«Hoy estamos todos contentos. Te vas a pagar una factura y estás contento igual. Los problemas siguen; si no tenés trabajo, seguís sin trabajo; si no te alcanza el sueldo, no te alcanza, pero estás contento; tenés hay otra mirada. Hay estudios económicos internacionales que opinan que en un país Campeón, el crecimiento del PBI -debido a la alegría que se genera- puede ser del 2,5 por ciento. La expectativa de crecimiento del PBI es producto de esto, de que tenés ganas de festejar, de comprar. Estás alegre, contento», definió Carlos Valenzuela en Plural TV, al analizar el impacto que tiene la alegría por el Campeonato Mundial de Fútbol Masculino en la sociedad argentina.

Viernes 30 de diciembre de 2022. Después del Mundial de Fútbol, la Argentina sigue con los mismos problemas, pero la población está feliz. Se enfrentan las vicisitudes de otra manera, con otra mirada. «Las expresiones de alegría de un pueblo son sumamente importantes para mantener en alto la moral, ya que los problemas siguen existiendo, pero se los enfrenta de otra manera», explica Carlos Valenzuela, dirigente político, a Plural TV, convocado para analizar el impacto de esa alegría en la sociedad.
Asegura que una de las herramientas de sometimiento es un pueblo triste, porque es permeable a cualquier cosa; un pueblo alegre -en cambio- levanta sus defensas. «Hoy estamos todos contentos. Te vas a pagar una factura y estás contento igual. Los problemas siguen; si no tenés trabajo, seguís sin trabajo; si no te alcanza el sueldo, no te alcanza, pero estás contento; tenés hay otra mirada. Hay estudios económicos internacionales que opinan que en un país Campeón, el crecimiento del PBI -debido a la alegría que se genera- puede ser del 2,5 por ciento. La expectativa de crecimiento del PBI es producto de esto, de que tenés ganas de festejar, de comprar. Estás alegre, contento», insistió.
En ese contexto advirtió también en papel de los medios de comunicación que juegan para la derecha, que vinieron atacando a algunos integrantes de la Selección desde antes que comience en Mundial de Fútbol en Qatar.
En el Mundial 78 se rompió las pohibiciones lanzando millones de papelitos en las canchas, las calles y las plazas. Fue la manera de festejar, de mostrar rebeldía frente a todas las prohibiciones. En el 86, Maradoná reivindicó Malvinas ante los ingleses y ah{i se sumaron los países que fueron colonias británicas como Haití o Bangladesh a la fiesta argentina. Los mundiales no se quedan en la alegría solamente sino que esa alegría impacta a favor de la sociedad. Es como que generan anticuerpos, definió Valenzuela.

La nota con Carlos Valenzuela en Plural TV

-Vamos a hablar del Mundial, pero no del encuentro deportivo, sino del impacto que dejan estas fiestas populares en un pueblo; la alegría que dejan; Carlos Valenzuela, vivimos el Mundial del 78, del 86, el de ahora…
-Lo primero que hay que decir es que estamos viviendo un tsunami de alegría que lleva por delante a los profetas de la tristeza y de la mala onda, que llevan adelante una política para tener un pueblo entristecido. Reaccionamos como pueblo en la alegría, el pueblo salió. Reaccionamos como un cuerpo único, donde no había divisiones.

-Y eso emociona…
-Eso emociona; es tremendo. Y eso genera, como en el cuerpo humano, anticuerpos. Ya que si el cuerpo está estresado le bajan las defensas, en cambio, cuando no estás estresado liberás tensiones y se elevan las defensas. Entonces aquellos que quieren ir en contra de los intereses populares pretenden tener un pueblo triste. Por eso siempre decimos que las expresiones de alegría de un pueblo son sumamente importantes para mantener en alto la moral, ya que los problemas siguen existiendo, pero se los enfrenta de otra manera.

-¿Por qué el fútbol?
-El fútbol es la expresión deportiva popular de mayor alcance en el mundo. Trabaja mucho sobre las emociones; es el deporte mundial de las emociones. Y hemos vivido una evolución. En el 78 fue la primera vez que la Coca Cola se incorpora como espónsor de la FIFA. En ese momento no estaba funcionando la AFA, sino que estaba el Ente Autárquico ´Mundial 78´. Que incluso ahí hubo una muerte ya que había una disputa entre el Ejército y la Armada por quién manejaba los mil millones de dólares que costó el Mundial en Argentina, por quién manejaba los negocios. Siempre hubo negocios detrás de esto.

