La lectura atenta de los diarios porteños descubre la existencia de una fuerte presión de la Casa Rosada para que las provincias bajen impuestos sobre todo ingresos brutos sin considerar que sostienen la salud y la educación pública. Se habla de una posible compensación de los recursos que se pierdan. Pero esa película ya la vimos en los 90. Además no se trata sólo de caja sino de las autonomías provinciales en la toma de decisiones.

Posadas (Viernes, 10 de noviembre) Todos los diarios y sitios de tirada nacional pusieron hoy en lugar destacado en la primera plana, la cumbre del Presidente de la Nación con los gobernadores de provincias. Ya en la forma los títulos revelan una mirada asimétrica, dicen “reunión” en lugar de “cumbre” y nombran a Mauricio Macri mientras los gobernadores se diluyen en el colectivo. Pero si los análisis denotan el centralismo porteño en el lenguaje, es fundamentalmente en donde se paran para tratar las reformas propuestas. Queda en evidencia el sesgo marcadamente ganado por el sentido común del discurso dominante.
Para los medios porteños la cuestión es el déficit que se origina en las provincias y la cuestión es lo distorsivo de los ingresos brutos. Cuando informan de la resistencia de los gobernadores a reducir los impuestos propios lo hacen para poner a consideración la existencia de obstáculos a la iniciativa de bajar el gasto público y aliviar a las empresas de las cargas fiscales. En ninguno de los medios se pone en tensión la necesidad objetiva de reformar en la Argentina el sistema fiscal con la necesidad también objetiva, pero imperiosa desde el rostro humano, de las provincias de conseguir recursos para la prestación de los servicios como los de Salud y Educación, de los que la administración nacional no se hace cargo.
En las notas se advierte una campaña para la derogación de los ingresos brutos, aunque cínicamente se advierta que constituyen la base del financiamiento de las provincias, sin subrayar que el desfinanciamiento consecuente de los Estados provinciales repercutirá forzosamente en la asistencia a los más humildes.
Ingresos Brutos, es un impuesto distorsivo por su efecto cascada, pero es la herramienta que tuvieron a mano los responsables de recaudar en las provincias cuando la nación, a través de pactos y decisiones unilaterales se fue quedando con la mayor parte de la masa coparticipable. En septiembre pasado, cuando en el debate por el Presupuesto provincial 2018, se trataron las previsiones realizadas por la DGR, el mismo director general lejos estuvo de cualquier fundamentalismo o fetichismo por los ingresos brutos pero dejó bien en claro que es la herramienta que tiene la DGR o más ampliamente el Estado de Misiones, para tener una recaudación propia. Son las reglas de juego. El presidente del PRO, Misiones, Jorge Ratier Berrondo, admitió en el debate que las provincias tienen a su cargo los gastos por la Educación y la Salud no es fácil hacer una reforma sin afectar los recursos del Estado. Esa actitud realista lo llevó a reflexionar que el mejor impuesto es el que se puede cobrar más fácilmente. Nada de esto tiene consideración en los análisis de los medios porteños.
Pero si el abordaje del centralismo porteño omite la tensión objetiva que se establece entre la existencia de impuestos como ingresos brutos y la capacidad del Estado para cumplir con la prestación de servicios, lo que queda afuera de toda consideración es la matriz federal de la organización política Argentina. No se trata sólo de caja, se trata de autonomía en la toma de decisiones. Puede existir toda la predisposición de la Casa Rosada de compensar los recursos que la provincia deja de tener con la baja de impuestos provinciales, pero ese voluntarismo termina incrementando la dependencia financiera de la provincia. No es teórico. Sucedió a partir de los pactos fiscales que Cavallo impuso en los 90 y que a la vez el FMI le impuso a Menem. La descentralización administrativa de los países federales son una traba para la burocracia del Fondo tiene una jerga ofensiva al referirse a las provincias como estados subnacionales. Esta ofensiva de la nación sobre las atribuciones de las provincias fueron negadas por los ministros Dujovne y Frigerio a nuestros cronistas, pero si se leen atentamente los mensajes subyacentes en el abordaje del tema en los diarios porteños se descubre que al menos hay una presión muy fuerte. Está claro en Clarín. Veamos:

