Asumió para cumplir el período constitucional de cinco años, en reemplazo de Horacio Cartes. Fustigó la corrupción y calificó al sistema educativo de Paraguay como “pésimo”.

Posadas (Miércoles 15 de agosto). Mario Abdo Benítez asumió este miércoles como presidente de la República del Paraguay por el periodo constitucional 2018-2023, y reemplazó en el cargo a Horacio Cartes. La ceremonia comenzó a las 8 de Argentina (7 horas de Paraguay) cuando el presidente saliente entregó el mando del país ante el Congreso Nacional. La ceremonia de asunción se realizó en la explanada litoral del Palacio de López, con la presencia del presidente argentino Mauricio Macri entre otros jefes de estado.
El flamante presidente dijo en su discurso de toma de mando que articulará todos los esfuerzos para que los paraguayos salgan de la pobreza y tengan una vida digna y prometió que trabajará en políticas tributarias para aumentar la cantidad de contribuyentes y disminuir el contrabando y la evasión de impuestos porque cada vez que alguien escoge el camino del trabajo informal, “el Estado deja de recibir los recursos que pueden ser utilizados para atender a ese niño que llega de urgencia a un hospital”, expresó.
Mario Abdo Benítez convocó también a los empresarios a invertir en el Paraguay para seguir en la senda del crecimiento económico pero a su vez, con un “crecimiento más inclusivo, a fin de sacar a la ciudadanía de la pobreza y disminuir el desempleo, mientras comprometió “políticas para micro y medianas empresas, a fin de hacer que el Paraguay sea más atractivo como plataforma de inversión”.
El nuevo mandatario calificó de pésimo al sistema educativo de su país y recordó que el “60 por ciento de la población tiene menos de 30 años. Sin embargo, cuatro de cada diez terminan el ciclo básico y uno de cada cien logra terminar la universidad”, dijo para prometer acciones que contribuyan a disminuir la deserción escolar.
Mario Abdo Benítez es hijo de un jerarca stronista y empresario del área de la construcción. Se levantó como la principal figura de la disidencia colorada durante estos últimos cinco años y logró imponerse al precandidato presidencial oficialista, Santiago Peña, en las internas coloradas de 2017, según recuerda la prensa paraguaya.

Abogó para “que se acabe la impunidad”

“La impunidad es el cáncer”, dijo el flamante mandatario en el acto de toma de mando del Paraguay, e insistió en la necesidad de lograr la unidad, respetando el disenso y comprometió “los consensos necesarios para una justicia independiente”.
También cuestión el accionar de la Justicia, al preguntarse “¿Por cuánto tiempo más nuestro pueblo va a aguantar a una justicia implacable como el acero para los más humildes y complaciente son los más poderosos de nuestro país?”, dijo para abogar, después, por un “Paraguay unido, reconciliado, recordando que el perdón sana el alma y trae el perdón entre hermanos”.
Aunque aseguró que confía en su gabinete, el nuevo presidente dijo que si alguien de su Gobierno tiene inconductas, “seré el primero en colaborar con la justicia. No seré complaciente”, insistió.
El nuevo presidente tiene 46 años. Salió ganador en las elecciones presidenciales del 22 de abril, al vencer a Efraín Alegre de la Alianza Ganar.
Antes, se impuso en la interna colorada sobre el candidato oficial, el cartista Santiago Peña.
Con Mario Abdo Benítez asumió Hugo Velázquez como vicepresidente del Paraguay.

Foto del diario Última Hora.

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