El Gobernador garantizó hoy la continuidad de las producciones que financia el Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones en asociación con el INCAA. De todos modos se mostró confiado en que continuarán las operatorias cuando se resuelva la crisis en la instituto nacional. El jefe de Gabinete salió a desmentir el ajuste mientras el sector se movilizaba y en la Provincia los productores se sumaron al estado de alerta.

Posadas y Eldorado (Lunes, 17 de abril) Hugo Passalacqua garantizó hoy la continuidad de las producciones que financia el Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones en asociación con el Instituto Nacional de Cine. En declaraciones a nuestros cronistas en Eldorado, donde inauguró un puente después de estar reunido con intendentes de la zona Norte en Libertad, el Gobernador se mostró confiado en que la crisis en el lncaa por la remoción del presidente y la posterior renuncia del rector de la escuela de cine  se resolverá sin afectar los recursos. Ante una pregunta concreta de nuestros cronistas, el gobernador Passalacqua destacó que “en Misiones estamos haciendo varias producciones. Algunas las estábamos llevando a cabo con el Incaa. Nosotros ponemos una parte y el Incaa el otro. Son producciones de ficción y de antropología y documentales que ya se están grabando. Eso da trabajo a mucha gente que está trabajando en el Instituto del Cine Misiones y sólo dos provincias contamos con este instituto. El instituto misionero está compuesto de gente muy joven y yo estoy orgullo del trabajo que está llevando a cabo su director Axel Monzú. Desde el gobierno provincial le estamos dando mucho apoyo. La ley es una gran ley de la cual participé cuando fui diputado provincial. Estamos pendiente para ver cómo se resuelve el problema del Incaa y ver si sigue la misma operatoria de siempre. Sería una pena que se corten los fondos nacionales. Si eso sucede de alguna forma nos arreglaremos”.
En sintonía con las apreciaciones del Gobernador, el Jefe de Gabinete, se vio obligado hoy en horas de la mañana a desmentir la intención de desviar los fondos del Incaa. A través de su cuenta en Facebook destacó que “ante los mensajes que circulan por las redes planteando que tenemos un plan secreto para destruir al cine nacional y que la remoción de Cacetta es el primer paso para eso, quisiera aclarar: Es una gran mentira sin ningún fundamento que queramos desfinanciar al cine, al teatro y a la música. No hay ningún plan ni intención de eliminar ni modificar el Fondo del Cine, del teatro o de la música”

La remoción del presidente

No le creyeron. En horas del mediodía, cientos de actores, directores, cineastas, documentalistas, estudiantes y trabajadores audiovisuales se habían movilizado en Buenos Aires hacia las puertas del Instituto convocados por la Asamblea Abierta de la Comunidad Audiovisual, conformada por cientos de entidades ligadas al cine. El jueves pasado en el cine Gaumont exigió la renuncia del ministro de Cultura de la Nación Pablo Avelluto. Todos los sectores de la comunidad audiovisual, incluido el director Juan José Campanella, defensor a ultranza del Gobierno Nacional, se declararon en estado de alerta y repudiaron el despido del hasta entonces presidente del INCAA, Alejandro Cacetta. El conflicto estalló el pasado martes 11 con el informe que hizo Eduardo Feinmann en el programa Animales Sueltos, sobre la “corrupción en el INCAA”. El periodista afirmó tener documentación –jamás mostrada- que comprometía a Cacetta y al rector de la ENERC (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica), Pablo Rovito. Al día siguiente, Avelluto pidió la renuncia de Cacetta y lo denunció por malversación de fondos ante la Oficina Anticorrupción (OA) a cargo de Laura Alonso. En su lugar se designó al entonces vicepresidente, Ralph Haiek.  La Comunidad Audiovisual Argentina explicó que la movilización y asamblea “se acordó luego de los dichos del ministro de Cultura, en donde se anuncian más despidos y una reestructuración integral del INCAA con intervención por parte de la Oficina Anticorrupción, sin precisar el alcance y sin haber tenido ningún diálogo con la Comunidad Audiovisual. Dicha intervención atenta contra la autarquía del Instituto, su atribución de autogobernarse, de administrar y auditar por sí mismo sus fondos”.

