Carlos Caramello, analista político y periodista, habló sobre la respuesta del sector empresarial a los anuncios de Alberto Fernández y la importancia del Pensamiento Nacional para entender el presente.

Viernes 3 de abril de 2020. “Desde que regresó la democracia hasta hoy, ha habido una permanente puja del mercado por los costos de la política. Digo el mercado porque intenta apropiarse de ese dinero. Los sueldos sumados de todos los funcionarios de primer y segundo rango a lo largo de un año pueden costar en diez años cien mil millones de pesos. Esa cifra es lo que se quería rebajar [Mauricio] Macri, en el plazo de su gobierno, de la deuda de su empresa SOCMA con el Correo Argentino, para no hablar de todos sus negociados con el Estado”, dijo el analista político y periodista, Carlos Caramello, en diálogo con Gabriel Fernández, conductor de La Señal, de Radio Gráfica.
El entrevistado también señaló, respecto a la política comunicacional, que en febrero escribió un artículo en el que planteó que la oposición en ese momento eran los medios de comunicación. “Por eso eran más duros con Axel Kiciloff, porque él significaba todo lo que no podían controlar. Él y todo su equipo no tienen nada salvo posgrados. No se les caen monedas, robos, ningún muerto en el placard. Son muy difíciles de controlar, y por eso cargaron contra él. Después se dieron cuenta que tampoco Alberto es tan afín como creyeron que iba a ser. Cuando vieron tanta imagen positiva tuvieron que dirigir los cañones ahí”.
Además, Carlos Caramello señaló la necesidad de reformular la visión de la historia hegemonizada por el mitrismo y promover los medios populares que poseen un lineamiento nacional y popular. Hizo varias referencias históricas y puso de relieve que de ese modo se puede enfrentar el sentido común impuesto por los espacios concentrados de comunicación.
Finalmente, y consultado sobre qué hacer con los sectores concentrados de la economía, Caramello sostuvo que “en todas las empresas que tienen un componente estatal, hay que cambiar los directores por el Estado en ellas”. “En el tema del agro hay que volver a la concepción de la Tercera Posición, en las condiciones de hoy. Todo el mercado posible con todo el Estado necesario. Tendríamos una economía privada funcionando, pero con controles estatales”.
“Contrapondría un ‘ejército’ de pequeñas empresas que avancen sobre los sectores dominados por los grandes capitales concentrados”, expresó el periodista. Y aclaró: “No soy presidente, así que respeto lo que Alberto está haciendo. Pero yo daría la batalla en todos los frentes, el judicial, comunicacional, económico, junto con el sanitario. El ‘problema’ es que a nosotros nos interesa postergar lo económico para salvar todas las vidas que podamos”.