La Nación volvió hoy a levantar el fantasma del Hezbollah operando en la triple frontera como si fuera una zona liberada de los controles estatales. Afirma que hay una alerta en la seguridad por un episodio que tuvo lugar a 380 kilómetros de Iguazú. No es casual ya que se espera la visita de a la Argentina del canciller de EEUU, Mike Pompeo, un ex CIA que promueve limpiar el “patio trasero” de la influencia del terrorismo, pero también de China y Rusia. Marcelo Pérez puso paños fríos al subrayar la fuerte presencia del Estado en todo el territorio provincial y reveló que en nuestra zona hay varias fuerzas de seguridad actuando en inteligencia y que en nuestras fronteras todos los pasos están bajo control permanente.

Miércoles, 10 de julio de 2019. El diario La Nación hoy vuelve a insistir con el mito de la Triple Frontera, así con mayúsculas como si el espacio que integra a Puerto Iguazú, con Foz y Ciudad del Este fuera un territorio liberado sin la existencia de los controles de los Estados nacionales y dominados por células terroristas vinculadas al tráfico de drogas y de armas pertenecientes a la Hezbollah, cuestión que fue rechazada de plano por el ministro Marcelo Pérez.
La creación del espacio como dominado por el eje del mal, responde a la estrategia de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos para justificar la instalación de bases de sus fuerzas armadas para “colaborar” con la eliminación del demonio. Netflix y Hollywood se encargan de minar las mentes desde historias de ficción que llegan a ser creíbles porque algo de anclaje en la historia del imperio en la lucha por la democracia en el mundo tienen. Pero ya lo dijo Elisa Carrió hace años, lo que verdaderamente le interesa a los yanquis es poner un pie en la Acuífero Guraraní.
El ministro Pérez pone las cosas en su lugar
La Nación titula hoy: “Ponen en alerta el Noreste argentino tras un golpe comando del PCC en Paraguay”. E informa que el Ministerio de Seguridad de la Nación puso en alerta a las fuerzas federales en el Noreste argentino, en las fronteras con Paraguay y Brasil, luego de que el domingo a la madrugada el Primer Comando Capital (PCC) concretara un golpe con más de 50 personas que usaron explosivos y francotiradores para asaltar un banco en Liberación, ubicado a 200 kilómetros de Asunción y a 380 del límite con Misiones, donde los asaltantes de este grupo narcocriminal volaron con dinamita una sucursal, mataron a un joven de 18 años, hirieron a un jubilado y se llevaron aproximadamente 1500 millones de guaraníes, unos 240.000 dólares.
“El gobierno argentino sigue de cerca los movimientos de este grupo criminal originario de San Pablo que desde hace por lo menos cinco años tiene una base operativa en Pedro Juan Caballero, al norte de Paraguay, desde donde domina el tráfico de drogas ilícitas y de armas. Se sospecha que esa ciudad en la frontera con Brasil era el destino del poderoso arsenal secuestrado en la Argentina hace tres semanas, valuado en unos 200 millones de dólares. Por ese caso, que significó el mayor decomiso de armas del país, hay 23 personas imputadas por tráfico ilegal de armas”.
La Nación consultó con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y dice que le confirmó que a modo preventivo “se reforzaron los controles en el Noreste argentino, donde se ordenaron patrullajes y mayores controles, sobre todo en pasos fronterizos que están más alejados de los habilitados”.
Aquí, el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez volvió a poner paños fríos y desactivó el escándalo que pretende instalar el medio que es permeable a los operativos de Washington.
Pérez destacó que en toda la extensión del territorio misionero no hay ausencia de Estado, ni zonas liberadas de los controles institucionales. Además reveló que en nuestra zona hay varias fuerzas de seguridad actuando en inteligencia y que en nuestras fronteras todos los pasos están bajo control permanente. Es decir que refuta la alerta, o en todo caso la alerta es permanente.
