Adeudan los fondos de este año, con el que se asiste a unas 1400 escuelas. Además, los fondos están desactualizados desde hace al menos dos años, aseguran. Estos montos se destinan a sostener la copa de leche de los chicos que asisten a clases.

Posadas (Jueves 28 de junio). La Legislatura misionera aprobó el proyecto de Comunicación a través del cual solicitan al Gobierno de Misiones que “arbitren las medidas necesarias para la transferencia de los fondos correspondientes a los meses de marzo, abril y mayo del Programa Nacional de Seguridad Alimentaria El Hambre más Urgente.
Este pedido, presentado por el Partido Agrario y Social (Pays) y diputados de la Renovación, fue acompañado por todos los bloques, reclama las partidas presupuestarias de los meses de marzo, abril y mayo del Programa El Hambre es Más Urgente, “donde la provincia destina el 85 por ciento del total del presupuesto de escuelas beneficiarias”, que alcanza a unos 15 millones de pesos que llega a cerca de 1200 escuelas de las 1400 escuelas que figuran en el Programa.
El Ministerio de Desarrollo de la Nación debería enviar las partidas presupuestarias a las 200 escuelas restantes inscriptas, que desde marzo esperan las partidas para brindar el servicio. “Se trata de una partida de cinco millones de pesos por mes que debían girarse para asistir a estos 200 comedores escolares”, explicó el diputado.
En ese sentido, recordó que por los tres meses la deuda es de 15 millones de pesos, sin contar el mes de junio. “Misiones, con una inversión de 12 millones al mes, asiste a las 1.200 escuelas que le corresponden y las 200 de Nación; el Gobierno provincial gestiona desde hace dos años la actualización de los valores per cápita a comedores escolares. Desde 2016, la Nación no aumenta estos montos, pese a la inflación acumulada desde entonces. Se trata del dinero que las escuelas destinan a la compra de leche, panes y frutas para servir a la población escolar más vulnerable”, explicó Sereno en los fundamentos del proyecto.
El legislador también dijo que Misiones “no es la única provincia a la que la Nación adeuda las partidas para los comedores escolares sino también adeuda a Chaco, Salta, Neuquén y Formosa”.
Si bien las partidas nacionales siempre llegaron con retraso y varios meses acumulados, pero la demora en el contexto económico y social actual lleva varios meses acumulados, lo que representa “una contradicción considerando que se trata del dinero para sostener la copa de leche de los chicos que, desde marzo, asisten a clases”.
Una de las más graves consecuencias de la crisis que sufrió y que vuelve a sufrir el país, dice Sereno, “fue la aparición del hambre como fenómeno masivo y la indigencia, que marca la población cuyos ingresos no alcanzan a satisfacer las necesidades alimentarias básicas, llegó a superar el 35 por ciento”. Esto significa que “a uno de cada cuatro argentinos no le alcanza para comer; el drama de que estén involucrados niños y, que éstos cuenten con el alimento que le debe otorgar la escuela, significa que desde marzo hay niños que asisten a 200 escuelas en nuestra provincia que están mal alimentados, y el hambre en los primeros años de vida genera secuelas irreversibles que condenan a esos niños al riesgo de un desarrollo deficiente tanto físico como psicológico”.

Ley de iniciativa popular

El hambre más urgente nació de un proyecto de iniciativa popular que se convirtió en ley y que impulsó, en 2003, un Plan Nacional Alimentario. Esta ley contempla la asistencia en materia alimenticia de niños menores de cinco años y de mujeres embarazadas sin recursos.
El Programa de Nutrición y Alimentación Nacional -a través de la Ley 25.724-, fue sancionada en diciembre de 2002 y promulgada en enero de 2003, donde se creó el Programa destinado a cubrir los requisitos nutricionales de niños hasta los 14 años, embarazadas, discapacitados y ancianos desde los 70 años en situación de pobreza.
La propuesta busca reforzar la contención nutricional y de asistencia integral a menores de cinco años y embarazadas, a la vez que dispone la cobertura de niños de hasta 14 años, discapacitados y los mayores de 70 años en condiciones de extrema pobreza. Según los datos de la última Encuesta Permanente de Hogares que publica el Indec, más del 25 por ciento de los argentinos es indigente. Y según Cesni, por lo menos un tercio de los niños presenta dietas con bajo aporte de nutrientes.
En ese contexto el Pays pide que se transfiera, la partida de cinco millones de pesos por mes que debían girarse a Misiones para asistir a 200 comedores escolares que dependen de la Nación. Misiones, con una inversión de 12 millones al mes, asiste a comedores de 1200 escuelas y se debe hacer cargo de las que están siendo descuidadas por la cartera Nación; desde febrero no se giran las partidas nacionales y desde 2016 no se aumentan los montos, pese a la inflación acumulada desde entonces.
El temor es que este escenario de ajuste sea para cumplir con las exigencias del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que el recorte pase disimulado por una subejecución de partidas que termine afectando las finanzas provinciales.
Por otra parte, según fuentes educativas, “la Nación cambió todos los parámetros y obligó a las provincias a reenviar datos. En el caso de Misiones, está al día con todos los papeles requeridos, pero en Desarrollo Social recién ahora habrían enviado al área legal los informes para que sean analizados. La deuda acumulada ya es de casi seis meses; Misiones destina 150 millones de pesos al programa de comedores, a lo que se suma el “préstamo” que hizo el Gobierno provincial para cubrir las partidas atrasadas por la demora de la Nación”.
Según la Declaración de los Derechos del niño, niñas y adolescentes todos los niños deben tener garantizada una alimentación suficiente, accesible, duradera y en condiciones saludables. “Sabemos que no está cumpliendo este derecho que resulta esencial para el desarrollo físico e intelectual de los niños”, sostienen.

Epígrafe: fotografía temática tomada de Internet.

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