Luis Steffen, presidente Cámara de Comercio e industria de Puerto Rico, consideró que “la Nación debería implementar un régimen especial impositivo para Misiones”, coincidiendo con reclamos formulados por otras cámaras. Pero da una vuelta de tuerca al señalar que el Régimen especial, debería acordarse con Brasil y Paraguay para que no afecte a ningún país. Recordó que “hasta hace un tiempo los beneficiados éramos los comerciantes misioneros”.

Puerto Rico (Martes, 16 de enero) El presidente de la Cámara de Comercio, Industria; Turismo y Producción de Libertador General San Martín, de esta localidad, al igual que otros dirigentes empresariales pide que el gobierno nacional le de a Misiones un Régimen especial impositivo como tiene la provincia de Tierra del Fuego. En una entrevista con el periodista Alejandro Spivak para misionesplural.net el empresario, con mucha objetividad, planteó que sin embargo el Régimen especial debería ser acordado con Brasil y Paraguay porque –recordó- hace poco tiempo los beneficiados eran los comerciantes misioneros.

 
En una entrevista que le hiciera días pasados al intendente Federico Neis aseguró que unos 6 millones de pesos mensuales cruzan a Puerto Triunfo (Paraguay) por Puerto Rico. ¿Cómo presidente de la Cámara de Comercio e Industria de esa localidad coincide?
“Sí. Hoy por hoy por el paso fronterizo que une Puerto Rico con Puerto Triunfo es mucha la gente que cruza con la intención de comprar en efectivo mercaderías”

 
¿Cómo se soluciona esta situación? Es decir; ¿Cómo se para la fuga de dinero hacia el Paraguay en detrimento de los comerciantes misioneros? Por ejemplo, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Eldorado José “Tito” Ávalos planteó concretamente que Misiones debe tener un régimen impositivo nacional similar al que tiene Tierra del Fuego. ¿Coincide?
“Podría ser. Misiones es una provincia atípica porque es un brazo que está metido entre Paraguay y Brasil; por eso deberíamos tener un tratamiento impositivo especial. Debería haber un régimen especial entre Brasil, Paraguay y Argentina a nivel fronterizo que no lastime a ningún país porque debemos recordar que hasta hace un tiempo atrás los beneficiados éramos los comerciantes misioneros. Creo que es factible llegar a un acuerdo entre los tres países para un régimen vecinal fronterizo compartido porque por ejemplo el aporte impositivo que aporte Misiones a la Nación no mueve la aguja: Un sistema como el que tiene Tierra del Fuego a Misiones le quedaría muy bien. Lamentablemente tanto el Estado provincial como el nacional no lo entienden así porque de lo contrario no se hubiera establecido el ITC diferenciado sólo para Posadas con la inclusión del gasoil. Yo creo que si los funcionarios quieren solucionar el problema está al alcance de sus manos”.

 
Le insisto, ¿Cuál es la solución para la Cámara de Comercio e Industria de Puerto Rico?
“El ITC diferenciado para toda la provincia por lo menos del gasoil; la reducción de aportes para poder tomar más empleados y un régimen especial de impuestos porque son muy excesivos con un servicio de parte del Estado muy deficiente. Mientras Paraguay tiene un Iva del 10,5 por ciento los argentinos tributamos un 21 por ciento, a eso se le debe agregar ingresos brutos en el mercado mayorista es del 4,5 por ciento, a eso se le suma el impuesto a las ganancias y los aportes patronales. Es muy alta la carga impositiva que tiene el comerciante y empresario. Rentas agregó un sin número de ítems lo que implicó un aumento de la tasa que se debe pagar. Baja un por ciento en el transporte e industria; pero en contraposición se encuentra el sector mayorista por ejemplo”.

 
¿A cuánto asciende el costo laboral de un empresario o comerciante?
“Estimo que se ubica en torno al 50 o 60 por ciento”.

 
¿Cómo influye el valor del dólar en la comercialización?
“Mucho, porque quiera o no la economía argentina está dolarizada. Esto lo demuestra cuando por ejemplo se produce una suba del dólar porque automáticamente ocasiona un incremento en los precios. Por ejemplo, en los últimos días cuando se produjo un aumento de la moneda norteamericana automáticamente se produjo un aumento de la mercadería”.

 
Hoy los sectores exportadores como el maderero piden un dólar de entre el 23 y 25 pesos. ¿Coincide con el planteo de este sector?
“Puede ser. Pero también se debe decir qué si se bajan los costos laborales, si se reduce el gasto público con un dólar al valor que está cierran los números. No hace falta subir el dólar porque genera inflación y se genera una corrida de precios. Esta receta la probamos en varias oportunidades”

 
Este gobierno nacional se jacta de ser gradualista. ¿No cree que debería producir una política económica de shock?
“Sí, en eso coincidió. Las cosas se hacen de una vez, aunque duela mucho. Pero para eso el gobierno nacional debería tener armado todo el esquema para no tener que volver hacia lo mismo. Para hacer eso se debe tener solucionado el tema impositivo; el déficit fiscal; el tema sindical; las jubilaciones. ¿Cuántas cosas deberían estar solucionadas para poner en práctica ese shock? y, así poder arrancar de cero. De nada serviría aplica ese shock y seguir con el despilfarro que hace el Estado”.

