Agricultura Familiar tiene un papel clave en la lucha contra el hambre. Mapean los comedores de toda Misiones para impulsar huertas donde haya espacios. Y destacan el papel de la mujer al ser la que decide cómo se alimenta la familia, sobre todo en ámbitos rurales. Marta Ferreira está convencida que las familias deben producir parte de lo que consumen, para mejorar los hábitos alimenticios. Explica el aporte del área a su cargo en la Emergencia Alimentaria.

Miércoles 23 de octubre de 2019. La ministra de Agricultura Familiar de Misiones, Marta Ferreira, entiende que el programa Argentina Sin Hambre, que impulsa Alberto Fernández de llegar a la Presidencia, “sin dudas se complementará” con lo que ya viene haciendo Misiones en ese sentido, sobre todo respecto a la intención que las familias empiecen a lograr algo de su propia alimentación.
Coincide, Ferreira, que un país sin hambre requerirá del compromiso de todos, sin esperar necesariamente que todos los aportes salgan del Estado y donde los que tienen un pedazo de tierra puedan sembrar. La funcionaria recordó que Misiones tiene experiencias en siembras de pequeñas superficies que inciden en el abaratamiento de costos en las economías domésticas.
Pero lo que le entusiasma es el ejercicio cada vez más frecuente de producir algo de lo que se consume. Y en ese sentido, las huertas escolares son aportes importantes para las familias porque los niños aprenden desde las salitas de 3 o 4 años a plantar y trasladan esa experiencia a sus casas.
Este aporte de contribuir con producción propia a la cocina y a la economía familiar, a través de las huertas, son prácticas relativamente nuevas en las áreas urbanas. “Como provincia lo venimos sosteniendo y muchos países vienen en esa línea. Por algo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura -más conocida como FAO- vienen hablando de la agricultura familiar y de la pequeña agricultura que será la que salvará al mundo y no así las grandes superficies de cultivos que ya demostraron que no alimentan”, sostuvo en una entrevista con Plural (programa emitido los martes a las 19 por Canal 4 Posadas).
Ferreira explica, en esa línea, que la agricultura familiar contribuirá para que haya menos hambre y más ciudadanos que puedan garantizar su alimentación.

-¿Qué cambió en Misiones desde la aparición de la Secretaría de Agricultura Familiar?
-Los agricultores familiares en si fueron modificando y tomando conciencia de ser agricultores familiares y los pobladores de las ciudades también. Hay conciencia de la importancia que tiene producir lo propio y elegir productos de chacra para alimentarse. Los eventos que hacemos en las plazas tiene ese sentido: contribuir para generar conciencia de que si bien sin espacio no pueden producir, pero sí pueden encontrar los alimentos de las chacras en los espacios de comercialización, como Ferias Francas, Mercados Concentradores, Mercado de la Economía Social o plazas de soberanía alimentaria, entre tantas definiciones similares que tienen. Nuestras acciones tienden a generar más conciencia y mayor compromiso y así acortamos las distancias.

-¿Qué datos podemos rescatar de la agricultura familiar? Ya sean en cantidad de productores o movimiento económico…
-Tenemos cerca de 30 mil agricultores familiares con una diversificación que constituye una gran riqueza para Misiones. Ellos no tienen monocultivo sino un sinnúmero de productos de alimentación en sus chacras de pequeñas superficies. Esa es una fortaleza. Cuando el Gobierno nacional nos mira y ven a Misiones como provincia agrícola o con productores y agricultores, les cuesta entender porque somos muy pequeños y los agricultores tienen superficies muy chicas y eso, en la Pampa húmeda, por ejemplo, sería imposible producir. Acá hay agricultores que en dos o en cinco hectáreas tienen diversidad de alimentos: eso es una fortaleza. En cuenta al movimiento económico, las ferias francas producen cerca de 300 millones de pesos por año pero creemos que aumentará porque la ciudad se vuelca cada vez más a productos de chacra porque quiere alimentos frescos pero también quiere el contacto con el que produce.

-Misiones pregona como anhelo la soberanía alimentaria pero ¿por qué estamos todavía muy lejos de alcanzarla?
-Estamos lejos porque en años anteriores nos faltó una visión de equipo, como proyecto político. Nos faltó compartir más con otras áreas y con compañeros (del Gobierno) sobre la importancia que tiene lograr la soberanía alimentaria y la importancia que tienen los agricultores familiares en nuestro territorio. Me parece que Carlos Rovira lo señala ya desde 1998 cuando aceptó y entendió la importancia del desembarco de las ferias francas a Posadas, cuando fue intendente y después, como gobernador, creando en el Ministerio del Agro las áreas relacionadas y desde la Legislatura con leyes para el sector. Me parece que la coronación fue en 2015 con la creación de la Secretaría de Agricultura familiar y que en estos años hubo otras leyes como el propio programa de la Soberanía Alimentaria, muy importante porque permitió aportes sustanciales, como la definición impresa en esa ley donde se aportó mucho. Después las ideas como la de la faena artesanal, que también contribuirá para que los agricultores puedan crecer en calidad y con mejores producciones.

