El contundente respaldo que ha obtenido en las urnas la Renovación en Misiones no se entiende en Buenos Aires como un proceso disruptivo y consolidación de una fuerza federal autónoma que no obedece a los mandatos de nadie. La inquietud por saber cómo jugará en las elecciones nacionales es el árbol que no deja ver el bosque. Aunque mantiene relación con todos los candidatos, queda claro que la Renovación va a decidir en función de preservar espacios de autonomía en la defensa de los intereses de los misioneros.

Lunes, 3 de junio de 2019. Los porteños siguen sin ver la realidad más allá de la General Paz. Un diario como El Cronista publicó en tapa que “El peronismo retuvo el poder en San Juan y Misiones”. El título lo dice todo. No pueden comprender las diversidades del país profundo que existe más allá de los avatares de la Bolsa, las cotizaciones de acciones, el riesgo país y las especulaciones sobre la divisa. Son indicadores de la realidad, claro, pero que en la interpretación de los porteños deja afuera a los argentinos de carne y hueso.

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De todos modos, hay medios que traspasan esa ceguera de los operadores de mesas de Dinero, pero que no pueden evitar abordar los acontecimientos desde la misma perspectiva centralista y se les pasa por alto las rupturas que significan. La consolidación de la Renovación en Misiones, como expresión federal se suma a otras fuerzas existentes en las provincias como Neuquén y Santiago del Estero donde los partidos provinciales han roto amarras como la Renovación con los partidos tradicionales y los mandatos de Buenos Aires.
Consideraciones desde el centro
Los buenos análisis de la política online uno de los medios digitales con más entradas publicó hoy una nota que no cae en la simplificación de El Cronista y otros, habla de un “debate interno en el Frente Renovador para definir a quién apoya en octubre”
Con una foto del senador Maurice Closs como ilustración, destaca el sitio que dirige Fidanza, que “tras la impactante victoria en las elecciones de este domingo, con una diferencia de más de 55 puntos sobre Cambiemos, el Frente Renovador de la Concordia de Misiones comenzó a debatir qué postura tomará de cara a octubre, donde deberá definir si va hacia un acuerdo con el kirchnerismo o con Alternativa Federal. Como en otras provincias, la estrategia del espacio que conduce el ex gobernador Carlos Rovira fue mantenerse al margen de la discusión nacional hasta las elecciones de ayer. Con el triunfo asegurado y un respaldo del 73 por ciento de los votantes, el apoyo del Frente Renovador misionero empezó a cotizar alto a nivel nacional.
“Por lo pronto, el gobernador electo Oscar Herrera Ahuad evitó cualquier tipo de definición nacional. “Hemos terminado el recuento de votos hace pocas horas, nuestro espacio aún no ha discutido la línea nacional que vamos a llevar, tenemos la puerta abierta para la decisión desde la conducción de nuestro espacio que se hará en el transcurso de la semana”, afirmó el actual vice.
“…Tanto el flamante gobernador, como Rovira y el actual mandatario Hugo Passalacqua se encargaron de dejar en claro que la elección del domingo fue “netamente provincial” y evitaron cualquier adhesión nacional, más allá de que Alberto Fernández saludó al ganador y el PJ nacional se adjudicó el triunfo de Herrera Ahuad.
“En el Frente Renovador misionero (una alianza de peronistas y radicales que gobierna desde 2003, aunque con un mandato previo de Rovira por el PJ) la palabra que más pesa es la de Rovira, sin dudas el jefe político del espacio como quedó claro en estas elecciones donde impuso a Herrera Ahuad a pesar de que al principio de la campaña estaba lejos de los números de otros dirigentes del FRC. No sólo eso, ya postuló para 2023 a Passalacqua como para empezar a cerrarle la puerta a otros posibles pretendientes y se aseguró el control total de la Legislatura, desde donde maneja los hilos del poder desde las sombras.
“Hasta ahora Rovira no ha dado ninguna muestra de posibles acercamientos nacionales, a pesar de su histórico vínculo con el kirchnerismo durante su gestión y posteriormente cuando el gobernador fue Maurice Closs. Justamente, el senador es el referente del espacio más cercano al kirchnerismo y ya ha dicho públicamente que apoya la candidatura de Alberto Fernández. El problema es que Closs está distanciado de Rovira (que bloqueó su intento de regresar a la gobernación) y seguramente no tendrá peso en la decisión del partido.
“La elección del domingo trajo una mala noticia para Closs con la derrota de su protegido Joaquín Losada en Posadas, donde no logró la reelección ante otro dirigente del Frente Renovador, “Lalo” Stelatto. La ley de Lemas, que se aplica a todas las categorías menos a gobernador, terminó hundiendo al intendente de la capital provincial y restándole volumen político a Closs. Losada era uno de los que aspiraba a quedar posicionados para la gobernación en 2023.
