“El verdadero diálogo no se da en una mesa sino con el pueblo y se manifiesta en las urnas”, sostuvo Carlos Valenzuela en sendos programas que se emiten en el Canal 4 de Posadas. Salió así al cruce de la convocatoria de Macri. Observa que ya no es creíble y considera que es un mandato del FMI que busca garantes para los créditos que otorgó dencontroladamente para financiar la fuga de capitales. Como peronista cuestionó la flexibilización laboral y la reforma previsional que incluye el decálogo de la Casa Rosada.

Miércoles 8 de mayo de 2019. El verdadero diálogo con el pueblo se manifiesta en las urnas, sostuvo hoy el dirigente peronista, Carlos Valenzuela, que dirige el Canal 4 de Posadas.
Anoche y esta mañana participó en sendos programas conducidos por Ariel Sayas y José Luis Lauritto, remarcó que la convocatoria formulada por el presidente Macri está sospechada de hipocresía porque en realidad lo que busca en una foto. “Te invita a tomar un café, se saca la foto y después cuando estás en la explanada ya ni te atiende el teléfono”, ironizó haciendo referencias a los embates de la alianza Cambiemos a la política como herramienta de los pueblos para modificar realidades y participar. Desde hace años que Valenzuela advierte sobre la tendencia del poder hegemónico a desprestigiar la actividad política, práctica que utilizó el macrismo que a su criterio hizo política descalificando la política.
Por eso, Valenzuela, que además de dirigir un medio fue un dirigente muy vinculado al PJ en el que trabajó en función de potenciar el poder los intendentes en la toma de decisiones, afirma que a Mauricio Macri no le interesa realmente dialogar sino que está respondiendo a sus mandantes del FMI que ahora buscan, con el decálogo dado a conocer, que no sólo el próximo gobierno sino el pueblo salgan de garantes de los créditos exorbitantes que el organismo otorgó a la Argentina para salvar al gobierno de la Alianza Cambiemos.
Desde su nuevo espacio, Valenzuela salió a dar la cara en dos programas claves de su Canal, para defender la política y los partidos políticos como organizadores de la voluntad popular, pero sin eludir la centralidad que han ganado los medios en la construcción de la agenda. Respaldó en ese sentido la pluralidad que expresan los programas del Canal 4 para “enriquecer el debate”.
Consideró además que la convocatoria de la Casa Rosada es tardía, porque “el diálogo en democracia es fundamental como prevención, pero ahora el gobierno de Macri está en la sala de emergencias, y no puede dialogar con sinceridad, parece un manotón de ahogado para slavarse”.
Aunque destacó que siempre el diálogo es bueno, profundizó su crítica al afirmar que la política de la no política de Macri “ha roto el contrato social”. Y como peronista, puso la lupa sobre los puntos de los diez mandamientos en los que propone la flexibilización laboral y la reforma previsional, y que apuntan a vulnerar derechos que fueron conquistas, fundamentalmente de gobiernos peronistas.
Ironizó también la apertura de la convocatoria a las adversarios que la grieta convirtió en enemigos y si “había una grieta histórica en la Argentina, el gobierno de Cambiemos compró una retroexcavadora para profundizarla. Y ahora piden que vayan a la Casa Rosada a tomar un café?”.
Reiteró la necesidad de diálogo y de construcción de consensos en las sociedades democráticas para cuestionar la metodología de la convocatoria presidencial. Llaman –dijo- con decisiones tomadas y con hechos consumados para subrayar que “eso no es dialogar”.
Valenzuela destacó asimismo que en la Argentina, más allá de la feroz crisis económica, no se vive una crisis institucional que ponga en riesgo las instituciones que justifiquen “subirse a compartir el balcón, como ya lo hizo el peronismo cuando la democracia estaba en riesgo en los años de Alfonsín”. Destacó que hoy es el pueblo el que establece el rumbo, digamos, “el diálogo se manifiesta en las urnas” con los pronunciamientos que se están produciendo en las elecciones provinciales.
Como síntesis, reiteró en los dos programas que es el pueblo el que puede restaurar en las urnas el contrato social que está roto en la Argentina. Y remarcó que el Gobierno busca una foto porque está devaluada su credibilidad.