“Necesito a los gobernadores para ganar y después para gobernar” enunció Alberto Fernández en una cumbre con gobernadores para dar un mensaje de fortaleza al interior del Frente de Todos. La reunión realizada el miércoles en un su bunker fue el resultado de las recorridas que hizo por las provincias para reunirse cara a cara con los poderes políticos que ganaron catorce de las quince elecciones realizadas antes de las Paso. Ante la impotencia del kirchnerismo de superar un techo electoral, el candidato salió a buscar en las provincias no sólo votos sino un punto de apoyo en el Congreso. Puede ser el inicio de una nueva fase del poder popular y del “albertismo” al interior del peronismo.

Viernes, 5 de julio de 2019. “Necesito a los gobernadores para ganar y después para gobernar”. El enunciado es de Alberto Fernández en la cumbre del miércoles con gobernadores en el marco distendido de un almuerzo en su bunker de la CABA. El candidato se reunió con mandatarios provinciales al que se sumó Misiones con la representación delegada en el diputado nacional Jorge Franco.
La cuestión del federalismo y la determinación de considerar como fundamental la contradicción nación – provincias ya es notoriamente medular en el discurso del candidato del Frente de Todos. Por supuesto que Fernández, como candidato de un movimiento popular y por trayectoria, expresa la contracara del modelo de ajuste neoliberal y de desregulaciones del Estado y en ese sentido pone en el centro de la escena la pugna de proyectos. Pero, asocia el desafió de cambiar el cambio y volver a una economía de producción recuperando el sentido de las luchas federales que, tienen implícitas la defensa del proteccionismo en contra del librecambio, tensiones que Mauricio Macri vuelve a poner en agenda con los anuncios electorales de la asociación Mercosur – Unión Europea y los coqueteos con Washington.
La foto que Fernández publicó en su cuenta de Twitter resume la significación del almuerzo, reforzada en el mensaje: “con los gobernadores coincidimos en que la prioridad es volver a crecer y defender el trabajo de los argentinos. Hoy podemos elegir entre un país para todos o este gobierno de unos pocos”.
Hay mucho contenido simbólico en la foto de Fernández en el centro rodeado de gobernadores. Puede entenderse como el cierre de una pre-campaña del candidato que, en intensos días previos, recorrió las provincias para conversar con mandatarios y conductores políticos locales, en lo que ahora aparece como la construcción del “albertismo” espacio donde la representación territorial adquiere una dimensión inédita en la conformación de alianzas y la exploración de consensos para no repetir errores de levantar con pies de barro la lógica del acuerdismo corporativo de alfombras rojas. Errores que subyacen en las derrotas de los gobiernos populares.
Es evidente que Alberto construye con los gobernadores un espacio propio al interior del Frente de Todos. Como él mismo lo dijo: para ganar elecciones y después para poder gobernar. Hay mucho hilo enrollado en este enunciado.
Repercusiones en los medios
Yendo por partes vale repasar la repercusión de la cumbre Alberto F con los gobernadores.
Clarín, no lo informa en tapa y pero no lo relega a una crónica y editorializa en el título: “El candidato a presidente del Frente de Todos quiere delinear una estrategia electoral con los mandatarios peronistas. Volvió a cuestionar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Del almuerzo participaron los gobernadores Juan Manzur (Tucumán), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Lucía Corpacci (Catamarca), Sergio Casas (La Rioja), Sergio Uñac (San Juan), Carlos Verna (La Pampa), el gobernador electo Sergio Ziliotto (La Pampa) y el diputado nacional Jorge Franco (Misiones).
En la mesa también estuvieron dos gobernadores que no lograron pegar sus listas de candidatos a legisladores nacionales a la de los Fernández y deberán competir con las de postulantes kirchneristas que sí consiguieron ese enganche: Mariano Arcioni (Chubut) y Domingo Peppo (Chaco). El primero presentó un frente propio y luego no logró colgarla de la boleta presidencial del kirchnerismo, y el segundo recibió un veto específico de Cristina, que quiere que su candidato a senador en Chaco sea Jorge Capitanich, rival interno del gobernador.
Página 12 con un llamado en tapa titula: “Un día de muestras de unidad” y hace referencias a las reuniones con gobernadores y senadores.
Señala: “poco después de reunirse con una quincena de gobernadores peronistas que, como afirmó el candidato, “son mis principales aliados” en la campaña electoral que ya se desarrolla”.
