En esta nota, el repaso de la columna de Silvia Kloster en Plural TV, programa de Canal 4 Posadas que se emite los martes de 19 a 20 horas. La especialista recuerda que la Argentina está en una etapa de búsqueda de información para definir algunos indicadores en función del desarrollo de la provincia: lo que cada provincia, Misiones inclusive, establece como prioridad.

Martes 27 de julio de 2021. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) aparecen en el 2015, previo al acuerdo de París y después la Encíclica de Laudato Si, en el mundo. En Naciones Unidas, allá por septiembre se reúnen y empiezan a trabajar en los objetivos de desarrollo sostenible. Con la resolución de ese momento se arma una agenda, la famosa Agenda 2030, donde se sugería a las naciones de todo el mundo que incorporen estos diecisiete objetivos, que tienen un antecedente que son los objetivos del milenio. Pero estos son más amplios que aquellos otros, que hablaban solamente de la cuestión de la salud, la economía y el desarrollo. Ahora con los ODS se incorpora el tema ambiental fuertemente, en función de toda la problemática ambiental. Después de los ODS en noviembre, diciembre, aparece el acuerdo de París.
En esta nota, el repaso de la columna de Silvia Kloster en Plural TV, programa de Canal 4 Posadas que se emite los martes de 19 a 20 horas.
El 2015 fue un año sumamente importante a nivel internacional para las cuestiones ambientales: aparece Laudato Si, surge la Agenda 2030 con la imposición de los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, con diecisiete objetivos que cuentan con ciento sesenta y nueve metas en total, y luego el acuerdo de París.
Ahora los ODS ¿cómo aparecen? Cada país se suscribe; lo incorporan a su política nacional. En argentina hay un consejo nacional de coordinación de políticas, y en Misiones, empezamos a trabajar a partir de una adhesión, que es la metodología que tienen la mayoría de las provincias para incorporar los ODS. En 2017, el l Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables firmó un convenio que el año pasado fue ratificado por el gobernador Oscar Herrera Ahuad, que lo incorporó a las políticas públicas, y pone el foco por parte del Ejecutivo.
Entonces, desde el Poder Ejecutivo la autoridad de aplicación es la Jefatura de Gabinete, a cargo del ministro Víctor Kreimer, aunque hay otras áreas que trabajan fuerte como el Poder Legislativo, y también el Poder Judicial.
Los ODS son transversales, también estuvo la otra colega que habló sobre ONG y fundaciones. La idea es que se sumen los municipios, las instituciones, la academia. Entonces, es un tema transversal.

-¿En esa suma, dónde estamos?
-Bueno, hoy estamos trabajando en lo que son las mesas (en el Ejecutivo) de coordinación con los distintos temas. Porque vemos que los ODS se tratan de salud, educación, agua, acceso a la energía, también con el tema de la niñez, en la cuestión de género, el desarrollo sostenible, las alianzas público privadas, el cambio climático; todo lo que tenga que ver con la protección de los océanos, el desarrollo sostenible. Se habla desde tres patas: el ambiente, lo social y lo económico. El Ejecutivo está trabajando para tratar de armar los indicadores. Cada meta tiene indicadores internacionales, pero hay que ajustarlos a las provincias. La Nación, a su vez, hizo lo mismo: “miren, de estos ciento y pico de indicadores a nosotros nos interesa el tema de la pobreza, el pleno empleo, el desarrollo local. La Nación ha puesto hincapié ya, en algunos focos. Ahora tenemos que hacer lo mismo todas las provincias. Córdoba avanzó bastante, también Santa Fe. En general, todas las provincias están trabajando con sus ODS.

