“No permiten la plena vigencia de las leyes que regulan las actividades en las cadenas yerbatera y tealera y por lo tanto están en manos del dios mercado”, dicen, a través de una nota.

Jueves 9 de mayo de 2019. Desde la Asociación de Productores Agropecuario de Misiones (Apam) denuncian que tanto el poder político como el poder económico no permiten la plena vigencia de las leyes que regulan las actividades en las cadenas yerbatera y tealera y que por lo tanto están en manos del “dios mercado”, aseguran en un comunicado de prensa que lleva la firma del presidente y secretario de la asociación, Hugo Sand y Cristian Klingbeil.
Entienden que la situación reviste gravedad sobre todo porque la propia Apam participó de manera activa de la creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) y también son parte del Consejo provincial del Té (Coproté), los dos organismos sobre los que reclaman.
En ese sentido, denunciaron ante la Defensoría del Pueblo donde aportaron “actas donde el sector industrial reconoce el incumplimiento del precio de la hoja verde de té” y solicitaron que se investigue “a funcionarios que tienen la obligación de hacer cumplir las leyes, pero permitieron que impunemente el sector dominante se apropie de millones de dólares y no distribuya las riquezas que entre todos generamos”, dice el parte.
También denuncian que el laudo de la Nación respecto al precio de la yerba mate –que finalmente fijó en 11,50 pesos para el kilo de hoja verde- está muy lejos de los 50 centavos de dólares – al que consideran un precio justo para que la actividad sea sustentable. “Es indignante ese precio, frente a una inflación estimada en un 50 por ciento al año”, aseguran. En este punto criticaron también a los que propusieron 13,50 pesos.
Además, lamentan que el Estado propicie –aseguran- paquetes tecnológicos foráneos respecto a la agricultura familiar y las economías regionales.

Los responsables de la pobreza

En la nota, también adjudican a las políticas de precio la responsabilidad sobre el “fracaso económico de la presente zafra; sobre el incremento de la pobreza, sobra la migración de los jóvenes y sobre la concentración de la riqueza”, expresan.
La nota remitida por Apam dice de manera textual:
En nombre de la Asociación de Productores Agropecuario de Misiones (APAM) afirmamos que solos en las rutas o en innumerables reuniones con funcionarios públicos o gerentes de empresas, seguiremos denunciando que el problema agrario se debe a la ejecución de un proyecto político implementado hace muchos años en nuestra región, en donde se privilegia a los grandes emprendimientos empresariales como ser la forestoindustria, las megas represas o los complejos turístico en Iguazú.
Este proyecto de exclusión de los pequeños productores y de los obreros rurales se ve fuertemente incrementado en la actualidad, por la promoción que realiza el propio Estado de paquetes tecnológicos foráneos, que privilegian el uso de semillas u organismos transgénicos, fertilizantes solubles, y cócteles de agrotóxicos, poniendo en grave riesgo la salud humana y ambiental.
Consideramos que la ciencia y la tecnología deben tener una función social y creemos que el conocimiento es fundamental para un crecimiento y desarrollo armónico de las familias agrarias.
Pero… ¿A qué se dedicarán los tareferos cuando se generalice la ficha mecánica y la mano de obra sea obsoleta? ¿Vamos a privilegiar el lucro que genera una máquina por sobre las necesidades de mucho obreros? ¿O qué sucederá con los colonos de Misiones y Corrientes cuando perdamos soberanía sobre la yerba mate porque al modificar genéticamente se la podrá cultivar en la Patagonia o en Siria? Y qué de las malformaciones congénitas, esterilidad, labios leporinos, cánceres, leucemias. ¿No están directamente relacionados con el uso de biocidas que contaminan las aguas que bebemos a los alimentos que ingerimos?
Cuando nuestros legisladores dejen de reciclarse en distintos cargos públicos y tomen conciencia del daño social y ambiental que se avecinan… ya será muy tarde.
Hemos participado activamente en la creación del INYM e integramos la COPROTÉ, pero el Poder Político y el Poder Económico no permiten la plena vigencia de las leyes que regulan las actividades en las cadenas yerbatera y tealera, dejándonos en manos del dios Mercado.
Denunciamos ante la Defensoría del Pueblo, aportamos actas en donde el sector industrial reconoce el incumplimiento del precio de la hoja verde de té, y solicitamos se investigue a funcionarios quienes tienen la obligación de hacer cumplir las leyes, pero han permitido que impunemente el sector dominante se apropie de millones de dólares y no distribuya las riquezas que entre todos generamos.
El laudo de la Nación que fijo un precio por seis meses sin tener en cuenta la inflación que estimativamente es cercana al 50% es indignante, pero lo es también la actitud de aquellos que por mayoría acordaron un valor de $13.50, muy lejos de los 50 centavos de dólares por kilogramos que consideramos es el precio justo que permite que nuestra actividad sea sustentable. A todos ellos hacemos responsables del fracaso económico de la presente zafra, del incremento de la pobreza, de la migración de los jóvenes, de la concentración de la riqueza.
El incumplimiento de la Ley 25564, fundamentalmente por los directores que son quienes dirigen el INYM, al no implementar el Mercado Consignatario de yerba mate canchada, permiten al sector primario sea permanentemente sometido al poder dominante, o sea, el sector industrial.
En el Día del Trabajador –el 1 de mayo- , saludamos, reconocemos y nos solidarizamos con todos aquellas personas que por sus elevadas normas de ética y por su trabajo en beneficio de la familia agraria y por ende de toda la comunidad, nos enseñan que otra sociedad es posible en donde la corrupción no exista y la transparencia en los actos públicos y privados sea una constante.

Imagen: Fotografía de un yerbal misionero.