En el Senado, “Viva Menem” fue un grito repetido. Esta mañana, a los 90 años, murió Carlos Menem.

Por Raúl Puentes

Domingo 14 de febrero de 2021. Por estas horas, ya entrada la noche del domingo, La muerte del expresidente Carlos Menem es noticia vieja. Menem murió esta mañana después de pasar varios meses internado. Tenía 90 años. Ganó tres veces la Presidencia pero en la tercera elección, pese a que sacó más votos que Néstor Kirchner, se bajó del balotaje.
Su muerte, esperada por su deteriorado estado de salud, sacudió el mundo político -donde los principales referentes de todos los partidos políticos se expresaron de la manera políticamente correcta- y sobre todo a las redes sociales, donde hubo más críticas que elogios. En realidad, hubo casi sólo críticas hacia un presidente que comandó el neoliberalismo de los años noventa (desde 1989 a 1999) y en el plano personal, se llevó a la tumba los nombres de los asesinos de su hijo “Carlitos”, muerto en la caída de un helicóptero que piloteaba cuando sólo tenía 26 años (el 15 de marzo de 1995) y que fue considerado un accidente primero y un atentado después.
Menem, el de las patillas, las mujeres, la farándula, la pizza con champán, la Ferrari, la estratósfera, el del MeneMóvil y del “Síganme, no los voy a defraudar”; el deportista; el del contrabando de armas a Ecuador; el que eliminó el servicio militar e indultó a los militares genocidas de la última dictadura; Menem el canchero, murió un domingo a media mañana, Día de los Enamorados, casi a la hora que los argentinos prenden el carbón para el tradicional asadito.
El arco político se comportó, con la muerte del expresidente, de manera políticamente correcta. Pero en las redes sociales, no lo perdonaron.
Así, cientos de miles de posteos a través de las distintas plataformas, coincidieron en una frase que llama la atención: “que NO descanse en paz”.
Y recordaron a familiares, amigos y conocidos que se suicidaron cuando regaló (privatización compulsiva) las empresas del Estado y quedaron cientos de trabajadores en la calle; recordaron que intentó cubrir el asesinato de José Luis Cabezas -alentando con sus principales funcionarios- la teoría de una banda asesina, lejos de la responsabilidad del empresario Alfredo Yabrán, tanto como su responsabilidad en la distracción de la investigación de los atentados a la Embajada de Israel y a la mutual AMIA.
Las redes recordaron la devastación de la Educación pública argentina; las consecuencias de la crisis de 2001 producto de diez años de neoliberalismo y contención ficticia del dólar a una paridad de “1 a 1”; recordaron su voto ya como senador en contra de la Interrupción Voluntaria del Embarazo cuando -aseguran-, obligó a abortar a varias mujeres abusadas por su prepotencia de varón con poder.
Las redes denunciaron que murió libre, impune, millonario; denunciaron su carisma, su impronta, su cancherismo; su desparpajo; sus coqueteos con la farándula; su maltrato a Zulema Yoma, la madre de sus dos primeros hijos: Zulemita y Carlitos.
Recordaron a Norma Plá, aquella jubilada que exponía la crisis que afectaba a la población por las políticas de Menem y Domingo Cavallo, su ministro de Economía, los ideólogos del plan de Convertibilidad; el desempleo, la pobreza, la crisis; la deuda externa, el FMI y el Plan Brady (que ideó para la Argentina el secretario del Tesoro estadounidense, Nicholas Brady); la flexibilización laboral (que todavía explota trabajadores bajo la figura de monotributistas); el ingreso del glifosato y la soja transgénica en detrimento de la naturaleza y la salud; la reforma impositiva que llevó al IVA del 13 al 18 por ciento, y después al 21 por ciento; las concentraciones y los monopolios, con aval estatal.
La población recordó al mate cocido con pan como cena en miles de hogares y cuestionaron con mucha dureza a los funcionarios y dirigentes políticos que lo despidieron con cariño, como al propio presidente Alberto Fernández, que posteó: “Con profundo pesar supe de la muerte de Carlos Saúl Menem. Siempre elegido en democracia, fue gobernador de La Rioja, Presidente de la Nación y Senador Nacional. En dictadura fue perseguido y encarcelado. Vaya todo mi cariño a Zulema, a Zulemita y a todos los que hoy lo lloran”.
