Con ironía pero también con dureza, el dirigente gremial Aníbal Velázquez salió a denostar como elitista, discriminadora, antidemocrática y anticonstitucional la cláusula de la Carta Orgánica de San Javier que obliga a tener título secundario para ser candidato a concejal. Menciona a Lula, al Pepe Mujica a Ubaldini y a Emiliano Zapata en un rescate de luchas en defensa de los derechos de las mayorías lideradas por referentes democráticos con la sabiduría de pueblo.

Posadas (Lunes, 26 de febrero) Por Aníbal Velázquez. Recuerdo nuestra participación en un congreso del PT brasilero, posterior a la derrota como candidato a la Presidencia de Brasil, cuando Luiz Inácio Lula Da Silva sacara cerca de veintiún millones y medio de votos contra treinta y seis millones de Fernando Enrique Cardozo. Era su tercera derrota. Ante el entusiasmo de los partidarios que decían “nos faltan solo quince millones de votos” el pernambucano con voz de patriarca y tono de padre persuasivo les llamó la atención diciendo: “no compañeros, nos faltan los treinta y seis millones otra vez”. En las elecciones siguientes fue electo presidente.
“ A los catorce años consiguió un puesto en una planta de producción de tornillos, donde trabajaba doce horas diarias tras haber abandonado la escuela en el quinto curso, pese a ser un excelente estudiante, debido a la necesidad económica de su familia” reza la reseña de Wilkipedia sobre su biografía. Político agricultor lo definen a Pepe Mujica que fuera presidente de Uruguay. Emiliano Zapata, héroe de las luchas populares de México habría que nombrarlo “analfabeto”. En Chiapas hay un cartel que distingue: “Está usted en territorio zapatista en rebeldía. Aquí manda el pueblo y el gobierno obedece”. Nuestros héroes de las guerras gauchas casi todos también fueron analfabetos.
¿Serán necesario otros ejemplos para ilustrar nuestro estado de estupefacción ante tanta barbaridad política en el que incurrieron los convencionales que redactaron la Carta Orgánica del municipio de San Javier?
¿En el siglo XXI se puede pensar y condicionar a un candidato a concejal tener título secundario? ¿Para diputado después vendría la obligación de títulos terciarios y a los gobernadores y presidentes dos o tres títulos de post grado?
“La educación, su norte, es la autonomía de las conciencias”, nos explicaba Adorno en su “Educación después de Auschwitz”, que suscribimos. Nosotros tuvimos el ESMA como dice José Pablo. Tales convencionales ¿habrán querido interpretar al Facundo de Sarmiento y su civilización o barbarie? Aunque nos parece más cercano al filósofo golpista García Venturini y su “kakistocracia” “Gobierno de los peores”, que era su manera de reclamar el golpe militar que iba a instaurar el “gobierno de los mejores”, como apunta Feinmann, el filósofo no el otro insignificante periodista.
Uno puede pensar que eso pudiera surgir de pensadores porteños que creen que los de afuera, externos a la General Paz (barbarie), nombrados cabecitas negras en su menosprecio antipopular y antiperonista, son los kakistócratas.
Que un convencional surgido del PAyS se sienta orgulloso de esa Carta Orgánica aunque dijese que no apoyó esa cláusula condicionante y discriminatoria y anticonstitucional, nos sorprende, pero no tanto, cuando también dice que se trabajó duro “incluso enero y febrero”. ¿Nos dice representar él al obrero rural, al campesino, al pequeño productor que trabaja de lunes a lunes y de enero a enero, para mantener su chacra? Habla pensando como un burgués, oficinista burócrata que trabaja de lunes a viernes y suspende por vacaciones de diciembre a febrero.
Hay además otras incongruencias como aquélla que fija fecha de elecciones “27 de octubre”. Pensarán que cuando caiga entre semana se parecerán a los E.E.U.U. ¿Declararán asueto y obligarán al hombre de la chacra a abandonar su trabajo para votar un lunes, por ejemplo?. Porque uno supone que no redactaron una Carta Orgánica solo para estos comicios urgidos por juntar unos pocos votos más al oficialismo nacional. Sería miope y mezquino.
Leímos que el actual intendente lo rechazó muy molesto. ¿Presentará también un recurso de amparo para evitar su aplicación por ser ostensiblemente discriminatorio y anticonstitucional?
Recuerdo algún discurso, o tal vez alguna conversación con Saúl Ubaldini cuando decía: “me critican porque me como las eses pero ellos se comen la esperanzas del pueblo”.
No permitamos discriminaciones en el siglo XXI. La sabiduría de un líder democrático se nutre de pueblo y barro no en los títulos ni alfombras rojas