Cristian Gruber, presidente de Amayadap, al hacer un balance del primer año de la nueva economía, informó que se cierra un año muy difícil para los madereros con cierre de empresas y caídas en las ventas. Se estima que el sector perdió 6 mil puestos de trabajo. Reclamó mayor protección del Estado a la industria.
Por Alejandro Fabián Spivak

Eldorado (Miércoles, 14 de diciembre) El presidente de la Asociación Maderera Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap) Cristian Gruber afirmó aquí que el sector maderero cierra un 2016 muy complicado. “Fue un año muy difícil para los madereros, principalmente para el sector del fenólico, terciado y aglomerado. Se han perdido puestos de trabajo por falta de venta y por cierre de empresas. En tanto que en el sector del aglomerado, terciado y fenólico la situación se complicó más aún por el ingreso de maderas de Brasil y Uruguay particularmente”.
En tal sentido Gruber pidió protección del Estado Nacional. “Esto fue lo que le planteamos principalmente a los diputados nacionales de la comisión de economías Regionales”, que sesionó en Esperanza el 4 de diciembre. Reiteró ayer, que no salió muy conforme de ese encuentro. “Fue más de lo mismo. Hace meses que venimos planteando los problemas  y no tenemos respuesta de parte del Estado Nacional. Ahora nos solicitaron que elevemos un informe con los cinco puntos principales. Esto ya lo hicimos y se lo entregamos a funcionarios nacionales”.
Gruber dijo que “necesitamos que se nos pague lo atrasado a la Ley de promoción forestal 25080. Necesitamos ser más competitivos con el mundo y reglas claras de parte del gobierno nacional”.
Consideró que “en su momento cuando el dólar pasó de 9 a 15 pesos los empresarios lo pudieron aprovechar, pero luego la inflación nos volvió a dejar fuera de competencia. Hoy el dólar está retrasado pero de nada serviría que suba si es acompañado por un crecimiento inflacionario”.
Gruber comparó la situación actual a la que se vivió luego de la crisis del 2001. “En aquella oportunidad se salió más rápido porque hubo una devaluación gigante con una inflación que nadie se animó a arrastrar y, esto permitió que las empresas se reacomoden y comiencen a tomar gente y, de un día para el otro la bola comenzó a correr y empezó a ingresar dinero al sector. Hoy esto no está sucediendo”.
“La única forma en salir adelante es con la generación de empleo genuino”; dijo el empresario maderero. En la charla con http://www.misionesplural.net fue contundente: “hoy los empresarios no estamos en condiciones de pagar un bono de fin de año. Ni siquiera estamos en condiciones de dar aumento salarial (el gremio solicitó un 26 por ciento de incremento para el segundo semestre del año). Los empresarios no tocamos los precios desde abril. Sabemos de la situación de los trabajadores pero también ellos deben saber de la situación empresarial. Hoy hay que agradecer que no se siguen cerrando empresas” (se estima que el sector maderero perdió en Misiones este año unos 6.000 puestos de trabajo).

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