Un proyecto de Ley del Pays busca preservar la salud de las poblaciones cercanas a plantaciones de la forestoindustria y cuidar los cursos de agua. La medida surge por las afecciones a la salud que denuncian vecinos de esas forestaciones.

Jueves 17 de octubre de 2019. El Partido Agrario y Social propone, a través de un proyecto de Ley, que se establezcan zonas de protección ambiental y limitación para plantaciones forestoindustriales en las zonas urbanas y en inmediaciones de los cursos de agua en toda Misiones.
Desde ese espacio político entienden que de esa manera proponen un freno a la invasión del monocultivo industrial e intensivo que trae consigo “la mayor tasa de destrucción de bosques de la región con el uso excesivo de pesticidas que pueden tener impactos peligrosos para la salud humana”, sostiene el proyecto que presentó el diputado Martín Sereno.
Desde ese espacio político trabajan también sobre el cuidado ambiental dentro de la Legislatura misionera, donde obtuvo dictamen favorable el Proyecto de Comunicación que refiere a la sanidad ambiental y la salud de los pobladores de municipios aledaños al monocultivo extensivo de una especie de pino que no es original de la provincia, donde desde los poblados cercados manifestaron sus preocupaciones por reiteradas afecciones en la salud y las imposibilidades de producción.
Sereno admite que las condiciones eran otras cuando estas corporaciones multinacionales se instalaron en Misiones y que con el desarrollo y expansión de los pueblos, muchas de esas plantaciones quedaron en zonas urbanas y afectan la salud de los vecinos, como sucede en Puerto Piray, Puerto Esperanza y Puerto Libertad, donde “apenas se puede respirar”.

“Un modelo que expulsa”

Para Sereno, el modelo agrícola de Misiones expulsa a los pequeños productores de las zonas rurales y los empuja a las urbanas, donde necesitan menos mano de obra que la agricultura familiar. Con el proyecto buscan “generar las herramientas necesarias para que el Estado implemente reglamentos ambientales que protejan la salud, la degradación del suelo y la contaminación del agua, y que cree bancos de semillas para mantener una semilla nativa protegiendo la biodiversidad”, dice, para recordar que en Misiones, Capital Argentina de la Biodiversidad, “se instalaron tres plantas pasteras que incumplieron compulsivamente las reglamentaciones que indican regular la actividad”.
El reclamo del Pays, a través del mismo Proyecto, es la prohibición de “aplicación, manipulación y almacenamiento de agroquímicos en áreas urbanas y las contempladas en las plantaciones industriales a menos de 500 metros de donde finaliza el éjido urbano, y en la que se asientan viviendas permanentes, escuelas rurales, asentamientos humanos, plantas de producción apícola, criaderos de animales, producción e industrialización de productos animales; ríos, arroyos, lagunas, espejos, embalses, diques y pozos y cursos de agua”, sostiene.
Y limita las plantaciones forestoindustriales a “tierras que se extienden por más de cinco hectáreas, dotadas de árboles de una altura superior a cinco metros y una cubierta de dosel superior al 10 por ciento de árboles y biodiversidad capaces de alcanzar esta altura ‘in situ’ y la actividad forestal que se encuentra vinculada a la actividad de la industria de la celulosa y el papel”.