La familia yerbatera es el trabajador, la cooperativa, el productor, el secadero, la pequeña industria y la industria “pero las industrias creen que la familia yerbatera está desde el secadero para atrás; de ahí para arriba pareciera que ellos son de un mundo aparte. Queremos que toda la cadena esté bien, porque si la industria está bien, el secadero está bien y todos están bien. El trabajador también va a estar bien, porque si el trabajador está bien, la sociedad va a estar bien”, asegura Julio Petterson, productor y diputado provincial, en su paso por Plural TV, programa de Canal 4 Posadas, que se reproduce en dos bloques.

Primer bloque de la entrevista.

Martes 5 de octubre de 2021. El productor y diputado provincial Julio Petterson repasó la situación del agro en general y de la yerba mate en particular, durante su paso por Plural TV. La lucha yerbatera permitió, dijo, una construcción colectiva que permitió devolverle el sueño al productor y a su familia, “donde los hijos que no quieran estudiar podrán vivir bien de la chacra”.
“No hay que vivir del pasado pero tampoco olvidarlo”, repitió en varias oportunidades, para rescatar los cambios que percibe desde que llegó a Posadas, con 17 años, para convertirse sin querer y sin pensar en el líder de la protesta que se conoció como “el tractorazo”. Esa lucho, aseguró, “me trajo muchas cosas buenas, me construyó como persona. Me pregunto qué sería si no hubiese pasado todo esto: tal vez sería un productor más que estaría plantando yerba, ordeñando una vaca y capaz ni soñaba llegar a donde llegamos”, dice.
Cuando le preguntan cuál es la situación de la yerba mate hoy en la argentina, responde con seguridad: “hoy es el oro verde”, situación que tiene que ver con años de luchas y reclamos.
Defiende además la Resolución 170 del Instituto Nacional de la Yerba Mate que limita la plantación, aunque admite que ese mercado no tiene límites. También, que el mate es la bebida más barata que existe: “Un paquete de yerba a 500 pesos no es caro, porque si comparás con una gaseosa, una cerveza, o un paquete de cigarrillo, es lo más barato que tenés: porque 500 pesos dividido de diez a 15 tomadas, depende el mate que tengas, de un litro a litro y medio de agua, entonces, ¿qué bebida existe más barata que esa? No existe ninguna”, ejemplificó.

Segundo bloque.

La entrevista

-Empiezan las sesiones presenciales en la Legislatura. ¿No tuviste ninguna sesión presencial, salvo la jura, en diciembre de 2019?
-No. Estuve en la jura nada más. Ahora vamos a empezar a sesionar en el Recinto. Yo creo que es lo más sano para la Legislatura, el mano a mano es lo mejor que podemos tener, porque no es lo mismo estar detrás de una computadora que en el mano a mano. Creo que nos va a dar la posibilidad de crecer, de formarnos mucho mejor.

-¿Qué temas estás trabajando en la Legislatura?
-Venimos trabajando en conjunto con el INYM, con el sector productivo, con las asociaciones. El logro más grande que tuvimos fue recuperar el sueño del productor, volver a soñar con ese número: 50 centavos de dólar –para el kilo de hoja verde de yerba mate-, que el productor siempre lo tuvo en mente, incluso algunos cobraron por encima de ese monto, se llegó a 51,33 centavos de dólar. Y eso es fruto de trabajar en la gestión política pero también en la chacra junto a la gente. Ahora estamos trabajando fuertemente con el cambio del Código Penal, porque hay mucho hurto en las chacras, de ganado, yerba y tractores. Se está trabajando para darle la garantía al productor de que si alguien toca lo suyo, lo va a pagar. El productor es el que pone el hombro para llevar adelante la economía de un país, de una provincia. Así que vamos a empezar a hacer charlas por Misiones, con varios colegas diputados, para escuchar lo que el productor necesita.

