Las elecciones del domingo pone a la sociedad misionera en la disyuntiva de consolidar la fuerza política que desde 2003 se construyó como expresión federal y autónoma de los mandatos de Buenos Aires o aceptar los alineamientos con los partidos nacionales y acentuar esa pertenencia como identidad política. La boleta corta pone a Misiones en la vanguardia de la política. Una actitud de innovación disruptiva que siempre es un momento de miedo para muchos anclados en una lógica que no advierte lo que dice el Papa Francisco, “más que en una época de cambios hemos entrado en un cambio de época”. Hay un liderazgo que se basa más en conectar personas que en imponer criterios.

Viernes, 9 de agosto de 2019. Las elecciones del domingo pone a la sociedad misionera en la disyuntiva de consolidar la fuerza política que desde 2003 se construyó como expresión federal y autónoma de los mandatos de Buenos Aires o aceptar los alineamientos con los partidos nacionales y acentuar esa pertenencia como identidad política.
Aunque en realidad las PASO fueron convertidas en un ensayo general del acto verdadero que será el tercer domingo de octubre, las ofertas electorales tienen claramente dos posicionamientos filosóficos en la determinación de la contradicción fundamental. Es decir ¿qué se juega con el voto?
El Frente Renovador de la Concordia sostiene que de las crisis argentinas recurrentes y pendulares entre gobiernos neoliberales y populares se sale invirtiendo la lógica del movimiento político con el protagonismo de las provincias en la toma de decisiones. Por eso plantea que la verdadera opción es entre federalismo o centralismo porteño.
Desde esta perspectiva, las otras ofertas, que van desde el amplio espectro entre el liberalismo de José Espert o la izquierda anticapitalista de Nicolás del Caño, quedan en la vereda de enfrente. En el medio, la derecha pragmática de Mauricio Macri y el reformismo popular de Alberto Fernández también sostienen que primero se salva el país y después las provincias. Aunque Fernández, parece decidido a romper la lógica cuando dice soy el más federal de los porteños y firma compromisos con las provincias, el Frente para Todos carga con la historia de gobiernos centralistas. Hay que recordar que en el último gobierno de CFK, los recursos automáticos de las provincias cayeron por debajo del 34% de la masa coparticipable, aunque la Nación inyectaba dinero directamente en los bolsillos de la gente con la AUH y programas sociales, de salud y educativos. Pero el manejo de la plata se decidía en la Casa Rosada y no cumplía con el piso determinado por la Constitución.
No es lo mismo MP que FF
No estamos diciendo que las ofertas de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos sean lo mismo. La gran diferencia radica en las políticas de distribución del ingreso. No hace falta más que apelar a las gestiones concretas. Los gobiernos populares de los Kirchner ampliaron derechos y defendieron el consumo y el mercado interno y la generación de trabajo como motor del crecimiento. En el mejor de los casos y lejos de las teorías conspirativas, el macrismo que está destruyendo empresas y empleo, apuesta a reestructurar para crecer y repartir después, la inversión en infraestructura que es invisible, como base del desarrollo. La teoría del derrame. Pero, tanto Macri como Kirchner generaron los ingresos reales con la soja, Vaca Muerta y la minería sin tocar los intereses del sector financiero, aunque los Kirchner rompieron con la dependencia de la deuda y el FMI.
Son dos modelos de economía y sociedad que están en juego el domingo como oferta aunque, como señalamos las primarias se distorsionaron y ninguna de las fórmulas presidenciales disputa las candidaturas al interior de sus espacios.
Entender el cambio de época
Habitualmente se enfocan los análisis preelectorales desde la oferta que hacen los partidos, alianzas y frentes ¿pero qué demandan las sociedades?