-Para las organizaciones el fútbol es negocio, para el pueblo es alegría…
-Así es. Y la expresión de rebeldía que había en ese momento era con los papelitos. La contradicción era que el diario de mayor tiraje en Argentina, el diario Clarín, progobierno dictatorial, tenía esa expresión atrás (en la contratapa) de tirar los papelitos. Y fue esa expresión de rebeldía de todas las canchas de tirar papelitos. A su vez hubo una fuerte intervención, interferencias en los medios de comunicación para romper el cerco comunicativo que había, de Radio Liberación TV. Hubo interferencias en Canal 13, en Rosario, en Mar del Plata, en La Plata; inclusive, los que hicieron la interferencia eran compañeros que después nos impulsaron a tener un canal de televisión; porque en aquel momento se desarrolló Argentina Televisora Color (ATC), que era un monstruo imponente, pero la televisión resultó ser mucho más sencilla después, por eso podemos tener nosotros un canal de televisión (Valenzuela es el propietario de Canal 4 Posadas). Esa interferencia decía: “Argentina campeón, Videla al paredón”. Porque a mil metros de la cancha de River había un campo de concentración, que era la Esma. El pueblo vivió ese Mundial con alegría. En el Mundial del 86 veníamos de Malvinas, ese año la inflación fue del 85 por ciento; en las elecciones anteriores fue aplastante el triunfo de Raúl Alfonsín y del radicalismo; habían lanzado el Plan Austral y ya se venía desflecando el Plan. En ese contexto salió después la Ley de Punto Final. Alfonsín intenta una reforma Constitucional y el cambio de la capital al sur, a Viedma. Sucedían muchas cosas. Comienza la cuestión de la Ley de Divorcio con fuerte contraposición de la Iglesia; el Primer Congreso Pedagógico, al que los sectores de la iglesia se oponían porque no querían la educación sexual. Era toda una ebullición. Ese era el contexto que se vivía. La rebeldía se expresó principalmente con Maradona en el partido contra Inglaterra. De ahí viene la adhesión de Bangladesh, de la India, de Haití, de todos los sectores que habían sido colonia de Inglaterra, que sintieron esa reivindicación como propia. Después viene la Selección, suben con Alfonsín al balcón de la Casa Rosada. Al año siguiente hubo elecciones y ganó el peronismo. Hay que dejar al pueblo que viva la alegría con libertad, no hay que generar interferencia en las alegrías populares.

-Y esta alegría muestra mucha libertad, sobre todo…
-Por supuesto, porque es una explosión espontánea. Y hoy estamos viviendo el Mundial de la globalización. Es todo tan dinámico; las redes acercan tanto que parecía que Qatar quedaba acá a la vuelta.

-El diario La Nación tuvo la osadía de calificar a Messi de vulgar… Esos medios (Clarín, La Nación y sus pool de medios en todo el país) empezaron a tirar contra este posible final, incluso desde antes de que comience el Mundial…
-Porque una de las herramientas de sometimiento es un pueblo triste. Entonces es permeable a cualquier cosa; un pueblo alegre levanta sus defensas. Hoy estamos todos contentos. Te vas a pagar una factura y estás contento igual. Los problemas siguen; si no tenés trabajo, seguís sin trabajo; si no te alcanza el sueldo, no te alcanza, pero estás contento; tenés hay otra mirada.

-Nos decía Marcelo Molinas, el presidente de la Cámara de Comercio Automotor de Misiones, que la gente espera ese resultado para salir a comprar un auto, por ejemplo…
-Hay estudios económicos internacionales que opinan que en un país Campeón, el crecimiento del PBI debido a la alegría que se genera puede ser del 2,5 por ciento. La expectativa de crecimiento del PBI es producto de esto, de que tenés ganas de festejar, de comprar. Estás alegre, contento.

-¿Viste al pueblo contento?
-Fue un tsunami de alegría. Todo esto que estamos viendo; hay páginas escritas sobre si la Selección suben al Balcón, si no lo hacen. Son pavadas para un microclima que no entiende que la alegría del pueblo debe ser liberada; es como la liberación de un volcán, que se libera y no hay manera de atajar.

-Se resolvió de todas maneras que el festejo sea en el Obelisco…
-Incluso el feriado de alcance nacional… nosotros no podemos ir al obelisco, para qué vamos a tener un feriado. El porteño siempre mira desde el obelisco; no puede salir de ahí. Creo que la dirigencia está superada por la alegría del pueblo, en todos los frentes. Están superados los que bregan por la tristeza, como los que creen que van a canalizar la alegría.

-En el 78 qué impacto tuvo en lo social, porque estábamos en una hiper cruenta dictadura. Más allá de los papelitos y la alegría del pueblo en las calles, ¿después qué pasó?
-Después de eso todos sabíamos que todo seguía. Después hubo una crisis muy grande porque (José Alfredo) Martínez de Hoz y (Roberto) Aleman -que era el secretario de Hacienda de la Nación, con mucho poder- venían con un ajuste tremendo y hubo una decisión política de la dictadura de mantener el Mundial e invertir mil millones de dólares de aquella época; como decir hoy, vamos a invertir 10 mil millones de dólares, que sabemos lo que cuesta. Hubo muchas rispideces hacia adentro. Eso también fue generando un desgaste, poque la alegría dura pero después seguía la dictadura.

-¿Vamos a estar cuatro años felices?
-Al menos por ahora nadie se acuerda de la Navidad. En otro momento se estaba viendo qué se comía, dónde nos juntamos. No sé si festejamos Navidad o el Campeonato.

-¿Estos resultados se viven distinto en Latinoamérica?
-Sí, somos más apasionados; vivimos estas cosas con mucha fuerza, producto también de las necesidades. La alegría es espontánea ante estas explosiones, mirando por televisión. Hay otros que pueden disfrutar de un yate en Costa Sur y tienen alegrías viajando por el mundo, nosotros tenemos una alegría de estas que nos sale barato.