-¿Cuáles son los problemas que tiene el productor de yerba, y en general en las chacras?
-Tenemos que profundizar la política de garantía, aunque se construyó mucho sobre esto; no debemos olvidar el pasado, que veníamos de 6,30 pesos como valor de un kilo de yerba y hoy vale 50 centavos de dólar: hay mucha diferencia con lo que subió la rentabilidad económica del productor. Los agencieros de distintas marcas de camionetas me decían que en el 2014 fue el bum de las camionetas en Misiones y hoy, de nuevo, es el bum de las camionetas, es decir que el productor puede cambiar la camioneta. Me dijeron que no se consiguen tractores porque llega uno y hay cinco productores tratando de comprarlo.

-La camioneta en la chacra no es lo mismo que en Posadas.
-La camioneta en la chacra es una herramienta de trabajo, no es un lujo. Para un productor es una necesidad, porque tenés que transportar nafta, un carrito, la ponchada.

-Y la condición económica del productor se mide por esa capacidad de cambiar la camioneta o el tractor, ¿no?
-Exacto. Nosotros en los 90 teníamos camionetas del (año) 86, o del 72; algunas llegaban a modelo 90, las motores BMW, las Ford, y desde los 90 hasta 2014, que se renovaron. Hoy cada productor puede soñar con una camioneta nueva, con un camión. Por eso recalco que si bien no hay que vivir en el pasado, no debemos olvidarlo.

-¿Cómo fue esa lucha desde el tractorazo hasta hoy?
-Fue una escuela que me fue formando como persona; lo que no aprendí en la Facultad lo aprendí en la calle, en la lucha, con ustedes, los medios. Entre eso recibí palo (risas); eso te va fortaleciendo. A raíz de los errores uno va a aprendiendo porque nadie nace sabiendo. Hay momentos que uno se equivoca.

-Y no viniste a Posadas para convertirte en el líder de la protesta yerbatera, pero de un momento al otro tuviste que asumir esa posición.
-Sí, nuestro referente, hasta hoy, Hugo Sand me dice: “Julio no llego; hablá vos”. Y yo, con 17 años no sabía hablar en público pero salí a aprender todo, desde aprender a hablar, a dirigirme, a callar, a escuchar; pero me fue bien. Agradezco esa posibilidad y la confianza de los productores para llegar hasta acá. Creo que se construyó mucho.

-¿Qué se construyó?
-Principalmente se construyó, entre todos juntos, el devolverle el sueño al productor; que le diga a su hijo que si no se va a estudiar, la chacra le va a dar la posibilidad de vivir bien. Yo me acuerdo que en un momento un hermano estaba en la facultad y otro hermano y yo estábamos en la secundaria y mi papá nos dijo a mis hermanos y a mí: “o estudian o comemos”. Nos dijo que volvamos todos a la chacra. Por eso uno se da cuenta; no se podía estudiar, la situación era difícil porque la educación es la base de todo. Por eso digo que del pasado no hay que vivir pero sí recordarlo; no olvidar los malos momentos que se pasaron y los buenos momentos que se construyeron juntos. Por eso creo que toda esta lucha me trajo muchas cosas buenas, me construyó como persona. Porque si me pregunto qué sería si no hubiese pasado todo esto: tal vez sería un productor más que estaría plantando yerba, ordeñando una vaca y, capaz, ni soñaba llegar a donde llegamos.

-¿Cuál es la situación actual de la yerba mate en Misiones?
-Hoy es el oro verde, gracias a un trabajo en conjunto con la provincia. Hay que rescatar la predisposición que tuvo el doctor Herrera Ahuad, en conjunto con el ingeniero Carlos Rovira. Que cuando le planteamos el 19 de mayo de 2019 el endeudamiento que teníamos con las industrias, que era de 89 millones de pesos, el Ingeniero dice “vamos a poner 100 millones de pesos, le vamos a sacar las deudas a esas pequeñas empresas para que tengan la potestad de decir: ‘bueno somos misioneros, somos dueños de nuestro producto y hoy en adelante vamos a caminar libres para buscar un mejor mercado para todos’”. Y así fue. No nos olvidemos que antes, para arrancar la zafra, una cooperativa tenía que venir y pedir oxígeno y los industriales te decían: “sí, no hay problema, pero tu precio es este”. Antes de empezar ya estábamos condicionados como cooperativas. Desde ese momento, con capitales genuinos de la provincia y con la buena administración que heredó Herrera Ahuad de nuestro colega diputado Hugo Passalacqua, se pudo inyectar estos 100 millones de pesos a tasa cero, en tres años de devolución; se oxigenó la actividad con la posibilidad de decir:“ahora somos dueños y vamos por este camino”.