En una entrevista realizada en mayo, el juez federal con competencia territorial en el norte de la provincia, Miguel Guerrero, consideró poco probable que los carteles de la droga que operan en Brasil se instalen en Misiones debido a la fuerte presencia del Estado. Aunque reveló que se detectaron movimientos de tráfico de drogas y armas en su jurisdicción, afirmó que fueron de tránsito. Compartió así lo que dijo tiempo atrás el ministro de Gobierno Marcelo Pérez, “no hay en Misiones un despliegue de organizaciones criminales de territorios”. Reveló entonces que no está verificado que haya organizaciones que financien el Hezbollah.
Unilateralismo periférico concesivo
No casualmente, el profesor investigador plenario y master en Relaciones Internacionales, que actualmente es profesor en la Universidad Di Tella, Juan Gabriel Tokatlian, hizo referencia a las pretensiones del imperio de instalarse en la zona triple frontera, convertida en mayúscula a Triple Frontera por los estrategas geopolíticos del Pentágono.
En una nota publicada en el cohetealaluna, desarrolla la categoría de “unilateralismo periférico concesivo”, que es un tipo de conducta de un Estado que pretende satisfacer sus preferencias pero sin desestimar del todo del multilateralismo (dada su condición de periferia) y que entiende que haciendo concesiones al poderoso se salvaguardan los intereses propios. Recurrió a ese concepto para identificar la política exterior de la administración del presidente Mauricio Macri hacia Estados Unidos.
Revela el reconocido especialista en política exterior que “una cuestión siempre compleja y delicada en el vínculo Buenos Aires – Washington ha sido lo referente a Medio Oriente; en especial en cuanto al conflicto israelí-palestino, el tema de Irán y el fenómeno del terrorismo. Ese compacto de asuntos ha estado entrelazado y atravesado por la gravitación natural de Estados Unidos en aquella porción del mundo y por su agenda de seguridad.
“En medio de un año electoral el cuadrilátero compuesto por Buenos Aires, Washington, Tel Aviv y Teherán parece alcanzar una nueva relevancia. No hay duda de que Buenos Aires es el extremo más débil del cuadrilátero pues es el que tiene menos control de las variables principales en el juego geopolítico de Medio Oriente, todo lo cual para el experto invitaría a la cautela y la ponderación. No tener en claro cuál es el interés nacional concreto opera en desmedro de su defensa
En la mira de los Estados Unidos
Tokatlian observa que en lo que va de 2019, hubo una avalancha de eventos, pronunciamientos, señales, escritos y medidas, en y fuera del país, que reubican aquel cuadrilátero en el centro de la política internacional y la política doméstica; lo cual a su turno se podría reflejar en el alcance del unilateralismo periférico concesivo de la Argentina respecto a Estados Unidos. Y menciona:
-El 13 de junio de este año se introdujo en Cámara de Representantes la resolución 441 que condena el atentado a la AMIA de 1994, expresa su preocupación por la falta de avances en torno a ese evento y reclama la rendición de cuentas al respecto
– En el ámbito de los think-tanks ligados al tema del terrorismo a través de sus trabajos y denuncias es notorio el hincapié en 2018-2019 en torno al vínculo Hezbollah e Irán y el lugar de la Argentina y la Triple Frontera en el entramado terrorista. Hay tres sitios muy activos en la materia: Center for a Secure Free Society (Washington D.C.), Foundation for Defense of Democracies (Washington D.C.) y Gatestone Institute (New York): varios de sus miembros viajan con alguna frecuencia al país y asisten a encuentros sobre la cuestión terrorista y el nexo Hezbollah-Irán. Cabe destacar, asimismo, el Counter-Extremism Project que es una organización que funciona en New York y se dedica a combatir las ideologías extremistas. Su relevancia para este caso obedece a que recientemente elaboró un documento titulado “Argentina: Extremism & Counter-Extremism”
-Pero el dato más significativo respecto al terrorismo y la Triple Frontera es que además de mencionar a Hezbollah, habla de la presencia allí de Hamas, Al Qaeda e ISIS. Puesto en esos términos, por acción u omisión, la Argentina, Brasil y Paraguay dejaron prosperar el fenómeno terrorista en ese espacio; algo que no resiste la evidencia disponible, afirma el profesor Tokaltlian.