El papa Francisco ha repetido en más de una ocasión que “más que en una época de cambios hemos entrado en un cambio de época”. El mundo entero parece abocado a una convulsionada transición que está dejando atrás una cultura con marcos referenciales precisos en los grandes relatos de emancipación: la utopía liberal, la utopía comunista y la utopía freudiana. El despliegue de la globalización financiera al destruir las bases de la acumulación capitalista en la producción, destruye el trabajo y genera exclusiones masivas del mercado de consumo. Como sostiene el Papa, ya no explota, expulsa. La caída de las utopías es la base de las tendencias relativistas e individualistas que toca a todas las dimensiones de la vida de las personas, familias, pueblos y naciones.
La incertidumbre y la sensación de riesgo dominan los grandes procesos de cambio y de nuevos paradigmas sociales, como son los nuevos ejes de desigualdad y exclusión social.
¿Cómo enfrentar el poder económico globalizado que no sólo destruye economías sino también instituciones?
El anuncio de Rovira el 26 de junio
Es el contexto, mundial y nacional en el que el anuncio de Carlos Rovira de postular candidatos con la boleta cobra mayor claridad.
Sostuvo entonces que el resultado del 2 de junio “ha plebiscitado un estilo socioeconómico de hacer política en la provincia y eso ha sido absolutamente receptado por todos y aprobado ampliamente”. Y subrayó que “los misioneros podemos sentirnos orgullosos de que estamos y permanecemos en la vanguardia de la política con procesos muy activos, la política es disruptiva así como si algo nos distingue con este término en la educación disruptiva en la política también lo es… la dificultad de los procesos disruptivos, que son rápidos, que son profundos, por ahí en el corto tiempo que hay de presentarlos y de aplicarlos, no se reciben con toda la magnitud. En este caso ha sido algo extraordinario y yo atribuyo a algo muy importante, que es otro aspecto del 2 de junio, ha sido una elección ejemplar en la tranquilidad, de la exposición, de la presentación de candidatos, de ideas, había felicidad dentro, si vale el término, la felicidad de elegir. En el medio de una crisis tremenda y de necesidades. Entonces va apareciendo un hilo conductor muy tenue, en este medio ambiente tranquilo, respetuoso y el mayor respeto que ha tomado nuestro partido, nuestro frente en dar el segundo paso en la dirección exacta de esos tres cuartiles que votó el misionero. Por eso la boleta corta, la boleta corta es el sagrado respeto a ese voto del 2 de junio donde un rápido análisis por la magnitud de los números de los resultados, nos han votado casi la totalidad, el 99% de los que hoy se expresan a favor de la fórmula del doctor Fernández, nos han votado más de la mitad de los que expresan favoritismo por el presidente Macri y nos han votado casi la totalidad de los que hoy se expresan a favor de la nueva fórmula de Lavagna. Eso integra el casi 75%, entonces es la decisión soberana, por supuesto si analizamos sólo la parcialidad de la dirigencia luce imprudente reducirse y pretender forzadamente impulsar solo lo que uno piensa. Entonces está claro que nos debemos a todos los votantes y más aún en las circunstancias mencionadas.
El concepto de innovación disruptiva
El concepto de innovación disruptiva que utilizó Rovira al anunciar la boleta corta, está presente en otros foros. Aunque es un concepto derivado de las ciencias exactas, se está utilizando en las ciencias políticas para definir innovaciones radicales que rompen el paradigma vigente.
En la industria un ejemplo claro sería el paso de los teléfonos fijos a los celulares.
El intelectual catalán Ernest Benach que fue uno de los miembros fundadores de Nacionalistas de Izquierdas y llegó a ser presidente del Parlamento, en 2014, en pleno proceso de las luchas por la soberanía de Catalunya se preguntaba si los conflictos habilitaban la pregunta: ¿existe la política disruptiva?
