Clase abierta en las puertas de la facultad de derecho
En defensa de la educación pública (Imagen de Internet).

El Gobierno nacional suspendió el giro a las universidades nacionales (y otras instituciones culturales, de enseñanza y sin fines de lucro) de 878.877.000 de pesos que la Jefatura de Gabinete tenía para esos fines. La inflación y el cambio monetario respecto al dólar incidieron de manera negativa en el Presupuesto Universitario desde diciembre, denuncian. Esta situación afecta a toda la estructura universitaria, aseguran.

Posadas (Martes 24 de mayo). Tal como fue alertado y denunciado, el desfinanciamiento universitario está en marcha. Esta semana, docentes de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones aseguraron que esta institución perdió el 38 por ciento de su presupuesto general anual, lo que implica el congelamiento de la planta docente y restringe el crecimiento territorial. Un día después, este martes 24, la gestión de Mauricio Macri dispuso dejar de girarle a las universidades nacionales, instituciones culturales y de enseñanza, sociedades sin fines de lucro, y empresas privadas un total de 878.877.000 pesos del Tesoro Nacional que la Jefatura de Gabinete tenía para esos fines.
El recorte afecta la entrega de becas y la cobertura de albergues, comedor, programas de investigación y extensión y la compra de bibliografía e insumos para laboratorios.

Este martes 24 de mayo se conoció a través de la Decisión Administrativa 519/2016, publicada en el Boletín Oficial, que la gestión de Mauricio Macri dispuso dejar de girarle a las universidades nacionales, instituciones culturales y de enseñanza, sociedades sin fines de lucro, y empresas privadas un total de 878.877.000 pesos del Tesoro Nacional que la Jefatura de Gabinete tenía para esos fines.
El detalle de recortes indica que 65.664.000 no le serán girados a las universidades nacionales; 97 millones a instituciones de enseñanza; 88,7 millones a instituciones culturales y sociedades sin fines de lucro; 7,5 a empresas privadas (sin especificar cuáles ni en qué concepto); 760,4 a instituciones provinciales y municipales.
La “regulación de gastos” se fundamenta en “una previsión exhaustiva de ejecución presupuestaria de determinadas partidas para el ejercicio 2016”, cuyo objeto es reducir “aquellos gastos que se estiman no van a ser ejecutados”, según los considerandos del texto.
Como ese dinero no va a ser girado a las universidades, la gestión lo devolvió al Tesoro Nacional para reasignarlos al programa de asistencia financiera y al subprograma de asistencia social de las provincias, según indica la Disposición Administrativa.
El primer impacto en la UNaM es anterior a la medida anunciada este martes

“El presupuesto de la UNaM alcanzó los 816 millones de pesos en noviembre, lo que significaban 83 millones de dólares. Hoy, ese mismo presupuesto significa 56 millones de dólares, según la cotización oficial 14,36 pesos por cada dólar, es decir, que la Universidad perdió 37 millones de dólares (sólo por la situación cambiaria). Esto significa que el presupuesto de 816 millones de pesos pasó a ser de 506 millones de pesos”, explicó el docente investigador en políticas educativas y director del Área Pedagógica de la Universidad, Miguel Franco, durante el Foro universitario que convocó a un centenar de participantes, entre estudiantes, graduados, docentes y no docentes.
El docente aseguró que el presupuesto actual representa el 62 por ciento de esa cifra “porque cayó un 38 por ciento al mes de enero, por la depreciación del valor. La pérdida de recursos presupuestarios en la Universidad Nacional de Misiones alcanzó los 310 millones de pesos”, dijo.

Con una sola medida desfinanciaron un área clave
Para graficar la situación que afecta a la educación pública dentro del problema económico argentino, Franco recordó que las retenciones “significaban el 10 por ciento del presupuesto nacional y alcanzaban más de 135 mil millones de pesos, lo que en dólares representan unos 9 mil 469 millones de dólares. Para tener una idea, el Presupuesto total de Educación, Cultura y Deporte, ronda los 122 mil millones de pesos, de los cuales 51 mil millones de pesos se destinan a universidades nacionales. Esto significó que con una sola medida se desfinanció un área porque son recursos que el Estado nacional ya no tiene”.
Es que en Argentina, Educación y Cultura contaba, hasta el año pasado, con un presupuesto total de 122 mil millones de pesos que representaban un 5, 4 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) y un crecimiento del 28,2 por ciento con respecto del año pasado. “Esa progresividad se va a licuar cuando comienza a regir el cepo respecto al dólar. En una sola medida significó que el presupuesto de 83 millones de dólares automáticamente pasó a ser 56 millones de dólares” e interpretó que el recorte está dado por medidas complementarias y no por medidas directas.
“En términos reales, lo que tenemos es el 62 por ciento del presupuesto vigente asignado a nuestro presupuesto, es decir, una depreciación del orden del 38 por ciento menos al mes de enero. Los números son los mismos pero la depreciación y devaluación es esa”, dijo.
El docente consideró que las medidas macroeconómicas del Gobierno actual “son las que reestructuran este proceso de desfinanciamiento real” y recordó que el presupuesto financia los salarios y establece por ley que no se pueden utilizar más del 85 por ciento de los recursos generales a salarios “y no al revés. Es decir –interpretó- que esta depreciación de los recursos implicará el congelamiento de cargos docentes, del crecimiento territorial, de las becas de estudio, albergues, comedor e investigación, de compra de bibliografía e insumos para los programas de investigación y extensión”.

Gremialistas también advierten sobre la pérdida de calidad 
Por su parte, Tania Piris Da Mota, de la Asociación de docentes Universitarios de la UNaM (ADUNaM, gremio de base de ConaduH) expresó su preocupación por la cuestión presupuestaria de las universidades nacionales también desde la calidad y no sólo desde lo salarial: “en la carrera de Comunicación Social, por ejemplo, tenemos solo dos docentes titulares para 40 materias y dos carreras”, aseguró.
En esa línea, entiende que la precarización en la UNaM “se materializa en contratos. No hay concurso ni todo lo que se exige para ingresar a la carrera docente tal como lo establece el Convenio Colectivo de Trabajo y que debería garantizar calidad educativa en las universidades públicas nacionales”.
Desde la Asociación gremial docente UDUM (asociación de base de FEDUN) denunciaron que tras el cambio de gestión en el Gobierno Nacional, hubo un cambio en términos presupuestarios y también simbólicos. El docente Hernan Cazzaniga, de la Comisión directiva, dijo que “el Estado nacional estaba obligado a convocar a las universidades públicas para la toma de decisiones en la ejecución de diferentes programas y políticas y sin embargo esto no ocurrió por la caída de convenios. Entonces no solamente es el recorte presupuestario sino que además nos quedamos sin la posibilidad de acceder a diferentes investigadores y otros recursos que no estaban incluidos en los presupuestos”.
Cazzaniga entiende que “esa reestructuración de convenios, esa caída de convenios implica tres millones de pesos menos que fueron reasignados a las universidades privadas y que implicó quitarles el rol a las universidades públicas”.
El Foro convocado por el Área Pedagógica de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones tuvo lugar este lunes en el salón de usos múltiples del edificio Juan Figueredo de la Facultad de Humanidades, ubicado en el centro de Posadas.
Volverán a reunirse el lunes 29 de mayo a partir de las 16, en el mismo espacio, donde pretenden elaborar una agenda de trabajo común sobre las inquietudes que surgieron en la primera reunión. Para ello, convocaron a todos los claustros y agrupaciones de la Facultad, según consignó un parte de prensa de la Secretaría de Investigación y Posgrado de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM.

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