El valor del Acuífero Guaraní
Recuerda en su análisis que “en 2002 y en buena medida para evitar ser identificados como un problema de seguridad para Estados Unidos, aumentar la confianza entre las partes, procurar una colaboración equilibrada, preservar márgenes de autonomía y mantener a distancia a Washington dado el valor estratégico del Acuífero Guaraní, se acordó el esquema 3 (Argentina, Brasil y Paraguay) más 1 (Estados Unidos) en torno a la Triple Frontera destinado a intercambiar información de inteligencia. Todos los gobiernos desde Duhalde hasta Macri han sido meticulosos en el cumplimiento del acuerdo. Así, no debe sorprender que en una entrevista al diario el coronel Joseph Napoli, quien fuera por años la máxima autoridad militar de la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, afirmara: “La relación entre la Triple Frontera y la amenaza del terrorismo no es tan fuerte como creíamos en 2001”.
Reuniones en la Argentina
Con riesgo a simplificar la profundidad del análisis, rescatamos el contexto en el que se refiere a la mirada desde la Argentina. Dice que “mientras tanto en la Argentina se reforzó la importancia de la cuestión del terrorismo desde el inicio de 2019. En enero se llevó a cabo el quinto encuentro argentino-estadounidense sobre financiamiento ilícito en el que se conversó sobre la amenaza de Hezbollah en la Triple Frontera y el lavado de activos de parte del terrorismo. Previamente, en julio de 2018, la Unidad de Información Financiera había congelado bienes de presuntos financistas de Hezbollah que operarían en la Triple Frontera. En marzo, y en el marco del aniversario del atentado de 1992 contra embajada israelí aún impune, el Embajador de Israel en la Argentina, Ilan Sztulman, aseveró: “Irán es un país que asesina, que distribuye el terror en todo el mundo y que usa muñecos como el Hezbollah y otros grupos. Pero ellos están detrás de eso…A comienzos de junio y en el marco de los 71 años de independencia del Estado de Israel, Sztulman afirmó que en la Argentina “cualquiera puede poner una bandera de Hezbollah. Días después en el mismo mes, la Embajada de Estados Unidos y el gobierno argentino organizaron un taller sobre el combate de las actividades terroristas de Hezbollah. Del lado estadounidense asistieron funcionarios del Departamento de Estado, Departamento de Justicia y Departamento del Tesoro, de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), del Centro Nacional Antiterrorista (de la Oficina de Inteligencia Nacional) y la Administración para el Control de Drogas (DEA). Y también en junio visitó el país el Jefe del Comando Sur, Almirante Craig Faller, quien advirtió sobre los varios peligros que amenazaban a la región y a la Argentina: China, Rusia, Venezuela, el narcotráfico y el terrorismo.
Todo depende de quién pregunte
En declaraciones formuladas a nuestro colaborador Alejandro Spivak, aquí en Posadas, el embajador Sztulman no fue tan taxativo. Es cierto que admitió que “estamos preocupados porque el Hezbollah financia sus operaciones en el Líbano en particular y en el resto del mundo a través del tráfico de drogas y, por supuesto pasa por las fronteras. Misiones tiene una gran frontera con Paraguay y Brasil. Este tráfico de drogas nos preocupa mucho. Hoy estamos convencidos que los gobiernos federal y provincial están trabajando fuertemente en la seguridad. Nosotros tenemos mucha preocupación y queremos saber cómo se está trabajando. Hace un par de meses le congelaron las cuentas a la familia libanesa Baracat. Esta familia lava dinero y lo envía al Líbano para financiar al Hezbollah. Esto nos preocupa y por eso tenemos que saber qué medidas se están tomando al respecto”.