“En la línea de Rovira están Herrera Ahuad y Passalacqua. El actual gobernador mantuvo una relación muy cercana con Cambiemos, al que le aportó varias veces sus votos en el Congreso incluso cuando toda la oposición se unió para designar representantes en el Consejo de la Magistratura. Passalacqua participó de reuniones de Alternativa Federal pero como otros gobernadores se terminó alejando.
“En la provincia creen que Rovira terminará cerrando con el kirchnerismo como hizo en 2015 y habrá listas compartidas para el Congreso. Un dato que será clave: Cristina mide 50 puntos en Misiones, mientras que Macri ronda los 20. Los posibles candidatos del peronismo federal no llegan a los dos dígitos
“La disyuntiva del Frente Renovador misionero (que logró en esta elección que el kirchnerismo local no vaya con lista propia) es ahora mantener esta postura más cercana al macrismo y aliarse a Alternativa Federal, o volver a acordar con el kirchnerismo. La primera opción le augura riesgos serios de una debacle en octubre en cuanto a la representación en el Congreso, el gran interés de Rovira.
“El Frente Renovador tiene que renovar tres de las cinco bancas que tiene en la Cámara de Diputados. Las obtuvo en el 2015, cuando aliado al kirchnerismo se quedó con todos los asientos en juego. En esa elección, Daniel Scioli sacó más de 60 puntos, aunque bajó en el ballotage.
“Un dato que seguramente terminará inclinando la balanza: Macri mide alrededor de 20 puntos en la provincia (su candidato ayer sacó 17) y ninguno de los posibles candidatos de Alternativa Federal se acerca a ese número, algunos ni siquiera llegan a los 5 puntos. En cambio, Cristina Kirchner ronda los 50 puntos.
“En la provincia creen que Rovira terminará cerrando con el kirchnerismo como hizo en 2015 y habrá listas compartidas para la Cámara baja, con dos candidatos del FR y uno del FPV en los tres primeros lugares de la lista, que a priori serían los que podrían ingresar al Congreso”.
Un triunfo de los misioneros
Evidentemente, el periodista Leonardo Montero que firma la nota, conoce del proceso político misionero mucho más que el colega de El Cronista y de TN donde ayer se anunciaba también un triunfo peronista. Es cuidadoso en el lenguaje que siempre denota. Nunca hbla de “alinearse” como sostienen crónicas de otros medios, sino de “apoyar” y de “acordar”.
Aunque en el análisis no cae en el lugar común, pone el foco en la disputa nacional de las Paso y Octubre y esa no deja de ser una perspectiva porteña.
En la ansiedad de ir contando porotos, se les pasa por alto la verdadera significación de la consagración de la Renovación. La diferencia al tener un valor cuantitativo sustancial con 55 puntos de diferencia tiene dialécticamente un valor cualitativo. Alcanza con leer los mensajes de Rovira en Twitter si no se quiere abundar en sus declaraciones. “Este es un triunfo de misiones y de los misioneros, y ha nacido un nuevo capítulo y un algoritmo estratégico político llevado adelante por miles de jóvenes que han participado con sus ideas, que son más que bienvenidas para nosotros y van formando parte de esta renovación 5.0 neo”
En la campaña electoral, el gobernador Hugo Passalacqua abundó en argumentos para explicar el sentido político de la construcción y consolidación del espacio de la Renovación como ruptura con los mandatos de Buenos Aires. Ha explicado también, cuando la inevitable pregunta de los periodistas indagaba sobre las relaciones con los candidatos que estaban lanzados en la arena nacional, que la decisión se iba a tomar en función de las propuestas de los candidatos nacionales en la cuestión de la relación Nación – Provincia. Llegó incouso a molestarse para ironizar: “cuando un dirigente nacional opine sobre las candidaturas de la Renovación, ahí opinaré de ellos”.
Lo cierto es que la Renovación tiene relación con todos, empezando por los encuentros institucionales con Macri y sus ministros. Y en estos meses han visitado a Passalacqua y Rovira, los candidatos Sergio Massa, Juan Urtubey, Alberto Fernández, Felipe Solá, Juan Schiaretti. Claro que confunde a los lectores de fotografías. Y más aún quedarían desorientados si supieran que, por ejemplo que la senadora Maggie Solari frecuenta desde hace mucho más de un año el Instituto Patria o que el ministro Sergio Lanziani se ha reunido con Alberto Fernández más de una vez para abordar temas referidos al proyecto energético y desde mucho antes de que se blanqueara su candidatura a presidente de la República.
En síntesis, lo que no entienden los porteños es que la Renovación ha invertido la lógica de subordinación y desde que terminó con la obediencia a los “capangas”, ha ganado en autonomía en la toma de decisiones. Lo que va a decidir la conducción de la Renovación no es el alineamiento con nadie sino cómo juega en el escenario, que todavía no está definido del todo, en función de preservar espacios de autonomía en la defensa de los intereses de los misioneros.