Un repaso a los resultados de las tres últimos elecciones en las que se eligió gobernador en la provincia avala la hipótesis de que el pueblo misionero ha votado por la positiva y consagrado candidatos que expresan los cambios de la sociedad. Es la clave de la neo renovación 5.0. En 2011 no existía Macri y ya se lograban respaldos contundentes. El pueblo no gana ni pierde al pronunciarse en la urnas, elige representantes y emite mensajes.

Martes, 4 de junio de 2019. Luis Pastori se diferenció de sus correligionarios derrotados el domingo que le echaron la culpa a Macri por el fracaso electoral. En declaraciones a la prensa sostuvo que “no se puede mezclar el resultado en Misiones con lo nacional, el voto resulta ser diferente. Las motivaciones y las razones son distintas. Lo que se viene dando es el triunfo de los oficialismos locales”. Por supuesto que para no hacerse cargo argumentó que la Renovación ganó por la cantidad de sublemas ocultando que Juntos por el Cambio presentó muchos más. Esta práctica de esgrima verbal propia de los directivos ucerreístas termina por opacar la hipótesis que encierra el primer concepto que vale la pena ponerlo en consideración.
Macri no existía antes del 2015 como contraparte del voto misionero y la Renovación viene ganando elecciones desde 2003, incluida la gran batalla contra el pretendido desembarco del kirchnerismo en 2007 a través del aparato del PJ.
Yendo a los datos concretos:CUADRO RESULTADOSLa lectura de los resultados electorales cuando está en juego la Gobernación es similar en los tres últimos pronunciamientos. En un régimen presidencialista que es calcado en las Constituciones provinciales, no es válido comparar elecciones legislativas con las generales. De allí la confusión. Nada que ver 2019 con 2017 ni con 2013. Y esta lectura avala las apreciaciones del diputado nacional por la Alianza Cambiemos cuando sostiene que no se puede responsabilizar exclusivamente a las políticas neoliberales de Macri por el resultado del domingo 2-6. Pero al empañar el argumento con las prácticas discursivas de poner la culpa afuera, a la ley de lemas, al clientelismo, al aparato y al clima, Pastori clausura el análisis para hablarle a la tribuna. O padece de un escotoma. Nos referimos a su acepción piscologista. En realidad un escotoma es una enfermedad de la vista que produce una ceguera parcial. Precisamente de allí viene la metáfora “la mente ve lo que quiere ver”, y bloquea la posibilidad de indagar en la realidad. Los prejuicios, el ego, el desconocimiento, o la tendencia a defenderse de los agujeros negros de la UCR.
Lo que no quieren ver, o se niegan a ver los directivos de la UCR que le echan la culpa a Macri y a la ley de lemas, es el fenómeno socio-político que se viene manifestando en las urnas cuando se pronuncia el pueblo misionero. La contundencia con que se viene respaldando a la Renovación en la provincia merecería una actitud más respetuosa con el ciudadano que elige. Indagar en los por qué.
Evidentemente, la contradicción Nación – Provincia, instalada como fundamental en la creación de la Renovación no es una mera consigna sino que responde a las subjetividades de la amplia diversidad del pueblo de la provincia. El “misionerismo” como concepto y esencia supera todavía al desgaste de la palabra y ha demostrado que con esa apelación no se está haciendo marketing sino respondiendo a mandatos populares. Rovira lo dice con todas las letras cada vez que habla y lo han repetido, no sólo en la campaña, sino en la gestión tanto Passalacqua como Herrera Ahuad.
Si Pastori en función de diputado del bloque de la Alianza Cambiemos viene a Misiones a justificar lo injustificable cuando el Presidente voltea el artículo 10 de la ley Pymes, evidencia que su lógica es la inversa a los reclamos locales y se muestra defendiendo un proyecto nacional que en el mejor de los casos baja línea que podrían beneficiar a largo plazo a la provincia, pero como una concesión de Buenos Aires.
Si González se saca una foto con el Presidente de la República como mensaje simbólico de su campaña abona los fantasmas de la dependencia con los mandatos del Puerto.