-¿Por qué cuesta tanto congeniar con la industria?
-Porque es muy diferente pensar como industrial que como familia yerbatera. Siempre decimos que familia yerbatera somos todos; los productores siempre decimos que la familia yerbatera es el trabajador, la cooperativa, el productor, el secadero, la pequeña industria y la industria, pero lastimosamente las industrias creen que la familia yerbatera está desde el secadero para atrás; de ahí para arriba pareciera que ellos son de un mundo aparte; nosotros vamos para la derecha y ellos van a la izquierda, ellos miran su bolsillo y nosotros miramos la sociedad; esa es la gran diferencia cuando te sentás a hablar con ellos. Nosotros queremos que toda la cadena esté bien, porque si la industria está bien, el secadero está bien y todos están bien; mi trabajador también va a estar bien, porque si el trabajador está bien, la sociedad va a estar bien. El trabajador es fundamental para los pueblos. Y siempre recalco, no como político, sino como persona, que el productor tiene que ir de la mano con el trabajador, tiene que entender que si él está bien…

-¿Sigue un poco olvidado el tarefero?
-Hay cosas por trabajar; ahora se está por implementar la tijera electrónica. Se lanzó la vivienda rural para trabajadores transitorios para que no tengan que vivir en carpas. Y eso es gestión del Estado provincial, no del nacional. Es una gestión provincial con fondos misioneros, para que el tarefero trabaje bien y pueda descansar bien. Hoy el trabajador está ganando entre 3000 y 3500 pesos la tonelada aunque podría ganar un poco más. Siempre estamos en un equivalente, si el paquete sale 400 pesos, nosotros ganamos entre un 10% y un 13%; lo mismo ellos. Por eso siempre sostenemos como asociación que no podemos mirar la paritaria, sino cuánto ganamos y distribuir para todos.

-Un cuarto de lo que vale un paquete de yerba queda para el tarefero y el productor. ¿Y los tres cuartos restantes?
-Impuesto e industria. Gran parte de eso, el 35% se quedan las grandes cadenas de distribución que es donde un paquete sale a 200 y ahí hay un gran desfasaje en las góndolas, que además de los impuestos está el costo del intermediario.

-¿Hay que hacer un ajuste en el supermercado?
-Si me preguntás si es caro que salga 500 pesos un paquete de yerba digo que no, que no es caro. Si comparás con una gaseosa, una cerveza, un paquete de cigarrillo, es lo más barato que tenés. Porque 500 pesos dividido de diez a 15 tomadas, depende el mate que tengas, de un litro a litro y medio de agua, entonces, ¿qué bebida existe más barata que esa? No existe.

-El consumo es de dos paquetes por mes en una familia típica.
-Exactamente. Por eso creo que hasta 500 pesos no es caro. Porque tenemos que hacer respirar a la pequeña industria; no solo tenemos a la gran industria que maneja el 70% a 80% de la industria yerbatera.

-¿Cómo tomó tu sector el cambio de ministro nacional? (El Gobierno nacional cambió el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca: salió Luis Basterra e ingresó Julián Domínguez, quien ya ocupó ese cargo durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner).
-Creemos que van a seguir los mismos lineamientos. Ya trabajamos con el nuevo ministro (Domínguez); en su momento él llegó a laudar el precio de la yerba mate, tiene la experiencia, la carrera tomada. Para ventaja nuestra, Jorge Solmi (Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca) sigue en actividad. Esto nos da la posibilidad de seguir con los mismos lineamientos. El nuevo Ministro ya conoce nuestra postura. Hoy tenemos una estructura diferente en el INYM, por eso recalco la gestión 2021 del mismo, que no es la misma de 18 años hacia atrás. El INYM hoy mira hacia el sector. Tenemos directores que son nuestros, que conocen la actividad, y esto nos va a respaldar para ir a pelear a nivel nacional el laudo de hoy.