Y escribió en El Periódico: “pues sí existe, y ya se han hecho aproximaciones a un concepto que todavía está en pañales y debe evolucionar. La sociedad está cambiando a marchas forzadas. El tiempo de tomar decisiones se ha acortado y los protagonistas que las toman también empiezan a cambiar… Podríamos definirla como una innovación que crea un nuevo mercado o que eventualmente puede interrumpir un mercado existente siendo capaz de desplazar de ese mercado a las principales empresas y productos. Esto se puede hacer aprovechando nuevas tecnologías y también desarrollando nuevos modelos de negocio y empleos. Hay que dejar claro que no se trata de una mera innovación que mejora algo que ya existe. La innovación disruptiva crea un nuevo mercado de masas, como el que se creó con la aparición de ordenadores personales, por ejemplo.
La aparición de una innovación disruptiva siempre es un momento de miedo para muchos veteranos de la industria. Sin embargo también es un tiempo de oportunidades. Muchas de las mayores compañías de la actualidad han aprovechado uno de estos cambios disruptivos para conseguir ser quienes son hoy en día, aportando grandes cantidades de talento y nuevas innovaciones al mundo”.
Cambios en la manera de hacer política
Agrega el político catalán que “ciertamente, algo está cambiando en la forma de hacer política en muchos lugares y en ámbitos muy diversos. Por lo tanto, en la política disruptiva, como concepto, tendrá mucho que ver todo lo que acompaña a la política. Para empezar, los liderazgos. Así, hoy es evidente que a pesar de que los liderazgos son necesarios, indispensables, hay que entender que deben ejercerse de manera diferente. Hay que repensar cómo se lidera…”
“Expertos varios apuntan a que estamos en un mundo donde los líderes tienen que saber preguntar más que responder, y también que los liderazgos deben basarse más en conectar personas que en imponer criterios. Incluso hay quien afirma que los líderes, hoy, deben ser capaces de movilizar emociones. ¿Liderazgos disruptivos para una política disruptiva quizá? Y también podríamos hablar de la política 2.0 como elemento clave en la disrupción de la política, o de cómo esta política disruptiva afectaría a elementos tan ligados a la política, en su concepción más clásica, como el protocolo, la seguridad, la relación con los medios de comunicación, la transparencia o la opacidad (depende desde donde se mire).
Curiosamente, en Catalunya estamos a las puertas de hacer uno de los actos más importantes de política disruptiva que se habrá hecho en el mundo entero, que no es otro que votar, a pesar de todo, para decidir nuestro futuro. Votar para provocar cambios de fondo en un mundo que los reclama”.
Lo local como contracara de la globalización
Entonces Benach estaba al frente del Parlamento en Barcelona. Los paralelismos no son casuales. Rovira observó en la conferencia de prensa de junio, que “más allá de la decisión programática y pragmática de la boleta corta, el proceso de centralidad o de apoyo en lo local, en lo propio, es un proceso que se está exhibiendo como universal, que es la contracara de la globalización… me animo a decir que el mundo hoy se está reestructurando en grandes bloques globales en una globalización que a todas luces ya exhibe su lado malo, ha aumentado el índice gini -que mide la desigualdad en las diferentes sociedades, se ha ido amplificando y ha ido creando una grieta que es profunda entre ricos y pobres, eso es una realidad. Entonces las democracias se van fragmentando en bloques, donde la gente toma más contacto y busca más directamente su legislador porque a ese le tiene cerca y es menos proclive a fallar porque si le falla le van a retar rápidamente, porque es un vecino. Y ese aspecto de vecindad, de provincialismo, es altamente necesario y productivo. Entonces yo veo un nuevo proceso realmente en el país, de acercamiento a estas nuevas estructuras localistas y también al diálogo… Entonces, las Cámaras, el Congreso de la Nación va a ocupar un papel capital en la resolución de la crisis y nuestro bloque misionerista va a cumplir con el requisito de hacer oír la voz, suena como algo fácil, es lo más difícil por eso la garantía está en el voto propio, tener un voto propio va a responder directamente ya no al partido, al gobernador de turno. El doctor Herrera necesita, y el doctor Arce, necesitan los cuatro representantes de la renovación, del misionerismo, sentaditos ahí para construir con nuestros legisladores que continúan con dos años más de mandato, a contribuir a lo que nos falta”.