-¿Cuál es el papel real de Agricultura Familiar en la Emergencia Alimentaria?
-Ahí tenemos varios roles, impulsando otras salidas y otras miradas. En la Emergencia Alimentaria propusimos desde Agricultura Familiar la introducción y armado de huertas en comedores que tengan espacios para ello. Y esa es nuestra tarea. Pedimos también incluir en el mapeo de los comedores el mapeo de áreas para huertas y ahí estaremos con capacitaciones, con insumos y después con el seguimiento y proponiendo el sostén de la huerta a cargo de los beneficiarios del comedor. Otro aporte tiene que ver con los nuevos paradigmas de la alimentación. Nuestra emergencia alimentaria no se reduce a entregar mercadería sino a ver qué cocinan y cómo lograr que esa comida sea más nutritiva, con el acompañamiento de nutricionistas y trabajadores sociales como parte de los equipos técnicos. La mirada del nutricionista es fundamental porque necesitamos que el plato sea soberano y nutritivo. Tenemos que aprovechar los espacios para que no solo vayan a buscar comida sino que se brinden capacitaciones para que aprendan a cocinar de manera nutritiva porque tenemos que lograr alimentarnos mejor, sino seguirán las enfermedades, el poco desarrollo y la dificultad de aprendizajes, por ejemplo. Hablamos muchos sobre la importancia de alimentarnos bien para enfermarnos menos.

-¿Con qué cantidad de raciones diarias deberán llegar al principio?
-Son cerca de 30 mil personas por día. Posadas concentra la mayor cantidad. Trabajamos de manera permanente porque requiere un esfuerzo importante para tener a la vista la realidad. Por fin podremos tener el mapeo, la ubicación, la población que contienen. Cuando terminen las clases, ver cómo esos comedores de organizaciones, municipio o iglesias pueden hacerse cargo de alguna manera de esos niños que no podrán comer en las escuelas porque no habrá clases.

-¿Cuál es el papel de la mujer como tal en la alimentación?
-Es muy importante. Es la reflexión que hicimos todo el año en torno a la preparación de la celebración del Día de la Mujer Rural. Trabajamos recetas de comidas que llamamos recetas soberanas. Ahí pusimos en un fascículo distintas recetas que las mujeres rurales acercaron y después distribuimos. Creemos y sostenemos que el rol de la mujer es central en la alimentación porque en zonas rurales es la que define la alimentación de toda la familia y en ámbitos periurbanos también. En la ciudad se comparte más porque el varón cocina o compra. Pero en la chacra es la mujer la que cocina y sale antes del trabajo de la chacra para cocinar. Hay que ayudar a la mujer para que se empodere mucho más con esto de la alimentación porque tiene la capacidad de decidir qué va a comer la familia, cómo se va a alimentar y eso es un valor agregado. Para el resto de las cosas decide cada uno, como qué ropa se pone, pero qué comemos deciden las mujeres de la ruralidad. También hay que empoderarse de la alimentación: antes un plato de porotos parecía un plato inferior y la verdad es que fuimos descubriendo que es el plato más nutritivo. La comida de la chacra es nutritiva. Queremos ayudar a las mujeres a que vayan incluyendo todas las verduras que tienen en sus chacras y enseñarles a no tirar nada. Fuimos aprendiendo a no tirar nada, ni las hojas de la batata o de a remolacha con las que se hacen tortillas. Hay mucho conocimiento del que tenemos que apropiarnos para optimizar lo que tenemos. En estos momentos de emergencia, no tirar nada; aprovechar todo para lograr una comida cada vez más nutritiva. El rol de la mujer a futuro es central.

Compra directa a los polos productivos

La zona de Gobernador Roca s convirtió en un polo productivo que utiliza las ferias francas y la venta directa como canales de comercialización. En ese mismo sentido, trabajan los productores de Cerro Azul y Andrade, que contienen a la mayor cantidad de productores hortícolas en crecimiento, con similitud de lo que sucede en San Pedro y Eldorado, o en municipios más pequeños como Alvear, Caá Yarí, Panambí o San Martín, por citar algunos ejemplos.
Muchos intendentes –dice Marta Ferreira- entendieron el papel de los agricultores en sus territorios y pensaron un área para atenderlos, potenciarlos y fortalecerlos y que permitió un salto importante en términos productivos. Ahora, con la Ley de Emergencia Alimentaria, los municipios podrán comprar en forma directa -sin intermediarios- la producción de las chacras de sus comunas y ese dinero quedará en la zona. Entienden que de esa manera, con el Estado como articulador, ayudarán a los productores a desarrollarse y a ubicar sus carnes, huevos, frutas y verduras, frescas.
Las ferias francas son, hasta ahora, los principales canales de comercialización, porque están vigentes desde hace al menos 24 años. “Pero hay otros como el FOL que trabajamos y ayudamos con insumos y capacitaciones y ahora también con la comercialización. Barrios de Pie también participa de los eventos y en las plazas de la alimentación también están las mujeres con la comercialización de los productos de sus huertas. Creo que por esto que vivimos, las organizaciones que apostaron a la comercialización comenzarán a vender lo que producen”, dijo finalmente la ministra de Agricultura Familiar, Marta Ferreira.

RP – Misiones Plural