Reclaman que la Junta de Clasificación y Disciplina docente reconozca como profesor al Licenciado en Turismo con formación docente, sobre todo si cuentan con el postítulo de Profesor en Turismo. En las escuelas, la educación en turismo queda en manos de docentes cuya formación no tienen ninguna relación con la disciplina turística, aseguran.

Por Jorge Posdeley (Licenciado en Turismo).

Posadas (Miércoles 18 de abril). “Zapatero a sus zapatos”, o frenar a los que se entrometen en la educación especifica pese a que sus incumbencias no los habilita. De eso se trata.
Más de 20 instituciones educativas de carácter secundario que poseen orientaciones turísticas en Misiones no pueden acceder, con facilidad, a una formación específica debido a que no cuentan con docentes especializados en turismo. Esto sucede porque el organismo de aplicación, la Junta de Clasificación y Disciplina que depende del Consejo General de Educación, no se adecuó a los cambios que se produjeron en estos últimos tiempos.
La Junta todavía no reconoce la formación de docentes con nuevas orientaciones y su relación profesional a través del alcance de sus títulos, en concordancia con las instituciones y universidades formadoras de profesionales, con los gremios y con el gobierno educativo.
La Junta, en definitiva, termina siendo un organismo burócrata y funcional a lo desactualizado; le cuesta reconocer como profesor al Licenciado en Turismo con formación docente aún cuando estos adquirieron su especialización didáctica a través de un postítulo, el de Profesor en Turismo.
Este organismo -por si fuera poco- también inhabilita al licenciado-profesor en turismo a ejercer la docencia debido a que muchas veces, estos no pueden acceder al cargo de profesor en cátedras especificas de la especialización. ¿Por qué? Porque esta Junta de Clasificación también habilita para las cátedras especifica en Turismo a profesores con alcance de titulo de Ciencias Económicas, profesores de Derecho o de Ciencias Jurídicas o, incluso, otros como artes y diseño, a dictar los espacios curriculares correspondiente a áreas especificas de la orientación en turismo, como por ejemplo, Tecnología de la Información Aplicadas al Turismo, Turismo y Hotelería, Marketing Turístico, Legislación y Seguridad.
Ante esta situación particular circunscripta dentro del marco de la obligatoriedad del nivel Secundario y de sus finalidades como oferta educativa, en este caso particular de la formación en turismo, debería el organismo de aplicación garantizar una formación técnica específica que posibilite finalmente a los egresados el aprovecho y desarrollo de sus capacidades para la apropiación permanente de nuevos conocimientos en el turismo, pero de la mano de los especialistas que los habilite y les facilite la continuidad de sus estudios superiores y la inclusión en el mundo del trabajo turístico, máxime en una provincia como esta, que pretende ser turística.
Sin embargo, cada tanto nos acordamos que aspiramos en un futuro cercano a convertirnos definitivamente en una provincia turística, dejando de ser un destino emergente que busca consolidarse…
Nos acodamos, más aún, cuando los datos de cantidades de visitas a nuestro principal destino, es mucho más auspicioso que años anteriores y vuelve a vencer su propio récord.
Nos acordamos, además, porque seguimos escuchando eso de que el crecimiento turístico sigue en franco aumento y no tiene techo; es más, redoblamos la apuesta de cara al turismo cuando recibimos al Presidente Argentino en Iguazú, pocos días después de un exitoso último fin de semana extra-large, y que el mismo Presidente comunica a los empresarios del sector su visión del destino: “tener una puerta tan linda como el aeropuerto pero si la casa está patas para arriba no tiene sentido”, les dijo el Presidente a los empresarios con los que se reunió en la casa de los arboles, en la mismísima Aripuca. ¿Qué les habrá querido trasmitir el mandatario?
Será que quiso decir que es hora de empezar a hablar de un destino planificado, sostenible y sustentable en el tiempo, que no mida y compare éxitos únicamente con números de visitantes, es decir, en cifras por cantidad de ingreso; o habrá querido trasmitir que el Parque Nacional Iguazú (PNI) debe pensar definitivamente en cuantificar la presión que ejercen los visitantes en un momento dado y regular la capacidad de carga ambiental del sitio natural. Nos referimos a la posibilidad biofísica y social que tiene determinado lugar para permitir un determinado flujo de personas mientras realizan una actividad turística, buscando reducir la mayor cantidad posible de impactos. Habrá querido decir –el Presidente a los empresarios del turismo- que este modelo del turismo masivo está agotado pero está siempre vigente y que tendrán que romper este viejo paradigma de juntar dinero en formato de producción a escala.
Seguiremos siendo un destino emergente mientras no encontremos la forma adecuada y consensuada de definir qué tipo de destino queremos ser. Y por sobre todo, porque aún tenemos una gran materia pendiente: “Educar para el Turismo”.

¿Vamos a educar para el turismo?