Si la UCR avala el alineamiento con el PRO en la Convención de Parque Norte y trata de disimular en los discursos la intención de presionar para tener más cargos, el mensaje a los misioneros es el mismo de sujeción a las decisiones del comité nacional.
Es en este contexto en el que el balance de las elecciones deja en claro que el pueblo no va en esa de ganadores y perdedores, sino que se expresa en defensa de sus intereses y por sus expectativas. El pueblo nunca pierde, se pronuncia en las urnas. Deja mensajes. Depende de los dirigentes escucharlos.
En un breve repaso:
Para la Renovación:
El mensaje general es una respuesta positiva a la estrategia neo 5.0 de la conducción que supo reflejar en la conformación de las listas y en la composición de los sublemas los cambios que se vienen registrando en la sociedad. Lo disruptivo, que remite a rupturas bruscas, se logra paradojalmente para consolidar la esencia del espacio político, porque la renovación está condenada a renovarse permanentemente. Es troskista en su dinámica y pragmática en la práctica. Sólo así puede integrar sublemas con empresarios y piqueteros, técnicos y políticos.
Esta diversidad es necesaria como motor de esa renovación permanente. El desafío es incorporar sus voces o sus reclamos para la gestión. Porque si la Renovación como espacio se volviese uniforme, monolítico, correría el riesgo de anquilosarse como le sucedió a todo poder político que se extendió en el tiempo.
A pesar del peso de la Renovación en el respaldo popular, el mensaje también habla de la amplia comunión con la fórmula de los dos médicos que por trayectoria antes que por las palabras han demostrado una actitud de servicio. La personalidad de Herrera Ahuad ha logrado la adhesión generalizada de los misioneros, aún de los que no lo votaron.
Para el PRO, la UCR y el Puertismo:
Queda claro que la candidatura de Schiavoni no pudo resolver en el imaginario la tensión intrínseca de ser el presidente del Consejo Nacional del PRO con su prédica provincial. Misionero hasta la médula, de una familia tradicional y conocida, sin embargo no despertó confianza en la pretensión misionerista del elector. Dejó como legado la elaboración de un proyecto de desarrollo elaborado con precisión que encuadra debates racionales en los que puede inspirarse una oposición constructiva.
Los 114 mil votos son adhesiones que constituyen una plataforma de relanzamiento del PRO para las elecciones nacionales que se inician dentro de poco en las primarias de agosto.
El mensaje es más crítico para la UCR y sus candidatos, fundamentalmente para los de Posadas que sufrieron un choque de realidad por las expectativas que se habían creado. Aunque presentaron varios candidatos aprovechando la ley de lemas, la utilizaron como instrumento para trasladar a la sociedad la interna partidaria. No hubo una lectura de los cambios registrados en la sociedad que los castigó por la disociación de respaldar a Macri en la Convención y después hacer propaganda con los colores y el escudo de la UCR.
Se diría que se encendieron alertas al método de construcción de alternativas, fundamentalmente de la nueva generación, Fonseca, Arjol, Pianesi que quedaron enredados en las trenzas que hicieron con el aparato y los viejos referentes del partido. El diputado González, que se viene presentando en todas las elecciones sucesivamente pareciera también que se ha gastado su capital político.
Otra lectura es el fracaso absoluto del aporte del peronismo disidente, que se referencia en Ramón Puerta, que salvo en Apóstoles no pudo gravitar. Es un mensaje para las operaciones que se hacen en Buenos Aires para sumar a Cambiemos variantes del peronismo anti K.
Para el Pays y aliados: 
Para analizar la suerte del Frente Popular Agrario y Social no puede dejar de destacarse que ha logrado consagrar tres intendentes. Pero el mensaje fu contundente, mientras en el orden provincial llegó a superar el 8% de los votos, en Posadas obtuvo 5,16%. Evidentemente los partidos tradicionales aliados al Pays que constituyeron el Frente Popular, entre ellos el socialismo que apenas superó los mil votos, no lograron la inserción que tiene el partido en el agro misionero. Consagró intendentes en Aurora y en San Vicente en la zona tabacalera del Alto Uruguay y en Mado, municipio que sufre los efectos de la forestal multinacional chilena.