-Desde sus tres lineamientos…
-Hay temas que ya veníamos trabajando. La cuestión social, la economía, la pobreza, la educación pública, el hambre cero, son todos temas que no hace falta que vengan los ODS, porque forman parte de la agenda de Gobierno por una cuestión que tiene que ver con la política, con la mejora y el desarrollo de las sociedades. Pero hoy lo que se está haciendo es tratando de buscar desde cada área, por ejemplo, hay cuestiones que tienen más que ver con el sector social, o con la salud, entonces ver qué indicadores se van a sumar o qué indicadores va a definir la provincia como prioritarios para trabajar. Y también se está haciendo lo mismo con el tema ambiental, con el objetivo trece que es el cambio climático, que es transversal a todos los sectores. La cuestión de la energía. Es poner en la mesa la discusión con distintas áreas de Gobierno, porque interactúan varios organismos, y definir entre todos cuáles metas tomamos como propias y cuáles priorizamos. Ahí también hay mucha búsqueda de información, se pide información a instituciones que están trabajando con indicadores. Hay bastante información en la provincia, aunque cada área tiene su esquema; entonces, la idea es poder generar una plataforma propia donde esté esta información. Y eso está trabajando la coordinación, una propia plataforma donde esté esta información. Porque también hay que publicarla, hay que trabajarla como línea base para generar políticas y para mostrar que estamos trabajando en estos temas en Misiones. Por eso te digo que es una etapa de búsqueda de información, y definir algunos indicadores en función del desarrollo de la provincia, lo que la provincia está estableciendo como prioridad. Entonces, la cuestión del hambre cero también es importante, la salud. Todos esos temas tienen que ir relacionados con estas 169 metas.

-Cuando se habla de la agenda 2030, ¿la idea es llegar al 2030 con estos temas comenzados o ya desarrollados?
-Yo creo que a esta altura el 2030 ya nos ha superado. A parte, transversalizados con una crisis de estos años, con la pandemia, yo creo que esto frena. En todas las convenciones y acuerdos se está hablando ya de 2050. Así que se flexibiliza. En parte es comprensible pero también necesitamos ir ajustando, en este contexto internacional tan complicado no solo en lo económico, sino en lo político y lo sanitario, es bastante difícil llegar a todas estas metas. No vamos a llegar a todas, pero la idea es identificar el camino. Creo que Argentina lo viene haciendo, y Misiones está avanzando mucho en esta instancia tal vez primaria, de buscar datos, cruzarlos y definir cuáles son las prioridades.

-Mucho trabajo…
-Es un trabajo bastante laborioso. Primero hay que ver cómo estamos. Por eso se busca la información, para ver qué hizo cada institución. Para poner esa base mínima, y en función de eso, ir trabajando en las prioridades. Por supuesto que la Cámara de Representantes lo tiene que hacer, el Poder Judicial también. Ellos también están avanzando (hablo como esquemas de Gobierno, más allá de que las ONG lo han tomado como propio -y bienvenido sea-, como también lo hizo la academia). También acá hablamos de otras instituciones como los sindicatos, por el tema de empleo público; ahora se habla de los empleos verdes. Todo eso es una vorágine de temas que tienen que ir analizándose y virando a una nueva política internacional como es también el tema de cambio climático. Cuando hablamos de empleos verdes, también hablamos de empleos que van a requerir una capacitación muy específica, sobre todo en la cuestión energética, y también va a imponer que los sindicatos y el empleador se aggiorne también en esto. Es como que hay que ir traccionando. Esto es transversal, y eso es lo más complicado también. Porque a veces hay buenas ideas y hay que aterrizarlas a temas concretos, y a veces eso tiene un tiempo; nosotros siempre queremos tratar de concretar cosas y, a veces, hay un proceso intermedio para llegar a definir algunas metas o por lo menos políticas que tengan que ver con temas bien específicos.

El campo laboral

En lo laboral, para dar un ejemplo, hay un montón de normativas. Hay que adecuar los sindicatos, hay que capacitar al futuro joven, hay que ver las resistencias y contemplar todo un cuerpo normativo especial. Hay que abrir un poco todo un mundo, y por supuesto no olvidarse del financiamiento. Porque todo esto es muy lindo, pero hay que ponerle músculo como dicen, hay que ponerle financiamiento. Si bien hay fondos disponibles, no vienen solos si no demostramos que se está cumpliendo o que está empezando a cumplir con estos objetivos que se acordaron internacionalmente, como también de políticas públicas. Entonces eso es fundamental, podemos tener mucha plata dando vueltas, pero si no bajamos las líneas trabajo y no armamos un proyecto concreto, nos vamos a quedar siempre con expectativas nomás. Y la verdad que eso es necesario bajarlo a terreno, a la realidad.