Mejoró por USD 17 millones la oferta de IMPSA, pero aun así teme que la dejen afuera como sucedió en Chihuído. La apertura de los sobres estuvo a cargo del director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), Martín Goerling, y el subjefe del departamento Financiero (Paraguay), Luis Fretes Escario.

Posadas (Jueves 31 de enero. La Política OnLine). La Entidad Binacional Yacyretá informó este miércoles el resultado de la apertura de los dos sobres en la licitación de la ampliación de la central hidroeléctrica. La oferta económica de la empresa alemana Voith Hydro mejoró por 16.690.000 dólares la de su competidora, el consorcio Araverá, de IMPSA, Power China y la paraguaya CIE.
La apertura de los sobres estuvo a cargo del director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), Martín Goerling, y el subjefe del departamento Financiero (Paraguay), Luis Fretes Escario.
“La consorcios que resultaron precalificados en la etapa técnica fueron IMPSA- Power China que ofertó US$ 116.379.881 mientras que la alemana Voith Hydro fue de US$ 99.689.577,84. El contenido local será tenido en cuenta a la hora de elegir la propuesta por lo cual, a partir de hoy, comienza el análisis de lo aportado por cada interesado”, detallaron desde la entidad binacional.
Sin embargo, la alemana no se quedó con la adjudicación porque Yacyretá resolvió que primero pondrá a prueba “un ensayo del modelo físico ofrecido por la propuesta mejor calificada antes de hacer la adjudicación. De esta manera se pone en marcha un mecanismo de control, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la propuesta”, aseguraron desde Yacyretá.
Voith Hydro ya había sido desplazada de la licitación de Chihuído por no aceptar la oferta económica de la empresa que ponía el 70% del financiamiento en un comienzo. El Gobierno en su momento había insistido que era necesario adelantar la totalidad del financiamiento para participar. Por eso temen que de todas formas el suministro del equipamiento electromecánico para la ampliación de Yacyretá con una nueva central sobre el brazo Aña Cua vaya al consorcio de la histórica familia Pescarmona, que ya no tiene ningún miembro en el directorio ni en el management al mantener solo el 35% del capital accionario.
“Todavía no ganó nadie. La oferta más económica no significa que sea la más conveniente. Nuestra propuesta tiene el 70% del contenido local y además salimos primeros en el sobre técnico porque generamos más energía con la misma cantidad de agua, más ingresos, más mano de obra local y usamos tecnología argentina”, aclararon desde el gigante mendocino, que todavía tiene esperanzas en resultar adjudicado.
No es la primera vez que se presentan suspicacias entre estas empresas. En 2016 cuando se licitó un parte de la renovación de las 14 turbinas de Yacyretá la alemana también había señalado a su competidora por una corrección del precio de la licitación posterior a la adjudicación, lo que el consorcio negó.
En la compulsa solo hubo dos participantes, el viernes pasado el ente binacional había resuelto descalificar al consorcio encabezado por las firmas chinas Gezhouba Group y Habrin Electric Machinery, por “conflicto de interés e incompatibilidad. Esta unión transitoria de empresas contrató como consultora a una empresa canadiense (Stantec-MWH) que había sido asesora del ente en el proceso de elaboración del pliego de esta licitación.
Respecto de la exclusión de Gezhouba Group, Goerling aseguró hoy que: “Una gestión transparente es un objetivo permanente para fortalecer Yacyretá. Los procesos licitatorios que estamos llevando adelante son cristalinos y con etapas que se suceden a la vista de todos para transmitir la máxima confiabilidad”, dijo Goerling.

El proyecto Aña Cuá

El pliego licitado busca ampliar la potencia energética en el brazo Aña Cuá del río Paraná mediante la incorporación de 3 turbinas tipo Kaplan con 92MW de potencia instalada cada una. Lo que permitirá operar con un caudal mínimo de 500 m3/s. Los generadores serán del tipo sincrónicos trifásicos, accionados por las turbinas hidráulicas, con eje vertical, totalmente cerrados y refrigerados, con intercambiadores de calor aire/agua alrededor del estator y tendrán una capacidad de 100 MVA.
La tasa interna de retorno del capital invertido sobre 20 años es del 14,71% y se estima que las obras generarán 3000 nuevos empleos.
En el año 1999 fueron realizados los estudios de un proyecto para utilizar el caudal ecológico del brazo Aña Cua de entre 1.000 y 1.500 m3/s, con un salto hidráulico de 20 metros en la generación de energía adicional a la de la central principal. La potencia instalada de la nueva central será de 276 MW.
Según detallaron desde la EBY, las obras a ejecutar contemplarán importantes cuidados medioambientales: se generará un 9% más de potencia sin necesidad de incrementar la superficie del embalse ni ejecutar nuevas presas, esclusas, vertederos ni relocalizaciones. “Además, tendrán beneficios ecológicos significativos ya que se incorporarán instalaciones para la transferencia de peces al embalse, inexistentes en el vertedero actualmente en operación”, precisaron.
La casa de máquinas será del tipo convencional, construida totalmente en hormigón armado, de aproximadamente 130 metros de ancho. La cota de fundación menor será de aproximadamente 29,00 msnm. La estructura alojará 3 turbinas del tipo Kaplan. La Central se construirá en seco, ya que utilizará la Presa Isla Yacyretá como ataguía de aguas arriba y requerirá una ataguía de baja altura de materiales sueltos para proteger el recinto de los niveles de restitución del vertedero Aña Cuá, en el caso de crecidas extraordinarias.
La toma y la cámara espiral serán integradas, construidas en hormigón armado y formarán parte integral de la estructura de la central. El tubo de aspiración será del tipo acodado y su dimensionamiento responderá a una velocidad máxima de salida de 2,50 m/s.