El dato, alarmante en el contexto de profundización de la recesión y la inflación, lo anticipó Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina, (ODSA), de la Universidad Católica Argentina, (UCA). Detrás del incremento se ubica la mega devaluación del peso ylas medidas de ajuste surgidas del convenio del Gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional.

POSADAS. (Sábado 11 de agosto 2018). Mientras el Gobierno nacional se prepara para rendir cuentas a una inoportuna misión del FMI que en medio de renovados síntomas de inestabilidad del tipo de cambio y una imparable aceleración de la recesión, -datos duros que no alcanza a tapar el escándalo desatado en torno de presuntas fotocopias de un también presunto registro de actos de corrupción del gobierno anterior-, en un encuentro con empresarios en una reunión del Rotary Club de Buenos Aires, el titular de la Odsa, Agustín Salvia, sumó una fuente más de preocupaciones al revelar que según los cálculos de la UCA, relevados en un informe que se daría a conocer en septiembre próximo, la pobreza en la Argentina cerraría el año con un índice de 33% y la indigencia pasaría a afectar a uno de cada diez argentinos. Sin sobreactuar la dramática realidad que encubren estas cifras, sobre todo si se las analiza en el marco de un plan económico que no tiene ojos para otra cosa que las condiciones que le impuso el Fondo Monetario en materia fiscal y no da respuestas ciertas a las señales de ahogo y estancamiento de la economía real, Salvia trazó igualmente un panorama sombrío respecto a lo que se viene.
Según el titular del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, “la indigencia estructural en la Argentina, por lo menos en los últimos 10 años, ronda entre 5% y 6%: 2 millones de habitantes no llegan a cubrir la canasta básica alimentaria”. No es la primera vez que la UCA desliza duras advertencias sobre la insuficiencia de las políticas de reducción de la pobreza estructural, ya que hace un mes atrás se dieron a conocer dramáticos datos sobre la situación de los menores, al divulgarse el estudio…
En esta oportunidad, Salvia dio que las cifras de pobreza y desigualdad que contiene el último informe de la UCA “se ubican en los niveles más altos de losúltimos años”. Según el informe, desde fines de 2015 se sumaron 1,5 millones de nuevos pobres con lo que la cifra total alcanza a 13 millones, un 32,9% de la población.

Relevamiento y advertencias

El Observatorio de la Deuda de la UCA inició a partir de la nueva reforma a la metodología del INDEC, puesta en marcha en 2016, un también renovado enfoque en sus investigaciones, series estadísticas e informes especiales, abordando, desde la llamada Agenda para la Equidad (2017/2025), las problemáticas sociales como la pobreza desde un punto de vista multidimensional.

El mismo toma en cuenta numerosos indicadores, de carácter objetivo y subjetivo, a través de los cuales se pretende implementar una visión amplia de las problemáticas sociales, basada en un enfoque de derechos para el desarrollo humano. Esta nueva perspectiva se inauguró en junio pasado con el estudio “(IN)equidades en el ejercicio de los derechos de niños y niñas”.

En la presentación de ese informe, el rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina, Miguel Angel Schiavone, cuestionó la falta de respuestas de la política a la persistencia de un creciente nivel de pobreza estructural en el país y, especialmente, a sus efectos sobre los más vulnerables, los niños y niñas, Apuntando a la responsabilidad política, recordó una exhortación del Papa Francisco: “El poder es un servicio, interpelando a los políticos a llegar a ese lugar con la sensibilidad suficiente para ver como revertimos esas situaciones, dar respuestas y rendir cuentas”. Schiavone reveló, en la oportunidad, que la pobreza y desigualdad que “hoy en nuestro país superan el 30% de la población, en la infancia llega a 48%”.

Ilustración: Fotografía temática tomada de Internet.

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