La revelación del Senasa de que el 63% de las frutas y verduras contienen restos de agroquímicos reactualizó una iniciativa del diputado Escalada para que el Estado monitoree la sanidad de los productos que se venden en Misiones

Posadas (Miércoles, 3 de mayo) El Senasa divulgó ayer un informe que revela que el 63% de las frutas y verduras que se venden en mercados del país central tienen restos de agroquímicos, cifra que trepa al  90% en el caso de los cítricos y alcanza a prácticamente todas las peras.
Según la información, en enero, la ONG Naturaleza de Derechos había presentado un pedido de información al Senasa, que fue ignorado. Pero luego de que la organización impulsara un recurso de amparo para acceder a los datos, el organismo de Sanidad dio a conocer sus estadísticas sobre los análisis realizados en los mercados de abasto de la Ciudad de Buenos Aires, La Plata y General Pueyrredón.
El mismo pedido hubo de ser formulado aquí ya en 2014 por el diputado alfonsinista Hugo Escalada.  Ese año ingresó un pedido de comunicación para que el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables realicen un estudio exhaustivo e informe sobre la presencia de productos agrotóxicos como insecticidas, pesticidas, fungicidas y herbicidas en verduras y frutas de venta masiva en la Provincia de Misiones, en Mercados Centrales. Supermercados, Verdulerías y venta callejera.
Escalada sugería establecer un “Programa de Monitoreo de Residuos de Plaguicidas en Vegetales” en el ámbito de la Provincia.

El Estado y la alimentación

El diputado fundamentaba el pedido con respecto a la presencia de agrotóxicos en verduras y frutas de venta masiva en la provincia, considerando que “es de vital importancia para alertar a la población de que tenga los recaudos necesarios a la hora de consumir verduras y frutas, ante la ignorancia de los consumidores, de los problemas de salud que pueden ser motivo por intoxicación con agrotóxicos”.
El pedido de Escalada no fue algo aislado sino porpio de su impronta como legislador. Afirmaba que “en la provincia se continúan usando agroquímicos de alta toxicidad, tanto herbicidas y plaguicidas de uso diario muchas veces en forma irresponsable por quienes producen diariamente estos productos. Es difícil para el consumidor evaluar cuanto de toxicidad o no tiene el producto que consume diariamente es ahí la importancia de la presencia de Estado responsable en el cuidado de la salud de la población. En aquellos negocios que se comprobase la existencia de altas concentraciones o toxicidad en verduras y frutas se debería alertar al consumidor con las medidas precautorias a la hora de consumirlos”.
Ya entonces hacía referencia a estudios que no casualmente coinciden en el porcentaje de contaminación dado por el Senasa. Decía Escalada “según estudios realizados por organizaciones internacionales como PAN (Pesticides Action Network o el grupo Environmental Working Group) alertan sobre el consumo de frutas y verduras, en el 63% de ellas se encuentran restos de químicos tóxicos más allá de los valores normales y muchas veces difícil de eliminarlos con un simple lavado, algunos tóxicos son absorbidos en forma sistémica a través de la raíz. En el libro “Malcomidos” de la periodista-investigadora Soledad Barruti, nos alerta de los peligros que trae comer productos industriales (cerdos, pollos, carne vacuna, verduras y frutas) por la forma en que se los cría y los productos químicos a la que están sujetos.  La OMS (Organización Mundial de la Salud) advierte que un tercio de los canceres tienen que ver con la dieta, con lo que comemos”.  Destacaba entonces que hay alternativas ya que algunos productos son elaborados orgánicamente en su forma de producirlos y con ello se diferencia del resto que no lo es, también se corresponde con un mejor precio en el mercado”.  Subrayaba el diputado que “la presencia del Estado en los controles de los alimentos seguramente repercutirá en la salud de miles de misioneros y el ahorro en la cura de enfermedades producto de consumir agrotóxicos diariamente. El trabajo de monitoreo de residuos de plaguicidas puede hacerse a través de las Universidades o entidades defensoras de los consumidores, no necesita de grandes inversiones ni desviar fondos sociales para tales fines, depende de una decisión política de implemento de controles en áreas sensibles de la comunidad” Y recordaba que la Ley XVI-N°31(Antes Ley 2980) establece un órgano de contralor del uso de agrotóxicos con el objeto de asegurar la salud humana, animal y vegetal, y promover su correcto uso mediante la educación e información planificada”.

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