Repasando títulos

Todos los diarios publicaron en primera plana la “cumbre” pero como reunión de Mauricio Macri con los gobernadores y no casualmente ponen foco en la gobernadora de Buenos Aires. Es curiosa la coincidencia de nombrarla como gran ganadora cuando reclamaba 53 mil millones y la conformaron con 20 mil, menos de la mitad. Además, no consideran que si renuncia a la demanda que presentó ante la Corte Suprema, podría ser denunciada por incumplimiento de los deberes que le son propios en el cargo que desempeña. Es que su renunciamiento perjudicaría a Buenos Aires.
Yendo a las tapas, El diario ‘Clarín‘ titula “Acuerdan que Vidal reciba $20.000 millones por año para obras en la Provincia”. En la nota central habla de “Un plan duro” para anunciar detalles (que después no da) del Pacto Fiscal que la Casa Rosada negocia con los gobernadores. Destaca en referencia a los ingresos brutos que entre los gobernadores fue “casi uniforme, el mutismo -o la opinión superficial- por “consenso fiscal” que les propuso Mauricio Macri, un pacto en los papeles gradual para eliminar Ingresos Brutos y sellar el déficit cero…El paper de 14 páginas que Rogelio Frigerio entregó en mano a cada huésped ayer en Casa Rosada es un bosquejo avanzado del acuerdo que Macri quiere firmar antes del 31 de diciembre. “Sí o sí”, dicen”. Informa también que “el texto tensó a los gobernadores que, rápido, pusieron a sus gabinetes a analizar el impacto en sus provincias. No sólo por la baja, progresiva hasta 2021, de IIBB a la actividad productiva sino por un manojo de medidas sensibles”. Y agrega presión cuando revela que las cartas bravas de la Casa Rosada “son, por un lado, que en los distritos que no adhieran empezará a regir el Pacto Fiscal de 1993 que impone una baja brusca de II.BB., a la vez que dejarán de recibir recursos del Fondo Sojero”.
La Nación también pone el foco en Buenos Aires. Titula: “Compensarán a Vidal por el Fondo del Conurbano y revisarán impuestos. En una reunión con los gobernadores, la Nación propuso aumentar de $ 650 a 20.000 millones las partidas para Buenos Aires; en el encuentro se planteó revisar el gravamen al vino y a los electrónicos”
En el interior informa que Macri y los gobernadores acordaron pasar a un cuarto intermedio para analizar el “consenso fiscal” y volver a reunirse todos el jueves próximo para firmar el acuerdo…Dujovne aseguró que percibió “buena receptividad” en los gobernadores para reducir los impuestos provinciales, aunque algunos mandatarios manifestaron por lo bajo su preocupación por el impacto de una rebaja gradual en el impuesto a los ingresos brutos”.
La otra cara de la moneda, pero la misma moneda es Página 12. Titula: “El ajuste sobre fondos ajenos” y en la bajada agrega: “El pacto es un juego con un solo ganador: María Eugenia Vidal. La sustitución del Fondo del Conurbano perjudica al resto de las provincias. Además, las comprometen a apoyar pesadas subas de impuestos nacionales y resignar recursos propios”.
Al hacer un detalle del “paper” informa desagregadamente sobre cada medida. Sobre Impuestos sobre los ingresos brutos, resume: “El Poder Ejecutivo transmitió a los gobernadores la “necesidad” de bajar la incidencia este tributo, que es la principal fuente de ingresos de prácticamente todas las provincias. Habrá un sistema de premios y castigos de acuerdo a cómo lo resuelva cada provincia, aunque no trascendieron detalles del mismo”.
En otro nota da cuenta que “Los gobernadores no firmaron ayer ningún acuerdo con Macri y volverán a juntarse en una semana. Una reunión para empezar a hacer números”.
En la redacción del artículo se destaca que “Macri les propuso a los gobernadores que firmen un “consenso fiscal”, por el cual deberían reducir los impuestos provinciales de ingresos brutos y sellos. Este es el punto que más resistencia tiene entre los mandatarios provinciales. Como les prometieron enviarles los detalles, los gobernadores resolvieron no participar de la conferencia de prensa, en la que hubo solo funcionarios nacionales. En concreto, habrá una semana de rosca entre las áreas económicas y Macri retomará en una semana el encuentro con los gobernadores después de un cuarto intermedio”.
El Cronista titula: “La propuesta de Macri a gobernadores: nuevo pacto fiscal, terminar el Fondo del Conurbano y fin del juicio de Vidal. El Ejecutivo propuso coparticipar 100% de Ganancias y a cambio apoyo para reformas. Vidal recibiría $ 20.000 millones pero pide $ 65.000 millones para desistir de la demanda”. Hace referencia también a que la Casa Rosada volvió a solicitar “que las provincias bajen Ingresos Brutos”. Pero es uno de los pocos que tiene información más precisa. Revela que la “idea es poner un tope de 1,5% y que entre 0 y ese número cada uno se mueva. Además de eliminar las alícuota diferencial del impuesto que cobra la provincia a las industrias de extraña jurisdicción. Es un tema muy complejo porque pega diferente según cada provincia, y tampoco quedó claro si era algo para hacer ahora o para llegar a esa número en cinco años”, agregó otro asistente que pidió reservar su identidad”.
Ámbito insólitamente con un título a toda página afirma: “Gobierno festeja aval de provincias a reformas clave: Vidal, con 20.000M extra”
En lo detalles de la información cuando hace precisiones sobre el proyecto de Reforma Tributaria, destaca que “el Gobierno pidió a las provincias un “esfuerzo fiscal”, al exigirles que bajen los impuestos más distorsivos para la productividad y la competitividad. En ese sentido, todos los cañones apuntan a Ingresos Brutos. Como contrapartida, si la reforma se aprobara, Nación cedería un 1.5% de presión tributaria.
Infobae: “Macri pidió negociar la reforma impositiva junto a la coparticipación. La Casa Rosada ofrece $16.000 millones del Presupuesto 2018 para compensar a provincias.
En la nota explica que “según relató ayer un participante de las reuniones a BAE Negocios, “la derogación del artículo 104 daba ganancia para todas las provincias, pero con el cambio en el impuesto al cheque a la mayoría les terminaba dando un saldo negativo”. Para compensar ese desequilibrio y que en definitiva el balance sea neutro para todas las provincias, la Nación se comprometió a destinar 16.062 millones de pesos del presupuesto del año próximo a tapar esos agujeros. Según pudo saber este diario, las provincias más compensadas serían Salta con $2.012 millones, Chaco con $1.527 millones, Tucumán con $1.505 millones, Misiones con 1.422 millones, Corrientes con $1.255 millones y Santiago del Estero con $1.234 millones.

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