Un compilado de las vivencias de Iosif Lewin durante los años de apogeo del Holocausto. Los relatos escritos a modo de diario desnudan los periplos vividos en su Lituania natal, durante la gran guerra que asoló Europa el siglo pasado. El libro estará disponible en Posadas a partir del 8 de mayo.

Lunes, 6 de mayo de 2019. En el marco de una nueva conmemoración del Día del Holocausto y el Heroísmo, en memoria del 76° Aniversario del Levantamiento del Gueto de Varsovia, el heroico acto de resistencia judía contra el nazismo, se llevó a cabo, en la Comunidad Israelita de Posadas, la presentación del libro “Memorias de mi padre. Con los cuadernos de guerra de Iosif Lewin”.
Hay circulación y producción de libros a pesar de la crisis, y por fuera de la gran Feria porteña.
La historia es así: en junio de 1958 Iosif Lewin se asentó en Posadas junto a su esposa Zoya Wolkow y sus dos hijos Klara y Arcadio. Venían de Europa donde, durante la guerra, había ido escribiendo una especie de diario, un total de cuatro cuadernos que entregó a su hija Klara antes de morir, a los 72 años, en 1991. Ella pensaba que estaban en lengua Idish así que no los abrió. Al final estaban en ruso. Los mandó a traducir y se le ocurrió hacer un libro con Osvaldo Mazal y Carolina Repetto, escritores y estudiosos de las letras a los que les interesó el tema. El libro podría decirse que tiene, además de documento fotográfico, tres etapas definidas: entrevistas e historia de la familia en la voz de hijos y nietos; el viaje de los albaceas literarios, u organizadores del libro, a Vilna, capital de Lituania, que propició involucramiento y conocimiento de lo que fue gran parte del escenario del relato; y por último la trascripción textual de los cuadernos originales escritos por Iosif Lewin.
¿Qué tenían los cuadernos? anotaciones que realizó durante el trascurso de tres años a las cuales llamó Memorias de mi vida y contienen la experiencia trágica y miserable de la época de guerra durante la cual Iosif perdió a casi toda su familia en su Lituania natal, su vida en el gueto y su periplo como partisano de la resistencia por los bosques europeos.
Cuando Flaubert escribió Memorias de un loco, a los diecisiete años, se pensaba que era corta edad para unas memorias, pero cuando las circunstancias son copiosas las memorias parecen milenarias. Lewin escribió durante tres años sin embargo las llamó memorias de mi vida, porque fueron años cruciales.
Su relato es ampliado por sus hijos y nietos que retratan una vida de muchos sucesos y el impacto y trauma de la migración posbélica. (Al llegar a Posadas ni él ni su mujer hablaban español y tuvieron que aprender en la calle).
Lewin fue, taxista en Varsovia, tuvo un puesto en el mercado central de Posadas, una despensa de barrio, fabricaba escobillones caseros, tocaba el acordeón, el violín, es decir que llevó una vida con episodios diversos, sustancia para unas memorias y un libro como este, legado importante no solo para su familia sino para la humanidad, aporte para generar conciencia y repensar para que masacres como las que ocurrieron en el Holocausto no vuelvan a suceder, se podrá conseguir desde el 8 de mayo en las librerías posadeñas.

 

 

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