El titular de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), Carlos Beigbeder, hizo un duro análisis de la situación del comercio local y de la marcha de la economía. El programa Ahora Misiones, que se extenderá de lunes a miércoles, representa para para el empresario posadeño un sostén. Sus estimaciones para 2019 no son alentadoras, inflación por encima del 35% y más cierres de negocios.

Posadas (viernes, 21 de febrero de 2019). En una entrevista con Misiones Plural el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), Carlos Beigbeder, remarcó la crítica situación de los comerciantes de la capital provincial. En 2018 se cerraron más de 500 comercios y consideró que esta tendencia continuará durante este año. Aunque tomó el recaudo de no incursionar en definiciones políticas, Beigbeder estimó que 2019 “va a ser peor todavía que 2018” en términos de recesión, inflación y caída del poder adquisitivo. Cuestionó las altas tasas de interés actuales, que impiden el financiamiento empresario vía el sistema financiero tradicional, el descontrol inflacionario y la caída sin precedentes del consumo. Consecuencias de las políticas de ajuste macroeconómico nacional que presionan sobre la rentabilidad, y en muchos casos la actividad misma, del comercio y la industria. En esta Línea, el titular de la CCIP no olvidó señalar el peso en los costos de “de las actualizadas tarifas eléctrica que en muchos casos este mes vino con sumas increíbles”. Pero frente al panorama de la recesión y la parálisis del comercio rescató el rol que cumple el programa Ahora Misiones del gobierno provincial en sus diversas variantes. “Funcionan y mucho, sin esos programas estaríamos atravesando por una situación mucho peor. Poder comprar en 12 o 6 cuotas con un retorno, ayuda mucho a fortalecer la economía que ya está complicada”, explicó. Recordó que la extensión de la vigencia de Ahora Misiones a los tres primeros días de la semana, dispuesta por el Hugo Passalacqua, y que entrará en vigencia el primero de marzo próximo, respondió a un pedido de la CCIP. “Luego de reuniones con el Ministro de Ascienda y el Vicegobernador, logramos mediante el diálogo que el Gobernador pueda destinar los fondos para extender un día más los beneficios para los consumidores y comercios. Hay que destacar que el esfuerzo es compartido entre la Provincia, el banco y los comercios para mantener este programa que dinamiza nuestra economía”, reseñó
La inflación sin techo
Ante el cierre de un año con características alarmantes en materia económica ¿Cómo observa la situación del comercio posadeño?
La verdad es que con mucha preocupación. Nosotros tenemos que sí o sí ir actualizando los precios a medida en que las fábricas nos aumentan. Creemos que este año, a pesar de lo que dice el gobierno nacional, la inflación va a estar por encima de los 35 puntos. Teniendo como realidad lo proyectado para el año pasado y casi 70% que terminó representando. Eso sumado el dispar reajuste de los sueldos, el resultado es la caída del poder adquisitivo. Y eso se suma a una larga cadena, pasó ahora que Fensa (la embotelladora de Coca Cola en Capital Federal) pidió un concurso preventivo de crisis. Y eso te da la pauta que no está alcanzando el dinero para cuestiones básicas. Eso demuestra de que la gente está dejando de consumir primeras marcas, se pasa a segundas marcas; y después, la gente que consume segundas marcas, seguramente hoy está tomando agua. Ese es el caso de las gaseosas, pero pasa en todos los órdenes un montón de consumos, de productos y de bienes que se consumían y que hoy está siendo cada vez más difícil llegar a buen destino con eso.
¿Hay una correlación con el hecho de que la tasa de interés se ha subido a un nivel récord y que no permita financiarse a los comercios?
¡Ni hablar! Trabajar hoy con el banco es sentenciarse a fundirse. Una cosa es una ayuda momentánea que te puede dar el banco, pero trabajar como anteriormente se trabajaba, hoy con las tasas de más de 70% o 60% a descubierto, ya es inviable. Y financiarse con esas tasas es solamente tener pérdidas mayores a futuro. Así que no se puede trabajar con los bancos, tenemos una inflación alta y las ventas no acompañan, los alquileres suben, los servicios están altísimos, hay empresas que han recibido facturas de luz que realmente son increíbles. Y bueno, eso hace que tengamos un montón de cuestiones que terminan haciendo cerrar al comercio, que es lo que ha pasado en 2018 que cerraron más de 500 comercios en Posadas donde la población de comercios no es tanta. Por eso, en porcentaje sobre nuestra población de comercios, que hayan cerrado 500 negocios te da la pauta que esto viene complicado.
¿A pesar de la devaluación del año pasado, las asimetrías siguen siendo un problema?
Las asimetrías con Paraguay van a seguir existiendo, porque los precios se han corrido. El dólar no ha aumentado como los precios, entonces ese pequeño desfasaje que se tenía ya está quedando nuevamente obsoleto. Entonces vamos a volver a experimentar –si el dólar no sube-, nuevamente largas colas en el puente, porque la gente está buscando su conveniencia.
Cierres obligados
En cuanto a los cierres de comercios, tras los resultados de 2018 ¿Cómo sigue en estos primeros meses de 2019?
Y seguimos con la misma tendencia de cierre de comercios, si un comerciante se va del centro y se instala en un barrio periférico, ese no es un cierre, se reacomoda ese comercio a sus posibilidades de venta. Consigue un alquiler más económico y en muchos casos tiende a trabajar más la familia, pero eso no es un comercio cerrado. La tendencia indica que se van a seguir cerrando comercios, porque no están dadas las condiciones para mantenerlos; hay comercios que no tienen la posibilidad siquiera de pagar el alquiler. Hoy me estaba diciendo un socio que no llegaba a juntar la plata del alquiler. Eso es terrible y a medida en que el comercio es más chiquito, de menos envergadura, tiene menos herramientas todavía para financiarse, lo que hace que los más chicos sean los más vulnerables a la hora de los cierres.
¿El desplome del consumo pega primero ahí?
Y es lógico, se dice que en Posadas hay 1,2 colaboradores por negocios. Es decir que estamos hablando de que cerca de 700 familias directamente relacionadas con el comercio, que se han quedado sin trabajo en 2018. Así que la situación es muy grave.
¿Creen que el año electoral puede traer algún mejoramiento para el sector?
Yo lo veo desde la fase económica -sólo se algo del comercio- se supone que en un año eleccionario hay mayor caudal de divisas porque siempre se moviliza un poco más la economía, históricamente es así. De todas maneras yo pensaba que este año iba a ser igual que el 2018, pero me parece que va a ser un poco peor que el 2018. La recomendación, para los que quieran tomarla, es comprar sólo lo que uno pueda pagar. No meterse en créditos a largo plazo y en cuestiones que pueden llegar a hacer el desfasaje de su economía familiar. Que puedan solventar lo que puedan pagar, endeudarse no me parece que sea el camino en este 2019.

 

 

 

 

 

 

foto: CCIP