La caída de la actividad económica ya arroja los primeros indicadores negativos. En el orden nacional el desempleo subió 26,3%. De 7,2 desocupados que había en diciembre en mayo ya eran 9,1. Son 400 mil personas en la calle. Las políticas de recesión inducida para sostener un dólar alto sin que repercuta en los precios y los salarios, arrastró a Posadas que pasó a tener una tasa del 2,7 al 2,8% de desocupación. Se espera el informe del IPEC que se estaba procesando.

Posadas (viernes, 22 de junio) El desempleo se ubicó en el 9,1% en el primer trimestre del 2018 que según el informe del Indec revela una recuperación del 0,1% con relación al índice del mismo período del año anterior. Sin embargo, la medición lo que está indicando es una fuerte caída de puestos de trabajo, alrededor de 400 mil, si la comparación se realiza en relación a diciembre de 2017, cuando el gobierno nacional afirmaba que la recuperación era firme y revelaba que lo peor ya había pasado.
Detrás de los números del Indec, la tasa del 9,1% de desocupación hay 1,8 millones de argentinos sin trabajo y que buscan activamente insertarse en la economía formal.
Sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), en Indec precisó que “Los resultados del primer trimestre de 2018 correspondientes al total de aglomerados urbanos muestran que la tasa de actividad es del 46,7%, la tasa de empleo es del 42,4% y la tasa de desocupación alcanza el 9,1%. Estos resultados traducen que la reactivación que se venía registrando en el mercado de empleo no sólo se amesetó sino que cayó un 26,3% desde que el gobierno nacional paralizó la obra pública que había financiado con el abierto propósito de llegar a las elecciones de octubre con crecimiento económico. Cuando consideró reducir las inversiones para reactivar el mercado interno y el consumo, que son políticas contradictorias con el rumbo general de la economía, se encontró que el financiamiento externo como alternativa se le había cortado. El resto de la historia es conocida y se podría decir se inició con las inconsistencias hechas públicas el 28 de diciembre cuando desde la Jefatura de Gabinete intervinieron en el Banco Central para dar contramarchas en la política monetaria que después volvieron a encausarse dentro del dogma neoliberal ya con el imperativo del Fondo Monetario Internacional.
En el cuarto trimestre de 2017 se había registrado la tasa más baja de desempleo de la era Macri y la más cercana al 7,6% del último trimestre de 2016, mientras que la más alta fue el 9,3% del segundo trimestre de 2016.
En tanto, la tasa de actividad creció tres décimas hasta 46,7% respecto del trimestre previo mientras que la tasa de empleo se retrajo seis décimas hasta 42,4% y el subempleo cayó cuatro décimas a 9,8%. La sumatoria de estos tres fenómenos desembocó en un aumento de diecinueve décimas del desempleo hasta el 9,1%.
El Indec editorializa al señalar que “dado que los resultados del primer trimestre pueden estar afectados por factores estacionales, es relevante destacar la comparación con el mismo trimestre del año anterior. Se puede observar un incremento significativo de las tasas de actividad y empleo. Por su parte, no se registran cambios significativos en la tasa de desocupación con respecto al primer trimestre del año 2017”.

Indicadores que marcan tendencia

El programa de recorte de gastos y de inversión en obras públicas que el gobierno nacional aceptó para acceder al crédito stand-by del Fondo Monetario Internacional, adelantan un freno mayor a la economía en el corto plazo y en consecuencia en la creación de empleos. Si al mismo tiempo se toma en consideración que el déficit comercial creció 123% en el año, las perspectivas son más bien de destrucción de puestos de trabajo. El rojo comercial durante mayo dejó un déficit de 1.285 millones de dólares, 123% que los 576 millones del mismo mes del año pasado. Se trata del mayor rojo desde noviembre. Según informó ayer el Indec, las exportaciones cayeron 6% interanual y sumaron 5.162 millones de dólares, mientras que las importaciones aumentaron 6,3% hasta los 6.447 millones de dólares. En estos datos se traduce el sentido del modelo de crecimiento. Mientras cayeron las exportaciones de origen industrial un 5%, aumentaron las de origen agropecuario un 4,8% y las de combustibles un 48,8%. Este indicador revela quiénes son los grandes ganadores de la economía de Cambiemos.
En términos desestacionalizados, las exportaciones totales de mayo cayeron 9,5% respecto del mes anterior. las perspectivas para el año próximo también son pobres.
Las derivaciones de la corrida cambiaria, según el Indice Líder (UTDT), determina que es muy probable el ingreso a un ciclo de recesión en los próximos meses. Se marca como dudas respecto al futuro de cuán severa será la caída, cuánto durará la recesión, y cómo afectará al empleo.
El éxito de esta recesión estaría en la caída del consumo y en consecuencia de una baja considerable de la inflación. La reducción de los ingresos reales en este esquema no es un efecto no deseado sino el objetivo de romper el círculo vicioso dado por la devaluación que arrastra los pecios, en consecuencia la suba de salarios, la paridad cambiaria vuelve a quedar retrasada y otra vez devaluación.
Para romper ese comportamiento espiralizado y mantener las ventajas de un dólar alto, el Banco Central ha redoblado la apuesta monetarista para contener la inflación secando la plaza de pesos a través de las tasas de interés elevadas, enfriando aún más la demanda agregada.

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