La amenaza perpetrada por la gobernadora Vidal de escrachar a las empresas que aumenten los precios, remite a las patoteadas de Moreno, pero al mismo tiempo demuestra la desorientación de la conducción económica que sigue sin definir un plan de desarrollo. Remite también a Ferrer: “Si un empresario coreano, que son los campeones mundiales de la innovación, viene a la Argentina, en pocos meses estaría comportándose de la misma manera que el empresario local”.

Posadas (Martes, 22 de mayo) La gobernadora María Vidal, en una recorrida por programas amigos de la TV, exhortó ayer a los empresarios a que no trasladen la devaluación a precios. En una puesta en escena evidentemente programada y con un tono diferente al habitual se mostró más cerca de Moreno que de la moderación angelical que representa como personaje de marketing electoral. Hablamos de Moreno, Guillermo, el calificado de patotero del gobierno K encargado de persuadir a los formadores de precios. Distinto métodos, muy diferente modales, pero el mismo error conceptual que, evidentemente no sólo cometen los populismos sino también los gobiernos que dicen respaldar la libertad de los mercados.
Clarín se sumó a la campaña y a toda tapa anuncia hoy que “el Gobierno convoca a los empresarios para que moderen la suba de precios”. La movida ya tuvo como avanzada a la inefable Elisa Carrió. Primer denunció al “campo”, así genéricamente, de que estaba reteniendo las exportaciones en una actitud especuladora. Ayer denunció a la Unión Industrial de devaluacionista porque la industria nacional no es competitiva.
Son datos suficientes para entender que el enojo con los empresarios no son exabruptos sino que revela la convicción de que son especuladores. Y son actitudes que también revelan el desconcierto del equipo económico del gobierno nacional ante los síntomas de agotamiento del modelo de endeudamiento que quedó en evidencia en la corrida cambiaria.
La tentación de los gobiernos de responsabilizar a los empresarios por la suba de precios es ya un lugar común en el que han caído las administraciones que eluden el problema de fondo. Devaluar y controlar los precios como lo hacía Moreno a cara de Perro o como pretende Vidal a cara de Hada Buena, esconde la intención de controlar la inflación con un dólar barato.
Las experiencias desde la tablita de Martínez de Hoz en adelante, convertibilidad y cepo incluidos, ha mostrado una y otra vez que se termina en un ajuste cambiario que es siempre muy costoso, para las empresas y fundamentalmente para los sectores asalariados.
La reacción de la Casa Rosada, que manda a poner la cara a Vidal, porque es la que mejor mide en las encuestas amenazando con el escrache, es un mal indicador. Pareciera no entenderse que la crisis cambiaria obliga a redefinir un nuevo equilibrio externo, y redefinir un modelo de crecimiento que deberá ser más claro y más consistente. Asumir las implicancias sociales y políticas de un tipo de cambio alto, parece ser una exigencia básica, elemental del nuevo contexto. Es lo que se reclama desde las provincias como lo testimoniaron aquí representantes de la CAME y de CONINAGRO. Y como lo señaló un funcionario del gobierno de la CABA, nada menos, para mantener el dólar alto en relación a los precios internos, no son necesarios los controles tipo populistas, sino aplicar simultáneamente “una política más agresiva de ajuste del gasto improductivo, combinada con la dinamización efectiva de la inversión. Curiosamente, el primer reflejo del gobierno fue en sentido contrario: un ajuste de la inversión pública porque, claro, es lo más fácil de ajustar”.

Recordando a Ferrer

La actitud de responsabilizar a los empresarios por la remarcación de precios, remite a enseñanzas del maestro Aldo Ferrer, que dedicó su último libro al Empresario Argentino.
Extraemos de sus páginas los siguientes conceptos:
– “Existe la idea que acá no hay empresarios nacionales porque el Estado se mete, o que hay algo en su ADN por lo cual no es innovador. Yo creo que el empresario es un sujeto histórico. Si un empresario coreano, que son los campeones mundiales de la innovación, viene a la Argentina, en pocos meses estaría comportándose de la misma manera que el empresario local. La dictadura y los ’90 fue un genocidio industrial. ¿Qué empresario nacional se puede construir en ese contexto?”
-“La fuga de capitales existe porque la Argentina neoliberal destruyó la función ahorro del dinero. Ante la incertidumbre, la respuesta más fácil fue convertir el ahorro en moneda extranjera “La fuga de capitales existe porque la Argentina neoliberal destruyó la función ahorro del dinero. Ante la incertidumbre, la respuesta más fácil fue convertir el ahorro en moneda extranjera”.
-“El FMI tiene una visión tradicional de ver la economía desde la perspectiva monetaria, sin tomar en cuenta los aspectos estructurales ni los problemas del desarrollo. Sus recomendaciones carecen de significación como orientación de una buena política económica. Al FMI hay que tomarlo como una información y seguir haciendo lo que uno tiene que hacer”. -Especulador es un hecho natural de la economía de mercado. Trata de ganar plata donde la oportunidad está. En un cuadro de incertidumbre que privilegia la especulación, habrá especulación.

 

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