De las 20 asociaciones de productores yerbateros 15 se pronunciaron en respaldo de la designación de Juan José Szychowski como presidente del INYM. Integraba una propuesta que elevaron a la Nación sin mediación partidaria. Las designaciones que firma Alberto Fernández son medidas en tiempo con las crisis económica y por la pandemia, y en armonía con su idea de gobernar con los gobernadores y con los sectores del capital y el trabajo. Las voces que se levantan en contra desde lo ideológico y por la mera lucha por los cargos, aunque legítimas, se revelan ajenas a la gravedad del momento y a los cambios en el escenario. El ejemplo son las fotos del Presidente con los gobernadores de JxC. No hay espacios para “gobiernos peralelos”.

Viernes, 24 de abril de 2020. Un amplio espectro del sector yerbatero salió a respaldar la designación de Juan José Szychowski como presidente del directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) minimizando así las voces que en los medios salieron a oponerse.
De las veinte asociaciones de productores son 15 las que aprueban la designación y festejan que sea uno de los suyos. Además lo habían incluido en una terna de candidatos que elevaron al ministro Luis Basterra por su cuenta sin mediación partidista.
Las impugnaciones formuladas, más que nada mediáticamente, por un sector del Frente de Todos de la provincia revelan así una perspectiva ideológica perfectamente entendible y a la vez ponen en la superficie las silenciosas disputas de la dirigencia por los cargos de las dependencias nacionales en la provincia, disputas que no siempre están asociadas a un modelo yerbatero sino que la mayoría de las veces se inscriben en las aspiraciones partidocráticas.
El presidente Alberto Fernández fue claro en varias oportunidades cuando desde las provincias lo acosaban con reclamos perentorios para cubrir los cargos nacionales en sus distritos. Fue formalizando los nombramientos “a medida y armoniosamente” aplicando la fórmula enunciada por Perón.
Misiones no es la excepción. Con alrededor de un centenar de cargos que son delegaciones de organismos nacionales, el Presidente los elige en función de la gestión, que no es neutra sino con anclaje en su pretensión de gobernar con los gobernadores y con puentes en las demandas del capital y del trabajo. Esa es la armonía y el tiempo que se toma siempre estuvo en función de los condicionamientos en la toma de decisiones. Las negociaciones por la deuda externa en los primeros meses y ahora por el combate a la pandemia del coronavirus que ha modificado el tablero político, institucional y económico y más que la suma de esas partes es la crisis social. La foto con Rodríguez Larreta y el gobernador Morales, anunciando la cuarentena y después la oferta a los bonistas, es más que elocuente que el país no es el mismo de diciembre y mucho menos el de las elecciones.
Reclamar los cargos como premio a la militancia revela en este sentido cierta ajenidad de esa dirigencia con la gravedad y la profundidad de la crisis.
Repasando las declaraciones de los referentes del Frente de Todos (ver nota) es claro que existe una confusión en la lectura de los pronunciamientos populares del año pasado. En las elecciones provinciales por la abrumadora mayoría del 72% delegó en el Frente Renovador de la Concordia la administración de la cosa pública en Misiones. Las elecciones que ganó el FdT en octubre fueron nacionales. Se consagró la fórmula Alberto Fernández – Cristina Fernández de Kirchner y cuatro diputados para sumarse al Congreso Nacional.
Desconocer la significación de los mandatos populares esconde la pretensión de establecer un gobierno “paralelo” en la provincia. El manejo de las cajas y la influencia de las delegaciones nacionales en la provincia para disputar la toma de decisiones no es novedoso. Ya en 1987 después de perder las elecciones con Julio Humada en la provincia, Barrios Arrechea montó desde el Ministerio de Salud, Bienestar Social, Vivienda y el INOS un gobierno paralelo, traspasando muchas veces los límites que imponen las instituciones democráticas.
El repaso de algunas de esas oficinas avala la teoría conspirativa. Veamos: Vialidad Nacional; Migraciones; el Inta; la regional de la Unidad de Investigación Financiera; las gerencias del Banco Nación y del Banco Hipotecario; Anses (con varias UDAI y la Regional NEA); la Afip (con Aduanas); el Pami; el Inadi; Enacom; la oficina de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte; el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea); el Senasa; la delegación del Ministerio de Trabajo y la Oficina de Capacitación; el Registro Nacional de Reincidencia; la Dirección de Puertos; el Registro Nacional de Armas; la Dirección Nacional de Vías Navegables; la delegación de la Secretaría de Agricultura Familiar; el Centro de Acceso a la Justicia; el Centro de Referencia del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación; la Superintendencia de Servicios de Salud; la Superintendencia de Riesgos del Trabajo; las jefaturas de Radio Nacional; de la Regional de Parques Nacionales y la Intendencia en Iguazú; el nodo local del Instituto Nacional de Tecnología Industrialy la Entidad Binacional Yacyretá, entre otros.