Cancillería Argentina no informó sobre esta obra. En Brasil ya cuentan con el dinero pero no hay proyecto ni datos de su emplazamiento. Si el puente San Javier-Porto Xavier no aparece sobre papeles en 2018, “podrá perder el dinero destinado por los diputados gauchos, que sería reubicada para otras obras federales”, advierten.

Posadas (Miércoles 8 de noviembre). El anunciado puente entre San Javier, Argentina, y Porto Xavier, Brasil, que unirá a la provincia de Misiones con el estado de Río Grande del Sur, apenas consiguió los fondos para su construcción generó también una polémica: periodistas y medios del Brasil advierten que el dinero, los 81 millones de dólares, estarán disponibles el próximo año pero aún no existe el proyecto y tampoco nadie parece saber dónde estará emplazado.
La periodista Vanessa Kannenberg, del diario Zero Hora (Gaucha ZH), da cuenta en un informe periodístico de la importancia de una obra como esta pero advierte que de acuerdo a un estudio de viabilidad, el único documento que existiría, la obra costaría unos 148 millones de dólares, una cifra lejana a los 81 millones que la enmienda parlamentaria contempló en el presupuesto anual brasileño para 2018, pese a que nadie conoce el proyecto y no se sabe dónde estará el puente internacional.
El único documento que tomó estado público en Brasil con respecto a esta obra es el estudio de viabilidad licitado en 2009 sobre la base del acuerdo firmado por Argentina y Brasil en 2000 y que preveía la construcción de puentes. “El análisis económico, técnico y ambiental, ejecutado por un consorcio binacional, quedó terminado en 2015, pero el Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes de Brasil (Dnit), no lo dio a conocer pese a los insistentes reclamos tanto de funcionarios, políticos, entidades y universidades”, informó Gaúcha ZH. Solo dieron a conocer que, entre los tres municipios en condiciones de recibir un puente de conexión con Argentina, la obra en Porto Xavier sería la más favorable frente a la de Itaqui y Porto Mauá, por tener menor costo.
La senadora misionera Sandra Giménez dijo a Misiones Plural que apenas tomó estado público la futura construcción de este puente, intentó conseguir en el Poder Ejecutivo argentino algún tipo de información, pero le resultó imposible. Afirmó además que le llama la atención que no hubo notificaciones formales a Misiones (de parte del Gobierno argentino). “Tengamos en cuenta que acá hay dos naciones que deben acordar la forma de ejercicio de ese paso y su emplazamiento, por lo que me parece raro que cancillería no informe ni responda las consultas”, al respeto, pero de todas maneras –agregó- “me parece una bendición que esto se logre porque hace rato venimos trabajando todos juntos, los misioneros, por un puente sobre el río Uruguay, así que celebro su concreción”, expresó.

Obra necesaria que aislada no resolverá problemas estructurales

El informe periodístico señala que la construcción del nuevo puente lleva expectativa de desarrollo para más de 750 mil gauchos y otro tanto de argentinos. El puente internacional para conectar a San Javier con Porto Xavier, “venció la disputa por la mitad de las enmiendas impositivas, aunque sin proyecto y compitiendo con otras grandes obras en marcha y también del área de la salud y la educación, de la bancada gaúcha de 2018”, aseguró.
El informe recuerda además que un puente sobre el río Uruguay es parte de la lucha que la región lleva adelante desde hace décadas, con una movilización política inédita que logró el apoyo de las autoridades argentinas.
El profesor de la Universidad Regional del Noroeste del Estado de Río Grande del Sur (Unijuí), Pedro Luís Büttenbender, doctor en Administración y con trabajos enfocados en el desarrollo regional del Noroeste, resalta que el puente internacional fue considerado “inversión prioritaria” por cuatro de los 28 consejos regionales de desarrollo (Coredes) de su estado y destacó que la obra es importante para la economía local ya que facilitará el transporte de cargas y de personas, creando un corredor de exportación e importación en el Mercosur, con ganancias logísticas y de competitividad, expresó.
En ese sentido definió a esta región brasileña como la que más necesita de inversiones públicas y capacidad de atracción porque el proceso de desaceleración económica (la crisis política y económica actual de Brasil) tendrá impactos progresivos para otras regiones y causará problemas sociales y de seguridad.
Büttenbender también recordó que hace más de veinte años su región no tiene nuevas obras pero que ahora, este puente internacional, “de manera aislada tampoco va a resolver los problemas estructurales y económicos de la región, que necesita ser articulada con proyectos de espíritu emprendedor, innovación y oportunidades de ingresos”.

