El centro de Posadas vivió una jornada de Ciencia y Tecnología convertido en un espacio de lucha y de resistencia ante los recortes que impulsa el Gobierno nacional para cumplir con las exigencias del FMI. Denuncian que al Gobierno “no le interesa mejorar la calidad de vida, reflejado con la eliminación de Ciencia y Técnica, Salud Pública y Trabajo, ministerios pilares que organizan y garantizan el funcionamiento de un país”.

Texto y fotos de Patricia López Espínola.
Posadas (Miércoles 5 de septiembre).La plaza 9 de Julio de la capital misionera se pobló de actividades entrelazadas con la ciencia y la tecnología, con el objeto de compartir con la comunidad, las distintas líneas de investigación que realizan los científicos en Misiones, así como manifestar la incertidumbre respecto a los investigadores y científicos del país en este contexto de crisis que se traduce en achiques y despidos.
La jornada incluyó exposiciones de trabajos relacionados con la robótica, arqueología, historia, reacciones químicas, y la yerba mate, en el marco de la Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología, impulsada desde el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación -ahora desguazada por el presidente Mauricio Macri- y a la que se sumó la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).
En ese contexto realizaron también una radio abierta “Con Tonada Científica”, con participación de la doctora en Ciencias Sociales, y presidenta mundial de la Federación Internacional de Trabajo Social, Silvana Martínez; el doctor en Ciencias Biológicas e investigador del Conicet, Diego Baldo; el doctor en Economía, docente e investigador, Juan Dip, y la tesista de Genética, Leila Guzmán.

Investigaciones afectadas por los recortes

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Una de las motivadoras de esta iniciativa es la docente e investigadora del Instituto de Estudios Sociales y Humanos de la UNaM, doctora en Comunicación y licenciada en Comunicación Social, Rosaura “Rocha” Barrios, explicó que la radio abierta es un espacio de comunicación de la ciencia y tecnología y que a partir de la jornada de la ciencia, la Secretaría General de Investigación de la Universidad organizó esta kermés científica.
En un principio pretendían un programa radial con investigadores invitados pero a partir de la desaparición del Ministerio de Ciencia y Tecnología –anunciado el lunes por el Gobierno nacional- convirtieron el programa “en un espacio de lucha y de resistencia ante los recortes y por el descarte del Ministerio de Ciencia y Tecnología”.
La programación giró, entonces, sobre el impacto que sufrirán las investigaciones a partir de los recortes “y cómo afecta en términos simbólicos y de desarrollo como modelo de país, en comparación a las políticas anteriores que nos dieron una gran cantidad de becarios y al propio Ministerio de Ciencia y Tecnología”.
Barrios entiende que la ciencia “debe estar al servicio del pueblo para mejorar su calidad de vida”, lo que se logra con un Estado fuerte que financie a los organismos que “regulan y permiten que podamos investigar, no solo en las universidades públicas; el Conicet es el principal financiador de investigaciones en el país”, recordó.

El Estado necesita investigación científica

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Los recortes en Ciencia y Tecnología hablan de gobernantes “a los que no les interesa que su pueblo viva mejor” y al no interesarles la investigación científica, tampoco les interesa la soberanía, disparó Barrios. “Un país fuerte necesita soberanía, con una agenda científica propia, que investigue los problemas que afectan a su pueblo, y no que nos vengan a imponer de otros países”.
Ante los recortes, entonces, al Gobierno “no le interesa mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, reflejado en la eliminación de los organismos de Ciencia y Técnica, Salud Pública y Trabajo: Ministerios pilares que organizan y garantizan el funcionamiento de un país”.
Y entiende, también, que ante el desinterés del Ejecutivo Nacional, el país no compite en estas áreas y nos sacan del mapa científico internacional.

Datos del retroceso

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En la Argentina cayó con fuerza el indicador de investigación y desarrollo con respecto al Producto Bruto Interno (PBI): se redujo en un 13 por ciento del 2015 al 2016, según datos publicados por la Organización Iberoamericana Ricyt.
En un año la Argentina retrocedió lo que había acumulado entre 2009 y 2015. En el país apenas hay un investigador cada mil habitantes y ese panorama se vuelve más sombrío en regiones como el NEA, que representa solo el 4 por ciento del conjunto de investigadores.
En Misiones existen 584 investigadores y becarios: eso significa que hay uno por cada dos mil habitantes.
“La inversión en Ciencia y Tecnología es una herramienta fundamental en el desarrollo de un país, porque de esa manera puede implementar mejores políticas públicas, aumentar el bienestar de la sociedad, generar más trabajo y ofrecer mejor calidad de vida a sus habitantes”, subrayaron desde la UNaM.

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