El expresidente Mauricio Macri lamentó “profundamente la muerte del ex presidente Carlos Saúl Menem. Nos deja ante todo una buena persona, a quien recordaré con mucho afecto. Mis condolencias a sus familiares y amigos”, posteó.
El expresidente Eduardo Duhalde: “Hoy se fue un líder indiscutido, gran compañero y amigo. Hasta siempre Carlos Saúl Menem. Mi acompañamiento a @zulemitamenem y toda la familia”.
Su secretario general durante la presidencia de Menem, Alberto Kohan, dijo que “Menem le dedicó su vida al país” y que “lo van a recordar como uno de los grandes presidentes que tuvo la Argentina. La muerte es algo natural que nos va a pasar a todos. Lo lamento, pero no voy a olvidar jamás los momentos que he pasado con él”.
El jefe del Ejército en la década menemista, Martín Balza, evocó el trato especial que tuvo con las fuerzas: “Menem respetó a las Fuerzas Armadas; la ideología y la política fueron desterradas de las Fuerzas Armadas durante el gobierno de Menem”.
El actual canciller y también funcionario del menemismo, Felipe Solá, dijo que “Mientras trabajé en su gobierno sentí siempre su respeto y su calidez personal. Su huella está ahí y ya es historia”.
Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño, escribió: “Quiero hacer llegar mis condolencias a la familia y seres queridos de Carlos Saúl Menem, senador nacional y expresidente de la Nación, en este momento difícil”.
Jorge Rachid, secretario de Medios de Menem y actual asesor de salud del Gobierno bonaerense, consideró que “falleció uno de los hombres más emblemáticos del siglo pasado”, pero advirtió que “su gestión presidencial fue de alguna manera una derrota histórica por haber cedido a las presiones imperiales que llevaron al país al neoliberalismo”. Pero lo definió como “un caudillo provincial peronista, solidario, justo y combativo”.
El presidente del radicalismo, Alfredo Cornejo, lamentó “el fallecimiento del ex Presidente de la Nación, Carlos Saúl Menem. Hago llegar mis condolencias a sus familiares, amigos y compañeros”, posteó.
Mientras el PJ nacional dijo que Menem “fue un dirigente político de convicciones firmes y voluntad inquebrantable” y “protagonista político de la historia del país desde el regreso de la democracia”, el bloque de senadores nacionales del Frente de Todos expresó su pesar y calificó a Menem como “un hombre de Estado” mientras el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y la vicegobernadora, Verónica Magario, expresaron sus “condolencias” por la muerte de Menem e hicieron llegar su pésame a familiares y amigos del exmandatario.
Sergio Burstein, familiar de una de las víctimas del atentado a la AMIA, dijo que “lo que más me duele es que se fue una de las personas que sin ninguna duda sabe qué paso, los responsables y el porqué de los atentados a la AMIA y la embajada de Israel y por qué encubrió e hizo posible que no se supiera la verdad”.
La vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kircher, con respeto pero con distancia, escribió: “Ante el fallecimiento del ex presidente Carlos Saúl Menem quiero expresar mis condolencias a su familia y a sus compañeros y amigos”.
Lo diarios del mundo reflejaron también la muerte del expresidente Carlos Saúl Menen, al frente del poder Ejecutivo argentino desde el 8 de julio de 1989 hasta el 10 de diciembre de 1999. Sucedió al radical Raúl Alfonsín y entregó el mando al radical Fernando de la Rúa.
Pasadas las 20 de este domingo, comenzó el velatorio de Carlos Menem en el Senado, donde la vicepresidenta Cristina Kirchner recibió al cortejo y el presidente Alberto Fernández, pasada las 21, saludó a la familia, acompañado de su pareja, Fabiola Yáñez.
Poco antes, ciento de seguidores esperaron en las puertas del Senado al cortejo. Hubo aplausos, llantos, muestras de emoción y varios “¡Viva Menem!”.