Página afirma que y en representación del gobernador Hugo Passalacqua de Misiones estuvo presente el diputado nacional Jorge Franco. Destaca palabras de Fernández: “La Argentina dice ser un país federal pero no lo es, tenemos que cambiar el unitarismo por más federalismo y lo voy a hacer con los gobernadores. Por eso, ellos y ellas serán mis principales aliados. Tengo la decisión de que Argentina se convierta en un país federal, que deje de declamarlo y se convierta en un país federal”.
Ámbito habla de un supermiércoles peronista: Alberto F duplicó fotos: y también da a Franco como representante de Hugo Passalacqua e informa que Alberto Fernández reiteró a los jefes provinciales su intención de “desarrollar un país más federal” al tiempo que comprometió a “promover las economías regionales”.
BAE se juega más y en la edición impresa titula: “Fernández sumó el apoyo de doce gobernadores y dijo que serán sus “principales aliados”
En Política Argentina se destaca que Alberto Fernández, el candidato a presidente por el Frente de Todos, se puso -según sus propias palabras- como máximo objetivo construir la unidad peronista más amplia posible y, en ese sentido, en la antesala de la campaña electoral buscó y consiguió aglutinar a la mayor cantidad de gobernadores de cara a las PASO del 11 de agosto, en su rol de mostrar un justicialismo más moderado que su compañera de fórmula, Cristina Fernández de Kirchner, que es quien aporta la mayor cantidad de votos fidelizado.
El “albertismo” etapa federal del peronismo
Interesante los aportes de Claudio Zlotnik en Iprofesional.
Empieza considerando que “Alberto F. hace su jugada: ofrece pacto de poder compartido para asegurar apoyo de gobernadores…promete a los líderes provinciales del peronismo que les dará participación en el gobierno y que “se construirá poder entre todos”. Es un comentario a la nota informativa de la cumbre que el sitio titula: “Alberto Fernández se reunió con gobernadores peronistas para dar un mensaje de fortaleza”
Se pone sobre la superficie la impotencia del kirchnerismo de superar el techo de adhesiones propias si mantenían la intransigencia que llevó a Cristina a perder en 2017 con el mediocre Esteban Bullrich.
Dice Zlotnik que “lo cierto es que entre la dirigencia kirchnerista existe una gran expectativa por los próximos pasos de Alberto Fernández, la inquietud tiene su base: el repunte de la competitividad del oficialismo en un contexto de estabilidad cambiaria, la desaceleración de la inflación, la puesta en marcha de algunas medidas para apuntalar el consumo y las sucesivas inauguraciones de obras públicas. Todo, en un combo donde los funcionarios recalcan que en la época del kirchnerismo mandaba la corrupción”.
Revela que “el candidato comentó entre sus allegados, antes de volcarse de lleno a la campaña, necesitaba cerrar con lo “urgente”. Se refería explícitamente a los distintos acuerdos con los gobernadores, con quienes se reunió -uno a uno- durante toda la semana pasada.
Afirma que “una de las preocupaciones de Fernández es evitar que permee el discurso macrista que apunta a que las gobernaciones peronistas nunca han disfrutado mejor situación financiera que en su convivencia con el gobierno de Mauricio Macri y que, en buena medida, ello fue lo que posibilitó los buenos resultados electorales en los recientes comicios provinciales.
Otro de los dirigentes que acompaña a Alberto desde antes que Cristina Kirchner lo nominara, agrega: “Tenemos claro que su gobierno, más que el de Néstor, se parecerá al de Eduardo Duhalde. Al menos en los primeros dos años. Hay que tejer una alianza muy fuerte con los gobernadores para tomar medidas y salir de la crisis”.
El mensaje a esos mandatarios, precisamente, se divide en dos:
1. Acá se terminó con la construcción de poder con la lógica “amigo-enemigo”.
2. Hay que construir poder entre todos.
El mensaje con perfil “albertista”
“Entre esta semana y la próxima, Fernández ya le empezará a dar el tono definitivo a su candidatura, a la que intentará consolidar con un perfil propio, lo más independiente posible de Cristina Kirchner”.
Son reflexiones en sintonía con las que veníamos publicando en Misiones Plural. El “albertismo” adelanta la existencia de un espacio de apoyo y entendimiento si Fernández llega a la Presidencia. Lo deslizó, como observamos en notas anteriores, cuando muestra una actitud bonapartista en los augurios de tensiones al interior del bloque del FdT entre el kirchnerismo, el massismo y la ortodoxia.
Pero el “albertismo” no sólo sería un punto de apoyo en el Congreso sino el inicio de una fase nueva del poder popular constituida con el protagonismo de los gobernadores y la recuperación de las luchas, que aquí en Misiones están latentes en las gestas de Artigas y Andresito.