 
El ahora 12 o Ahora 18, ¿mejoró la solución de los comerciantes?
“Sí. Pero ojo una cosa es endeudarse para adquirir bienes de capital y otra es hacerlo para bienes de consumo. No digo que la gente no compre un televisor, por ejemplo, pero debe tener cuidado porque se va endeudando y llegará un momento que no va a poder hacer frente a los compromisos contraídos”.

 
Muchos empresarios con los que dialogué plantean que en períodos inflacionarios conviene endeudarse…
“Sí; pero para bienes de capital no para consumo. Pero también el Estado debe ver esto porque ofrece créditos subsidiados que van entre el 14 y el 18 por ciento cuando la inflación es superior y, por consiguiente, debe poner la diferencia y esto genera un nuevo gasto público que el Estado afronta y le genera una difícil situación”.

 
¿Analizó las reformas laboral y previsional?
“La reforma laboral arrancó con cosas interesantes si se pueden lograr; pero a medida que pasó el tiempo con las presiones de los sindicatos y la oposición se fue apaciguando y hoy está en la nada. Brasil aplicó una reforma laboral extrema y nadie dijo nada; en cambio la Argentina no está madura para esas cosas porque siempre se habla inmediatamente del derecho adquirido que nadie lo quiere perder cuando el consumidor lo perdió en muchas oportunidades. Si seguimos con el actual sistema laboral la Argentina no saldrá adelante. De la reforma previsional mucho no se puede hablar porque no hay demasiada información. Vamos a ver si los aumentos que se producen de acá en más servirán para que el jubilado pierda o gane”.

 
El consultor y economista Alejandro Haene aseguró que en el primer año los jubilados perderían entre el 5 y el 7 por ciento de su poder adquisitivo…
“Puede ser. Con la corrida del dólar que se produjo hace unos días atrás cambiaron todos los números. El problema de la Argentina son las jubilaciones de privilegio. Tampoco deberían existir las jubilaciones por cargos públicos. En todas las reformas que yo veo que se están haciendo no se toca al evasor, a los empleados que están en ´negro´; no hay un sistema que beneficie a quienes tenemos todo ´blanqueado´. Es muy alto que el 80 por ciento cobre beneficios del Estado, como ser pensiones, AUH; subsidios; es un porcentaje muy alto para el Estado argentino. Los aportantes estamos en 1,4 trabajadores activos por cada pasivo cuando en otros países hay cuatro activos por un pasivo. Esto es insostenible”.

 
La meta inflacionaria que se puso el gobierno nacional para este año rondará entre el 15 y el 16 por ciento. ¿Usted cree que se va a cumplir?
“Imposible que se llegue a esa meta inflacionaria. Para funcionar bien la Argentina debería bajar la inflación al uno por ciento mensual. Si se reduje a un dígito el país comenzará a estancarse”.

 
¿Por qué?
“Porque el empresario o comerciante no invierte. En cambio, con un uno por ciento mensual la gente seguirá invirtiendo”.

 
¿Usted plantea que se puede crecer con inflación?
“Sí; siempre que sea una inflación controlada y razonable”

Más allá de ser presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Puerto Rico usted es empresario y tiene empleados nucleados en varios gremios. En pocas semanas comenzarán a negociarse los aumentos salariales para el 2018. ¿Cuál es el porcentaje que deben fijarse?
“Si se le hace caso al gobierno nacional que asegura que la inflación se ubicará en torno del 15 por ciento los aumentos salariales no deberían superar el 17 por ciento. Los gremios están planteando aumentos salariales que oscilan entre el 26 y 30 por ciento. Entonces la pregunta es para los gremios la inflación de este año se ubicará en torno del 24 por ciento. Si se cierra una paritaria en el porcentaje que digo la mercadería automáticamente se incrementará en ese porcentaje y, esto producirá que la gente continúe yendo a cuidar sus pesos a Paraguay y Brasil; por eso debe haber mucho cuidado porque además el dólar deberá acompañar indefectiblemente esos porcentajes porque de lo contrario la situación se agravaría aún más. La inflación perjudica al asalariado y a la gente humilde”.

 
¿Por encima del 12 por ciento anual?
“Sí. Un uno por ciento mensual no es problema porque automáticamente se aumentan los sueldos ese porcentaje. Durante muchos años se habló que el sueldo de los trabajadores se ubicaría por encima de la inflación. La pregunta es si es así, ¿por qué hay tantos pobres en la Argentina? Jamás los sueldos suben por encima de la inflación. O se mantienen igual o quedan por debajo”.

 
¿Cómo vislumbra el 2018?
“Con respecto al dólar se estacionará. No lo van a subir porque de lo contrario se producirá una escala inflacionaria muy importante. La inflación se ubicará por encima del 20 por ciento. Las ventas en general continuarán con la tendencia que venimos teniendo desde mayo o junio del 2017 que en el sector de la construcción es en alza todos los meses y, esto es un buen síntoma. Pero hay rubros que la están pasando muy mal y seguirán así. Se debe tener mucho cuidado porque comienza a faltar mercaderías y cuando esto sucede automáticamente se producen los aumentos de fábrica con el objetivo de frenar el consumo y por consiguiente se paraliza todo porque la industria argentina no está preparada para atender una demanda mayor a la que tenemos hoy en ciertos rubros”.

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