La reunión de gobernadores celebrada ayer en defensa del federalismo tuvo interpretaciones sesgadas en los diarios porteños. Los abordajes que se hacen desde Buenos Aires remiten a las disputas de superestructura y omiten las contradicciones objetivas nación – provincias. No se trata de Cristina ni del peronismo, ni de fragmentos. Hay una oportunidad histórica de construir un federalismo auténtico.

Posadas (Viernes, 27 de octubre) La reunión de gobernadores celebrada ayer en defensa del federalismo tuvo interpretaciones sesgadas en los diarios porteños. No es casual. Los abordajes que se hacen desde Buenos Aires, sin distinción de ideologías, remiten a las disputas de superestructura y omiten las contradicciones objetivas nación – provincias.
Tanto el diario La Nación como Ámbito Financiero, que le dan tapa a la reunión, fuerzan una interpretación en función del debate político nacional al asociar el encuentro con una movida anti-kirchnerista. La Nación titula: “Los gobernadores se despegan de Cristina y se unen por los fondos”. En la misma sintonía Ámbito informa: “Mientras rearman PJ, los gobernadores se suben precio ante Casa Rosada”.
Ni Clarín ni Página 12 le da espacio en la primera plana y si bien en los títulos hacen referencia a la cuestión de fondo que tiene que ver con el reparto de los recursos coparticipables, la redacción de las notas deriva hacia la interpretación partidista que no está en el centro de la ocupación de los gobernadores. Clarín titula: “Puja por el reparto de la coparticipación: Los gobernadores opositores se unieron para condicionar la negociación por el Fondo del Conurbano. Buscaron cerrar filas en una cumbre a la que concurrieron 16 provincias. Irán a la reunión del lunes con Mauricio Macri, pero quieren un encuentro a solas”. Pero en el interior de la nota no deja su obsesión de lado y afirma “el grueso de los gobernadores toma distancia de Cristina Kirchner”. A su vez Página titula: “Encuentro de los gobernadores de la oposición antes de la convocatoria de Macri. Unidos para no resignar “ni un peso”. En la redacción, se vale del lugar del encuentro, el Consejo Federal de Inversiones, para levantar el fantasma de la Liga de Gobernadores que en los años de la Alianza se reunía allí. En el imaginario se instaló que la caída, o mejor dicho el vuelo de Fernando de la Rúa, fue producto de una conspiración de los gobernadores peronistas.

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Los otros dos matutinos que valoran políticamente la reunión para darle espacio, aunque sea en una llamada, en la tapa, son El Cronista y La Prensa. Son los que más se ajustan a la información sin sesgarla a una cuestión peronista. El Cronista titula: “Los gobernadores fijaron una estrategia común para discutir los fondos de 2018. Se reunieron 18 mandatarios, vices y ministros para acordar una postura conjunta de cara a la discusión del Presupuesto, Fondo del Conurbano, ATN y los PPP”. En la redacción se vale de una información precisa para deslizar la cuestión política. Anuncia como novedad que se invitarán a la reunión prevista con Macri a Marco Lavagna, del Frente Renovador, y a Diego Bossio, del bloque Justicialista. “Cuando El Cronista preguntó si también iban a llamar a la reunión a Axel Kicillof, encontró negativa de parte de los consultados. “No se habló de llamar a Axel”, señaló un ministro”. La Prensa que en la tapa cae en el desliz de considerar que son “los gobernadores peronistas”, en el interior de la nota apunta como ningún otro medio a lo subyacente en la movida de los gobernadores cuando resacara declaraciones del gobernador de Córdoba cuando enfatiza “queremos participar de este nuevo ordenamiento socioeconómico, para que sea de generación de empleo genuino y baja de la pobreza e inflación”. También cuando revela que los gobernadores insistieron en advertir sobre la concentración de fondos crecientes en Nación y decrecientes en las provincias” Y da en la clave cuando afirma que “la reunión tuvo como objetivo establecer un “planteo institucional” para llevar a la reunión con Macri, aunque sin “afectar el diálogo” con el poder central. el cronistala prensa
Es el sentido de la reunión que informó aquí el vocero del Gobernador cuando explicó que en la reunión “los gobernadores pusieron sobre la mesa diversas cuestiones referentes a la defensa de los recursos económicos y el fortalecimiento de las provincias ante la Nación. En este sentido, el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, insistió en el hecho de que “desde Misiones vamos a trabajar como siempre lo hicimos en el marco de la Ley, siempre con el ánimo de aportar y respetar al conjunto pero con el firme objetivo de defender lo que nos corresponde”. También sostuvo Gustavo Verón que “en la ocasión, aunaron conceptos comunes en torno a las realidades impositivas de cada provincia, donde hicieron especial hincapié en defender fuertemente el federalismo”.
Este repaso del abordaje que hacen los analistas porteños, no sólo de las reuniones de los gobernadores sino de todo su despliegue y acciones políticas, omiten una de las oportunidades que nacen del hecho inédito en el proceso democrático de las últimas tres décadas y media: el Ejecutivo Nacional no tiene mayorías en el Congreso. Más allá de la iniciativa política que ganó Macri con el respaldo electoral y todo el apoyo que tiene del poder económico, fundamentalmente el financiero, el poder político está repartido. Desde Buenos Aires ven Cambiemos y del otro lado fragmentos y el temor ya acrítico a la reorganización de un peronismo golpista que ya no existe. Mientras los operadores temen o fomentan el fantasma de Cristina, las representaciones institucionales en la República, vuelven a poner en centro de las contradicciones a la tensión entre centro y periferia que se expresa entre nación y provincias. Es en el territorio donde se palpan los efectos de la contradicción capital – democracia. Si el interrogante referido al límite de la realización del capital sin afectar derechos en Buenos Aires tiene encuadres académicos, aquí en el interior profundo, la concentración del ingreso y la concentración de la toma de decisiones se sufren en la gente que queda sin empleo y pierde hasta las esperanzas.
Si estos tiempos de Macri, si esta crisis de cambio que le toca administrar tiene oportunidades es precisamente la que abre para un replanteo de la relación de la nación con las provincias y la posibilidad de restaurar o mejor dicho de construir un auténtico federalismo, el que quedó trunco por las concesiones que se arrancaron a los caudillos en los años de la organización nacional.

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