-Nuevamente fue a laudo el precio de la yerba mate por falta de acuerdo en el INyM.
-Exactamente. Desde la provincia hemos acompañado la postura de la producción que en su momento pedían 51 (centavos de dólar); después se revió a la postura de la industria que pedía 30, nosotros bajamos a 45,26 para que ellos suban un poco, y se llegó a 35 la postura de ellos. Nosotros propusimos 45,26 en tres etapas, arrancar en 30 y así sucesivamente ir subiendo.

-Pero hoy están pagando más.
-Se paga 52, 56 pesos, por encima de los 50 centavos de dólar. Pero la industria se mantuvo. Pasaron varias sesiones de precios en las cuales no se llegó a un acuerdo. Ellos se mantuvieron en 35. Hoy buscamos la manera de flexibilizar lo más que pudimos. No podemos flexibilizar de 52, 53 pesos a 45,26 pesos y darle, encima, en tres etapas ¿Qué más querían?

-Para fijar el precio en el INYM se necesita el acuerdo de todos los sectores y cuando no hay acuerdo, pasa al laudo de la Nación.
-Exactamente; en este momento va a ser el Ministro de Agricultura quien va a tener que decidir.

-Y cada sector argumenta el por qué sus precios.
-Así es, inclusive lo hicimos con facturas. Hoy se mandaron facturas de distintas partes de la provincia, de 50, 49, 53 y 52 pesos. Para que al momento en que el Ministro se tenga que sentar a estudiar esta cuestión y le llegue un comunicado descompuesto por parte de la industria, vea que son los mismos que hoy están pagando 52, 53 pesos. Nuestra postura como provincia es mantener el precio en más de 50 centavos de dólar, y acompañamos la postura que toma el sector productivo; el mismo sector productivo de Corrientes acompaña nuestra postura.

-Acá no hay división por provincia sino por sector.
-Exactamente, es el sector yerbatero. Creo que hoy la familia yerbatera tomó una posición de 45,26 pesos, y la industria sigue manteniéndose en 35 pesos.

-¿Cuál es la fecha límite que tiene el Ministerio para expedirse?
-Creo que son 35 a 40 días. Después puede pedir una prórroga. Creo que lo va a sacar lo más pronto posible, porque las veces que Domínguez tuvo que actuar en un laudo, lo sacó rápidamente. Así que nuestros productores ya están solicitando una reunión; pero amén de esto, ya mandaron las facturas. Los costos de la producción que no son los mismos que presenta la industria.

-¿Comandante Andresito es la zona de mayor producción de yerba del país?
-Actualmente sí; somos la mayor productora de la provincia y del país. Y por zona, somos la mayor del mundo, como productora y exportadora de yerba mate.

-¿Cuál es el impacto económico de la yerba en esa región?
-Sin dudas es la base de todo, la yerba mueve todo. Por eso digo que el trabajador debe ganar bien, el productor y la industria también. Pero cuando la actividad se detiene, hasta diciembre el trabajador gasta lo menos posible, lo mismo el productor; arranca la actividad y automáticamente mueve todo. Mueve el kiosco, la ropería, la zapatería, la venta de celulares, de camionetas. Hay un comercio constante al momento que comienza la actividad yerbatera. No hay una actividad que mueva más rápidamente que la yerbatera. Porque venimos de seis meses sin tener ingresos; arranca marzo y a los 15 días el pueblo está lleno de plata. Porque a los 15 días sale el primer pago de los trabajadores, los servicios de cosecha, de transporte, y parte del productor; al mes explota el dinero en la sociedad. Por eso el productor yerbatero debe estar bien, y la familia yerbatera de la misma manera.

-¿La Resolución 170 es necesaria?
-Más que necesaria.