Sin detalles de la obra

La nota periodística del diario brasileño cita también al vicecoordinador del Foro de Infraestructura y Logística de la Agenda 2020, Paulo Menzel, que está de acuerdo con los beneficios regionales e incluso estatales del puente pero también es taxativo al afirmar que no se trata de una obra prioritaria para Río Grande del Sul: “obra prioritaria es aquella que ayuda a estancar el aumento de costo logístico y hace que disminuya después, llevando al Estado como un todo a retomar competitividad. Y, recuperada la competitividad, a retomar la productividad. Este puente no lo hace”, dijo.
Por otra parte, el reportaje sobre este puente indica que los mismos parlamentarios y líderes que movilizaron a decenas de personas en pro de esta obra apuestan a que hasta que los 81 millones de dólares de la bancada sean liberados (la previsión es para el comienzo del segundo semestre de 2018), los trámites burocráticos estarán finalizados.
El alcalde de Porto Xavier y a su vez presidente de la Comisión Binacional Pro-Puente, Vilmar Kaiser (PP), dice que un anteproyecto está en el Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes (Dnit) para que una vez aprobada, pase a la etapa de licitación “posiblemente por medio del régimen diferenciado de contrataciones públicas, modalidad de construcción más ágil en Brasil, apta para cuando la elaboración del proyecto ejecutivo y la construcción se hacen de manera simultánea.
Hasta ahora, sólo existe el estudio de viabilidad licitado en 2009 sobre la base del acuerdo entre los dos países firmado en 2000, que preveía la construcción de puentes.
Ese informe resumido fue el único material que entregaron las autoridades, donde consignaba que la obra menos costosa sería la de San Javier – Porto Xavier frente a la de Itaqui-Porto Mauá.
Según ese estudio, el puente costaría cerca de 148 millones de dólares sin contemplar las inversiones de los accesos y alrededores, pero las autoridades brasileñas consideran que es un cálculo equivocado.
El actual secretario de Desarrollo, Turismo y Mercosur de Porto Xavier, Ovídio Kaiser, reconocido en la región por haber luchado por el puente en diversas gestiones municipales desde hace más de 40 años, estima que la obra demandaría como mucho 61,5 millones de dólares (200 millones de reales). Se basa en estudios previos de universidades y del Departamento de Carreteras (Daer), además de la opinión de los consultores.

Destacan modelo y ayuda argentina

Por otra parte, Kaiser entiende también que fue fundamental haber desarrollado, con el artista plástico Betto Almeida, el diseño de la obra. El concepto de puente-monumento, con la idea de que cuente la historia jesuítica-guaraní, generó identificación en las Misiones, sostiene.
“El primer día que mostramos los diseños del puente, la gente aplaudió de pie. Así fuimos conquistando población y alcaldes (que estaban divididos por la ciudad que albergaría el puente). Fue algo inédito, porque partimos de lo espiritual; ahí tomó fuerza”, dijo Kaiser.
Otro factor determinante fue la conquista de Argentina frente al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que consiguió cien millones de dólares para la implementación de la Ruta Internacional de los Jesuitas, que incluyen a Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia. De ese monto, unos once millones de dólares estarán destinados al puente San Javier-Porto Xavier. En paralelo, el Gobierno brasileño ya fue habilitado por el BID para recibir igual cantidad para las inversiones en el trayecto internacional brasileño.
Con este monto más las enmiendas impositivas, la obra tendría poco más de 46 millones de dólares (150 millones de reales) a disposición.
Pero el dato concluyente, dice la investigación periodística, es que si el puente no aparece en un proyecto, es decir en un papel, durante 2018, “podrá perder la cantidad destinada por los diputados gauchos, que sería reubicada para otras obras federales”.

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