El periodista le preguntó: Tiempo atrás tuve una entrevista periodística con el presidente de la Asociación Musulmana Sumita de Foz de Iguazú. Concretamente reconoció que lo que usted menciona se da con los musulmanes chiitas no sunitas. De hecho, ellos tienen muchas diferencias entre sí. ¿Coincide con esta apreciación?
Respondió: La gran mayoría de los musulmanes que residen en Foz de Iguazú y en todo el mundo no son terroristas. Son personas que trabajan, estudian y buscan el bien común entre los pueblos. Quienes apoyan al Hezbolah, son una pequeña minoría. Pero una sociedad chiquita de millones de personas se transforma en mucha gente y pueden hacer mucho daño. Nosotros sabemos que especialmente al Hezbollah es una organización musulmana chiita apoyada por Irán. Pero tampoco podemos descuidarnos del grupo terrorista Isis de origen musulmán sunita y fue solventada por países árabes sunitas. Isis es una continuidad del grupo terrorista El Cairo que surgió de los musulmanes de origen sunita. Reitero sabemos que son una pequeña minoría de musulmanes quienes se dedican a actos terroristas.
La letra chica de Macri con Trump
En este contexto, Tokatlian destaca que Francisco Olivera señaló en una muy interesante nota del 27 de junio en La Nación que la “la letra chica del respaldo de Trump” a Macri incluye el tema de Irán. La centralidad de ese país surge después del acelerado incremento de tensiones entre Washington y Teherán que se inició con el abandono de Estados Unidos del acuerdo nuclear multilateral con Irán de 2015 y la reimposición de sanciones. Ni los aliados europeos ni Rusia ni China ni la ONU ni otras potencias emergentes ni poderes regionales, salvo por algunos países de Medio Oriente, respaldaron la decisión unilateral, típicamente impositiva, del Presidente Donald Trump. Huérfano de acompañantes Washington busca donde puede y lo dejan socios para su estrategia agresiva contra Irán. Ahora bien, como es altamente improbable que la Argentina se sume a una hipotética “coalición de voluntarios” (como las que se desplegaron en su momento contra Irak y Afganistán y que en ambos casos fracasaron estrepitosamente) contra Teherán, entonces la presión de Washington se orienta a exigir “hacer algo” respecto a Hezbollah, considerado un movimiento político por unos y una organización terrorista por otros. Y en sentido, pareciera que la idea es identificar a ese grupo—mediante un recurso legal—como lo segundo.
“Por supuesto que no se trata de ser pasivos e ingenuos frente al terrorismo. Es claro que se deben adoptar desde el lado de la diplomacia, la seguridad y la inteligencia las medidas que prevengan y desmantelen eventuales operaciones terroristas. A la fecha el gobierno no ha presentado evidencia seria y sustantiva respecto a la presencia y el peligro en la Argentina de grupos terroristas de alcance global. No hay informes internacionales o documentos internos públicos y creíbles acerca de eso. Si alguna vez se especuló con la existencia de “células dormidas” en la Triple Frontera hoy parecen postradas por una prolongada narcolepsia.
Como se sabe en julio se llevará a cabo en el país una cumbre sobre terrorismo que contará con la presencia del Secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y que ello coincidirá con el 25 aniversario del atentado a la AMIA, aún impune. El tema y la ocasión son muy trascendentales para incluirlo en la política de unilateralismo periférico concesivo de Buenos Aires respecto a Washington. Es imperativo no precipitarse a una decisión estratégicamente costosa.
Y en esa dirección, hay una pregunta básica que merece plantearse y responderse: ¿Quién quiere y para qué ubicar a la Argentina en el epicentro de una dinámica violenta entre terroristas, el caótico Medio Oriente y la ofuscación de Washington?