La crisis económica que desató la pandemia en todos los sectores, deja la posibilidad, en Misiones, de consolidar un destino turístico que abarque toda la provincia, potenciando la actual demanda del mercado turístico local, reflexiona el autor de esta nota, en función de su conocimiento integral del sector.

Por Sergio Dobrusin (*)

Viernes 28 de mayo de 2021. Hoy estamos experimentándolo qué sucede con el sector comercial de Posadas y otras ciudades fronterizas de Misiones: el resurgimiento del compre local, forzado por el cierre de las fronteras es, al menos, una consecuencia positiva de la Pandemia.
Al no poder cruzar la frontera hay que comprar todo en el mercado local; así, sectores como la gastronomía y vastos sectores del comercio minorista en general están viviendo su “veranito” hace ya un año y hasta hoy, en pleno otoño misionero, y por un buen rato más, al menos así parece.

Viento de cola
En el sector turismo ocurrió algo similar pero con una característica muy particular, invirtiéndose la demanda de visitación turística, históricamente traccionada por Puerto Iguazú y las Cataratas, hoy desplazadas en la demanda local por otros incipientes (y no tanto) destinos.
Es tan fuerte esta tendencia que, en el rubro gastronómico, por ejemplo, hemos visto como algunos comerciantes de Iguazú hoy han abierto sucursales en Posadas.
El que tenía la posibilidad de viajar afuera de la provincia eligió quedarse; aunque en algunos momentos del 2020 y 2021 pudo elegir ir a otros lugares de Argentina, las complicaciones de protocolos, pruebas PCR y demás controles sanitarios, desnaturalizaron los viajes de placer y descanso, convirtiéndolos en una sucesión de controles, permanentes testeos y regulaciones incómodas, para los que solo pretendían salir y relajarse.
El misionero empezó a recorrer más intensamente Misiones y se potenciaron destinos que en general eran pospuestos en la agenda: Moconá, San Ignacio, Oberá, Apóstoles, Salto Encantado, junto con un sinnúmero de pequeños emprendimientos dispersos por la geografía provincial, que resurgieron como el ave fénix.
Como dato ilustrativo, en lo que va de 2021, Moconá registró una ocupación promedio de habitaciones disponibles del 83%, ¡un número increíble!
Los pequeños emprendedores que ofrecen alojamiento en cabañas, dormis, campings, en un entorno natural, con balnearios, saltos y monte nativo, empezaron a recibir otros clientes, de Posadas, de Oberá, de Eldorado, y también de Corrientes, más allá del tradicional visitante de la zona que venía los fines de semana, mas que nada en verano, buscando refrescarse arroyos y balnearios.
Mucha gente empezó a hacer reservas, a buscar en la web y a buscar el dato y contactar para encontrar esos pequeños paraísos, donde la hospitalidad y la buena onda son acompañadas con una buena cama y una rica comida casera.

El desafío
¿Cómo transformar esta situación temporaria en permanente, una vez que volvamos a la “normalidad”?
Una vez que el misionero vuelva a ir nuevamente a otros destinos en sus salidas, cuando se reabran las fronteras con Brasil y con Paraguay, hay que sostener estos destinos del interior, que hoy lograron una gran visibilidad.
Hay que aprovechar esta ventaja temporal; se puso ante los ojos de la gente, lugares que seguramente todos conocían de nombre por haber pasado o recorrido en otras circunstancias laborales o familiares, pero no turísticas.
Hoy los destinos de Misiones están en primera fila. Entonces, creo que hay muchas cosas que se pueden hacer:

1- Hay que crear una central de reservas propia, enfocadas en nuestra provincia, algo así como un “GDS Misionero” (Global DistributionSystem, en español: “Sistema Global de distribución”). Son sistemas tecnológicos utilizados principalmente por las agencias de viajes para reservar habitaciones de hotel, renta de autos y otros servicios de la industria turística), que concentre en un solo lugar toda la oferta, precios, opciones y destinos provinciales, fruto de un trabajo conjunto de los sectores público y privado.
Esto que hoy parece básico, es una herramienta inalcanzable para muchos pequeños emprendedores provinciales que así lograrían más visibilidad en las redes sociales.

2- Reforzar las promociones internas de los destinos, el evento “acá Nomás todo” fue una muy buena herramienta de promoción, y hay que sostenerla.

3- Hay dos demandas básicas y permanentes de asistencia a los emprendedores turísticos locales: accesibilidad (mejores caminos) y energía eléctrica. Seguir mejorando estos aspectos, redundará sin dudas en una mejor prestación de los servicios ofrecidos.

Hay una gran oportunidad de consolidar un destino turístico que abarque todo Misiones; potenciémosla hoy, que estamos en la primera fila de la demanda del mercado turístico local.

(*) Arquitecto. Exministro de Turismo de Misiones