-Es la que limita la plantación de yerba en los pequeños productores.
-Limita, no prohíbe a nadie plantar; es la proyección de sustentabilidad económica en el sector. Porque no es lo mismo que yo como productor que tengo tres o cuatro hectáreas para plantar, que un terrateniente que tenga mil hectáreas. No nos olvidemos que la provincia vecina tiene un compromiso de plantar 10 mil hectáreas el año que viene, subsidiadas por el mismo Estado provincial. Nosotros preferimos tener diez mil hectáreas plantadas por nueve mil productores y no diez mil en manos de tres o cuatro. Por otro lado, empezaron a aparecer nuevos productores que no vienen de la actividad yerbatera. Tenemos tenistas, futbolistas, grandes corporaciones económicas que vieron como negocio la actividad yerbatera, empezaron a comprar tierras y empezaron a plantar 100, 200, 300…, hasta 1000 hectáreas plantaban por año y eso nos preocupa.

-Eso afecta directamente al pequeño productor…
-Claro, porque si usted es industria, y le falta producción, usted le compra todo esto al chiquitito. Ahora si estos chiquititos tienen 1000 hectáreas y mañana usted tiene esas hectáreas en sus manos, ¿le va a comprar al chiquitito? Y si le compra le va a comprar lo más barato posible. Entonces tenemos que regular eso. Por eso es que la Resolución 170 viene a regular la producción de la actividad yerbatera. Para que esté distribuido en 9 mil productores y no en cuatro manos.

-¿Tiene fecha la 170?
-Arranca en diciembre, enero del 2022 a trabajar plenamente. Por eso, a todos los productores les recalcamos que hasta fin de mes tienen tiempo de justificar los yerbales y las plantaciones que tienen y que ya tenían ante el INYM, para que el año próximo puedan pedir cinco o dos hectáreas, o el 2% para replantar. Otra cosa muy importante es que alguien me podría decir: “sí pero el productor podría plantar diez hectáreas”. No es fácil plantar diez hectáreas, porque desde el momento que tenés la tierra, tumbar el monte, preparar el suelo, comprar el plantín, la tablita, el fertilizante y plantar, hay que contar con un millón de pesos por hectárea. ¿Qué productor puede darse el lujo de contar con cinco millones todos los años para plantar yerba? Un año puede ser que sí porque ya juntó dos años y lo hace, pero no todos los años porque el costo es muy alto.

-¿Los correntinos aceptaron la resolución?
-No, no la van a aceptar nunca. Los productores chiquitos sí, pero las industrias no. Porque esto es un ida y vuelta que hay que saber trabajar, no hay que pelear. Como siempre digo, somos productores de la misma cadena y hay que saber socializar, trabajar en conjunto para el futuro mercado. Yo creo que tienen que aprender a ganar produciendo con calidad, y nosotros tenemos que producir la materia prima. No hacer la avivada criolla que nos hizo perder el mercado uruguayo y el chileno por mala calidad; hay que cuidar los mercados de afuera produciendo calidad, y para ello hay que cuidar al productor.

-¿Dónde están ubicando yerba argentina?
-Siria; en Turquía se está entrando, India se está incorporando al sistema. Desde Siria se está enviando a los países europeos porque prefieren comprarle a Siria, que garantiza la buena calidad, porque muchas de nuestras industrias mandaron producción a Europa pero los contenedores están varados porque la yerba no se puede tomar.

-Elecciones: ¿No estuviste trabajando en esta campaña porque tuviste una emergencia médica, no?
-Así es, el 2 de septiembre, lo que lamentablemente me llevó a no poder trabajar. Tuve una hernia inguinal, que ya tenía hace ocho años. Ese día fui a alzar una bolsa de abono y por hacer mala fuerza me reventó. Fue una urgencia, tuve que hacer reposo, y ahora estamos a plena campaña, preparados para la guerra, como se dice. Ya estamos haciendo campaña. Y quiero recordarle a los jóvenes, a los productores, a la sociedad misionera, que no vivamos del pasado pero no nos olvidemos de él, para vivir un futuro mejor. Creo que la provincia de Misiones tiene un sueño, tiene la posibilidad de volver a soñar gracias al equipo que tiene hoy la Renovación; los yerbateros dimos un gran paso, recuperamos el sueño de vivir de la tierra, de decir: somos yerbateros y tenemos el orgullo de serlo. Así que nuestro compromiso es apostar por un equipo que viene construyendo; no necesitamos soñar con la posibilidad de que otro lo va a hacer, porque ya lo hicimos juntos, seguimos trabajando juntos por el bien de todos.