Los 12 puntos de diferencia con la alianza Cambiemos, que superó los 28 puntos en una elección histórica, son contundentes si se los computa en el contexto y los resultados en otros distritos. Passalacqua ganó 41 a 28, pero hay otros 31 por ciento de votos a frentes y partidos que en la campaña apuntaron sus cañones contra el centralismo porteño. Son respaldos también. Además, el resultado de Misiones tiene un contexto nacional en el que la alianza Cambiemos fue elegida como opción en varias provincias, incluyendo en las que históricamente el peronismo parecía imbatible. Perdieron Schiaretti, Rodríguez Saá y Bordet, en distritos con un profundo sentimiento federalista. Y que decir Neuquén. Es decir que hubo una innegable ola de respaldo al gobierno nacional más allá de las derrotas en Buenos Aires y Santa Fe. Al mismo tiempo, en todo el Norte Grande, los gobernadores ratificaron su hegemonía. Son datos concretos para hacer una lectura y suponer que los gobernadores como Passalacqua ganarán en protagonismo en la Liga que los une en los reclamos federales.

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