Las universidades y las tecnicaturas superiores solas no son suficientes formando profesionales; la educación en turismo comienza en los primeros niveles de la educación formal, sin embargo se comienzan a ver algunos ensayos alentadores en el nivel medio, en la cual algunas escuelas del secundario tradicional ya comenzaron a orientar su formación hacia el turismo.
Estas orientaciones generaron un nuevo espacio curricular que posibilitó a los profesionales en turismo a incorporarse a la educación como profesores de turismo. Pero -nuevamente un pero- se observa lo lejos que está la formación turística en ser reconocida como profesión. Los profesionales en turismo no pueden abrir sus legajos en la Junta de Clasificación y Disciplina porque no se los considera profesores, por lo que estos deben cumplimentar su carrera docente con un posgrado en Educación, que los habilite a la docencia.
Los educados de la orientación en Turismo quedan entonces en manos de otros docentes cuya formación no tiene en absoluto relación con la disciplina turística, demostrando que Junta de Clasificación y Disciplina de Misiones poco entiende del viejo adagio de “zapatero a su zapato”, órgano que debería frenar a los que se entrometen en lo que no deben.
La Junta de Clasificación y Disciplina se compone de un cuerpo colegiado con representación del Gobierno de la Educación, como de los docentes, se integra por docentes titulares del nivel según la ramas primaria, secundaria y superior, funcionarios habilitados por el cargo que ocupan y en algunos casos miembro designados por la cartera educativa, en el caso de los docentes generalmente responden a las asociaciones gremiales.
Este órgano que depende directamente del Consejo General de Educación tiene como finalidad suprema la apertura del legajo, el estudio de los antecedentes del personal de la clasificación por orden de merito, la fiscalización, conservación y custodia de los legajos, formular mínimas de aspirante a ingreso, interinatos y suplencias. Asimismo dictamina el ingreso a la carrera de docente, para lo cual cualquier aspirante inclusive a un cargo de menor jerarquía en cada rama de la enseñanza, debe contar con título docente, si bien, en muchos casos está demostrado que no es así.
En este sentido, desde este órgano además se establecen los alcances de título, habiéndose modificado en estos últimos años, en concordancia con las instituciones y universidades formadoras de profesionales, gremios y gobierno educativo los nuevos alcances según disciplinas y orientaciones del secundario común y técnico profesional, alcanzando a los profesores en turismo espacios que en otras oportunidades no existían, pero con los mismos niveles de concordancia con otras disciplinas, dejando nuevamente al profesor en turismo sin posibilidades de acceder a cargos y horas específicas.
En la provincia se encuentran habilitadas algo más de 20 instituciones educativas públicas de nivel secundario, a las que debemos sumar las privadas, que hoy ofrecen la orientación en Turismo. De acuerdo a lo que puede observar la Junta habilita el título de Licenciado en Turismo para cubrir áreas como Operador de PC y Manualidades en instituciones para adultos y en el contexto de privados de libertad. En tanto que no para cubrir las horas específicas de Turismo; para ello el profesional debe contar con título docente.
La situación mejora un poco más, pero no mucho, ya que como se menciona en párrafos anteriores, también habilita a profesores con alcance de titulo de Ciencias Económicas, profesores de Derecho o Ciencias Jurídicas y otros como Artes y Diseño a dictar los espacios curriculares correspondiente a áreas especificas de la orientación en turismo, como por ejemplo Tecnología de la información aplicadas al turismo, Turismo y Hotelería, Marketing Turístico, Legislación y Seguridad.
En casa de herrero, cuchillo de palo. La provincia que apuesta al turismo como una herramienta de crecimiento y desarrollo, pero su organismo de aplicación poco reconoce a los profesionales en turismo. No hay orden de prelación en la especificidad, esto significa que por ejemplo en la orientación turismo, en las unidades curriculares del campo de la formación específica (materias especifica de turismo) la competencia especifica queda en determinados espacios sometidos al alcance de otros títulos docentes, como en el caso de tecnología de la información y comunicación aplicada al turismo, el título de profesor universitario en turismo es concurrente en el ultimo orden de merito, siendo precedido por profesores de tecnología, de informática, en computación y su derivados, o de algún profesor en tecnología con especialización en informática (Resolución 2651/2016 alcance de títulos).
El caso más puntual tiene que ver con las incumbencia que lograron los docentes de las Ciencias Económicas que, por hallarse alcanzado por una resolución anterior del año 2006, los habilitaba a cubrir los espacios curriculares específicos del turismo y a la fecha ese alcance continua vigente sin la posibilidad de que un profesor en turismo pueda desplazarlo, generando de esta manera un competencia desleal desde la formación, caso de la cátedra Turismo y Hotelería o de Marketing Turístico. La situación se agrava para el profesional en turismo, cuando en la última resolución tanto el profesor de turismo o Ciencias Económicas se encuentran habilitados en los mismos niveles de competencias en la cátedra Marketing Turístico. O en el caso de legislación turística y de seguridad con los docentes de Ciencias Políticas, Ciencias Jurídicas y Contables, Ciencias Jurídicas.
Queda claro que estas materias no son de exclusividad de los profesores en turismo, sino que se encuentran al mismo nivel que docentes de estas otras disciplinas, el gran problema se suscita con los contenidos específicos a la hora de ingresar al aula, ya que el docente de Ciencias Jurídicas, por ejemplo, no aborda los contenidos que hacen referencia a la normativa turística sino que lo abordan desde la generalidad de las normas, dejando en blanco aspectos específicos a la ley de antes de viaje, hotelería, parques nacionales y otros muy concretos como la ley de turismo estudiantil, tan necesario que los alumnos conozcan.
Seguramente ser profesional en turismo y ser reconocido como docente en el nivel secundario en la provincia va a llevar su tiempo, máxime aún si no hay compromiso político, pero el compromiso de los profesionales de recuperar espacio que otros zapateros los ocupan tampoco será fácil; desplazarlos requerirá de estrategias y reposicionamiento de saberes y competencias, pero como dijo un alumno en etapa de elaboración de tesis de la carrera de Licenciado en Turismo y Hotelería, Fernando Bronico, será qué… porque el turismo es “multidisciplinar”, es decir una disciplina que se relaciona y maneja conceptos y conocimientos de muchas otras disciplinas o ciencias, y la sociedad lo entendió al revés y piensa que cualquier rubro puede instruir y educar sobre turismo. Pero bueno hay que ganar el espacio, nadie lo va a ceder fácilmente. Clarito, zapatero a sus zapatos.

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