La furia de Campanella

El Instituto del Cine es autárquico, se autosustenta. “El dinero no sale de los impuestos de la gente, sino de inversiones privadas y de impuestos a multinacionales del sector audiovisual (cines y cadenas de cine, televisión, radios, cableoperadores, etcétera). A estas empresas audiovisuales se les cobra un impuesto como derecho a operar y hacer negocios en el país. Ese impuesto va al cine, o sea que sale del cine y vuelve al cine, pero al nacional”, explicaron desde la Asamblea Abierta de la Comunidad Audiovisual. De todos modos, desde la asunción de Nicolás Dujovne en el Ministerio de Hacienda, con el mandato expreso de los aliados al Gobierno de bajar el déficit fiscal, desde la industria del Cine se viene denunciando la intención no confesa de eliminar el Fondo del Instituto. En febrero, los dos ministros tuvieron que salir a desmentir esa pretensión y también la de eliminar ni el impuesto a las entradas al cine ni a las operadoras de tv por cable (Clarín) que constituyen los recursos más grosos del financiamiento del Incaa.
El clima al interior del Instituto venía ya enrarecido. En enero, se conoció aquí en Posadas, un pronunciamiento de los documentalistas argentinos, entre ellos varios misioneros, que denunciaba que la nueva gestión del Instituto estaba asestando un golpe al cine independiente y al federalismo, con el lanzamiento de un nuevo Régimen General de Fomento que favorecía a “los tanques nacionales” y producciones de las grandes empresas como Clarín o Telefónica”.
Se llegó así a la sorpresiva y violenta remoción del presidente del Instituto, que más allá de las razones de fondo y por la forma de actuar, no logró sino enajenar el apoyo al gobierno nacional de un amplio sector vinculado a la industria del cine. La furia de Juan José Campanella, precisamente uno de los promotores del 1ª en respaldo de Mauricio Macri es emblemática. Salió por twitter a cuestionar “la horrible y torpe opereta” en contra de su amigo Alejandro Cacetta. “No tengo dudas de su honestidad”, aseguró.

El Estado no es neutro

En el sector hay convicción de que hay algo más detrás de la denuncia de corrupción. Luis Puenzo resumió lo que se dice. El director La historia oficial, ganadora del Oscar, consideró que “el tema no es Alejandro Cacetta, su honestidad no está en duda. No hay que gastar tiempo en hablar de esta infamia y acusación de corrupción. Hay una operación atrás de esto”. Apuntó así directamente a la idea del Gobierno de desmantelar el INCAA: “Durante la época de la Alianza ya se quiso disolver, López Murphy lo dijo. Nos costó mucho pelear por la Ley de Cine, que es ejemplar en todo el mundo. Argentina es el país con más óperas primas del planeta. Nuestro cine tiene 6 o 7 películas en cada festival importante”. Para Puenzo, “detrás de todo esto están los fondos del cine y atrás de esto están (el vicejefe de gabinete, Mario Quintana y el titular de Hacienda, Nicolás Dujovne. Detrás de esta medida hay mucho dinero, muchos negocios. Esto es un plan de negocios”, redondeó en declaraciones a los periodistas.
La furia de Campanella, un aliado del macrismo es emblemático del momento. Su apuesta deja una enseñanza. El funcionamiento de una institución como el Incaa y la escuela de experimentación, no puede prescindir de la propia identidad del Estado. El Estado no es neutro. No será lo mismo la promoción de la cultura en un gobierno neoliberal que en un gobierno popular o populista. No es lo mismo proteger la industria del cine nacional, de la producción de telenovelas o series nacionales para la tv, que comprar cine de Hollywood o series turcas o encender Netflix.  La apuesta a la producción local tiene una base que integra las luchas por la emancipación cultural, económica y social. Comprar productos terminados, es propio de la transformación de lo cultural en mercancía. Es la discusión de fondo, más allá de la furia del pobre Campanella.

Red de realizadores de Misiones

En tanto, la  Asociación de Productores Cinematográficos y audiovisuales de Misiones (Red de realizadores de Misiones) emitió hoy un comunicado por el que informa se suma al estado de alerta. Dice:
“Ratificamos nuestro compromiso para hacer valer todos los procesos que fortalezcan la producción y realización audiovisual en todas sus dimensiones en todo el país en el marco de las leyes nacionales y provinciales que apuntalan su fomento (Autarquía del INCAA, continuidad de la ENERC, aumento de los fondos de la ENACOM y FOMECA, apoyo a festivales y muestras, etc.)  Adherimos a las resoluciones de la asamblea abierta de la comunidad audiovisual realizada el jueves 12 de abril en el cine Gaumont, al comunicado de la FAVA y como la mayoría de las asociaciones y organizaciones audiovisuales del país, permanecemos alertas y activos en defensa del cine nacional. Su independencia y autarquía financiera”.

 

 

foto: otroscines.com

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