“Las pensiones a los sectores más vulnerables, no son meros beneficios sino derechos”, destacó Jorge Franco al condenar la baja de las pensiones por discapacidad dispuestas inhumanamente por el gobierno nacional. Marca así profundas diferencias ideológicas con las políticas neoliberales. En sintonía, Sandra Giménez pidió desde el Senado informes al Ejecutivo sobre la situación, como la que se encuentra el concejal Libertad, Miguel Villalba, quien desde diciembre pasado se quedó sin la cobertura de medicamentos y su jubilación por invalidez.

Eldorado (Jueves 15 de junio. Por Alejandro Fabián Spivak). Legisladores nacionales misioneros cuestionaron la decisión del Gobierno nacional de suspender las pensiones no contributivas y jubilaciones a personas con capacidades diferentes.
En tal sentido el presidente del bloque de diputados nacionales del Frente Renovador de la Concordia Social, Jorge Franco, fue contundente: “el presidente (Mauricio) Macri debería darse cuenta de esto y dar marcha atrás y revisar”.
“Macri tiene todo el derecho de hacer los ajustes que crea conveniente porque le toca gobernar, pero no debe hacerlo sobre los sectores más postergados”; afirmó el legislador nacional del Frente Renovador de la Concordia Social.
“Sacarle las pensiones a las personas que las necesitan no está bien porque, por ejemplo hace poco se les transfirieron a las cerealeras unos 25 mil millones de pesos por quita de las retenciones a las mineras y, sin embargo a las personas que tienen discapacidad se les cortó el derecho que tenían en percibir una jubilación por discapacidad o pensión”.
“El gobierno nacional no tiene el derecho de invertir las cargas de las pruebas es decir sacarles la pensión o y después cada uno demostrar que tiene el derecho a recibir la pensión. Esto no es un beneficio sino un derecho que el Estado le otorga a los sectores más vulnerables porque una de las obligaciones del Estado es velar por los derechos de las personas más postergadas”, agregó.
Para Franco, el ajuste del Gobierno no puede ni debe pasar por los pensionados y jubilados sino por a quienes se les está dando mucho dinero a los poderosos, como por ejemplo a los sojeros que no liquidan los dólares de las exportaciones porque apuestan a una devaluación”
“De esto también el Gobierno debe tomar nota. No son las personas que tiene una pensión o una jubilación por invalidez que las usan para vivir y no para especular No me parece que esta sea una forma de ajustar la que está llevando a cabo el Gobierno nacional”.
Franco dijo que “Misiones tiene otorgadas unas 100 mil entre jubilaciones del Anses y pensiones. Se debe recordar que antes del 2003 no llegaban a las 25 mil y eso es bueno que se hayan incrementado porque permitió que miles de misioneros, entre ellos los tabacaleros, productores yerbateros, amas de casa, entre otros puedan ingresar al sistema de pensiones y jubilaciones”.

Pedido de informes

De su parte la senadora Sandra Giménez dijo que “la semana pasada y mencionando la gravedad en la suspensión de las pensiones no contributivas en la provincia de Misiones realizamos un pedido de informes al Ministerio de Desarrollo Social para que pudiéramos tener el informe oficial sobre la decisión que tomó el Ejecutivo nacional para suspender el beneficio a las personas con discapacidad.
Para Giménez “no hubo voluntad de encontrar soluciones a circunstancias muy particulares y por eso el Congreso Nacional debe darle las herramientas al Gobierno para cumplir con los derechos de las personas con discapacidad”.

Concejal de Libertad, sin pensión

Un caso particular es el concejal de Puerto Libertad, Miguel Villalba (foto), del Frente Renovador de la Concordia Social.
A los 35 años quedó hemipléjico a causa de un accidente de trabajo. Está en una silla de ruedas. “En 1991, trabajando para la empresa Pérez Companc tuve el accidente. La empresa me indemnizó y además comencé a cobrar la jubilación pos invalidez. En diciembre último, de un día para el otro me la sacaron con la excusa de que yo percibo un sueldo como concejal y porque tengo un automóvil”, dijo.
Villalba vive sólo, en una casa muy pequeña que logró comprar con el esfuerzo de su trabajo. El automóvil, un Fiat Duna modelo 1991 lo adquirió con el pago de la indemnización. “Ese es el automóvil que tengo”.
No puede caminar y, por tal motivo se traslada en sillas de ruedas. “Hasta diciembre cobraba una jubilación por invalidez de unos 5.000 pesos, y además recibía los medicamentos, las zondas y los pañales descartables en forma gratuita. Eso tenía un costo de unos 4.500 pesos. Es decir que entre los 8.200 pesos que cobro como dieta, más los 5.000 pesos de jubilación que percibía y los medicamentos y pañales que recibía podía vivir más o menos bien. En diciembre pasado primero me sacaron el beneficio de los medicamentos y pañales, luego la jubilación por invalidez. Es decir que ahora sólo tengo para vivir los 8.200 pesos. Con ese dinero tengo que hacerme cargo de todos los gastos, inclusive de un crédito de 30.000 pesos que tomé del banco Macro unos días antes que me sacaran la jubilación por invalidez para mejorar un poco mi casa”.
“Por supuesto que me estoy endeudando y que por ejemplo no puedo hacer frente al crédito porque tengo que pagar una cuota mensual de unos 1.400 pesos. Es decir que de los 8.200 pesos, debo descontar los 4.500 que necesito para mis medicamentos y pañales descartables, debo comer, pagar los servicios y pagar el crédito. Es imposible poder hacer frente a todo eso”.
Villalba dijo que hizo el reclamo en la delegación del Anses en Puerto Iguazú “pero no tuve respuestas positivas. Inicié con un abogado un reclamo judicial pero hasta ahora tampoco tuve respuestas”.

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