El balance económico de 2018 no sólo aniquiló el discurso anti inflacionario del Gobierno de Cambiemos, al cerrar con un 48,5% de inflación, en el NEA, pese al bajo nivel de desempleo, afectó el poder adquisitivo de los salarios a un nivel alarmante, según un estudio privado. En compensación, la mega devaluación del año pasado favorecería en Misiones a sectores como el turismo, el comercio minorista en zona de frontera y el sector de exportación formal.

Posadas (Martes 6 de febrero de 2018). La caída de 14,7% de la industria en diciembre pasado, la peor desde junio de 2002, y de 20,5% en la construcción, que informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), da cuenta de la crítica situación de la economía argentina en un complicado inicio de año. En tanto, en Misiones, el grito de alarma que se lanzó también ayer en la sede de Asociación de Madereros y Afines del Alto Paraná (Amayadap) en Eldorado, donde se reunieron referentes del sector empresario misionero afectados por las medidas macroeconómicas que imponen altos costos de producción y reducen en forma alarmante el nivel de actividad, no refleja más que un aspecto del impacto negativo de las políticas del Gobierno central en la región.
La otra cara es el sustancial recorte del poder adquisitivo del salario. El cierre de 2018, el tercer año de gestión de Mauricio Macri, con la economía en recesión y un índice de inflación cercano al 49%, el más alto en 27 años en el país, significó no sólo un balde de agua fría para la estrategia anti inflacionaria del gobierno de Cambiemos, sino que aplicó un golpe demoledor a las economías familiares, sobre todo de los sectores más vulnerables, entre los que se encuentran los asalariados de las provincias del NEA.
Debido a ello, aunque cuenta con la ventaja del desendeudamiento, el Estado misionero es requerido cada vez más en sus recursos para salir en defensa de la producción y el trabajo. La mega devaluación de mayo del año pasado, principalmente, que extremó la transferencia regresiva de recursos -de los que menos tienen a los más favorecidos- se sintió con fuerza en Misiones y el resto de las provincias del NEA, obturando los resultados efectivos de las políticas de contención que implementa el gobernador Passalaqua, en el caso misionero, en defensa de los ingresos populares y el empleo.
Un estudio de la Regional NEA de la Fundación Mediterránea, que revisó la situación de la economía regional al cierre del año, constató que los salarios de los trabajadores delNEA no alcanzaron a cubrir ni la mitad de la suba de precios; ya que subieron 23,4% en promedio contra una inflación de 48,5%.

Un problema central

En el mercado laboral “se observa que el desempleo se mantiene en niveles bajos en la región NEA por lo que el principal problema del mercado laboral regional fue la pérdida de poder adquisitivo de los salarios (que tuvieron una suba nominal del 23,4%) con la consecuente caída de ventas en comercio minoristas”, destacó el estudio. Hizo notar que el año 2018 se caracterizópor “la gran cantidad de noticias y cambios económicos que se sucedieron, especialmente a partir de mayo, cuando se inició la corrida cambiaria (que afortunadamente no implicó una corrida bancaria) que generó una serie de cambios en las políticas monetarias y fiscales.
El IERAL, el Instituto de estudios de la Fundación Mediterránea que en el ámbito regional está a cargo del economista Gerardo Alonso Schwarz, detectó también una caída de la inversión del 5% en Misiones, concomitante con los efectos de la recesión. “Elnuevo contexto, hizo que se cierre el año 2018 con una inflación anual cercana al 48,5% y con una contracción anual de la actividad económica que ha alcanzado el 4,3% en octubre. A su vez, la suba de tasas de interés también ha generado un fuerte impacto en el inicio de nuevas obras y de inversiones (tanto nuevas como de ampliaciones ya programadas). Este limitante al financiamiento generó hasta el momento una caída del 5% en términos reales en la inversión en Misiones”, argumenta el estudio.

Algunas expectativas

Desde la óptica del Instituto mediterráneo, sin embargo, el nuevo escenario económico, con cambio de precios relativos y la modificación del tipo de cambio, tiene también efectos positivos. El mismo, “ha beneficiado claramente a tres sectores de la provincia de Misiones (dada su condición de economía altamente integrada al comercio con los países vecinos): el sector exportador formal de la provincia, el sector turístico y el sector del comercio minorista en las ciudades fronterizas.
Estos serán los sectores de los que podremos recibir buenas noticias durante este año 2019, ya que tienen el potencial de impulsar la economía regional en el nuevo contexto”, indica el trabajo.
Tomando distancia de quienes buscan ganar competitividad exclusivamente a través de la modificación cambiaria, tendencia lamentablemente repetida en extensos períodos de la historia argentina, con arraigo en las élites dirigentes, la entidad concluye en que “más allá de estos sectores, durante este año 2019 la dinámica económica de la región dependerá del éxito del proceso de estabilización a nivel nacional. Es clave la reducción de la tasa de interés y de la inflación, así como también una mayor previsión en el tipo de cambio esperado, para volver a crecer y hacer sustentable este crecimiento”.

MP – Misiones Plural.

Epígrafe: Imagen temática sobre la crisis económica tomada de Internet.

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