Mientras aquí en Misiones, los directivos de la UCR que se sienten cómodos en la Alianza Cambiemos y ya postulan candidatos a gobernador para 2019, dirigentes radicales de todo el país, reunidos en el mítico Setúbal, cuestionan no sólo la concentración del poder en el PRO sino la orientación de las políticas. Duro documento del presidente de la Convención contra la reforma laboral: “retrasa un siglo”.

Posadas (Martes, 14 de noviembre) Walter Molina, el diputado de la UCR por Apóstoles, fue postulado ya, como candidato a gobernador en las elecciones 2019 según deslizamientos en la prensa que no fueron desmentidos. La jugada, se dice, es movida por el grupo que se referencia a Hernán Damiani quién habría sido el interlocutor con las autoridades del PRO. “El que avisa no traiciona”, dicen que dijo en una reunión en el local de la calle Troazi aquí en Posadas.
La mayoría de los observadores desestima el anuncio con la suposición de que no “nada más que con la intención de negociar después. Porque viste cómo son en la UCR”. Por supuesto que enfrentaría a la decisión manifiesta de Macri que consolidar al PRO en 2019 como partido con presencia territorial extendida. A través de medios oficiosos se ha hecho saber que el Presidente, Larreta y Vidal irán por la reelección en la CABA y Buenos Aires, al tiempo que en Entre Ríos se postulará a Rogelio Frigerio, en Tucumán a Prat Gay, en Córdoba a Bladassi, en La Pampa a Macallister, en Salta a Gustavo Sáenz y obviamente en Misiones a Humberto Schiavoni. No hace falta un bola de cristal para adelantarse al escenario interno de Cambiemos en 2019. La UCR pataleando y amenazando con las Paso y a la Casa Rosada utilizando con más o menos diplomacia el poder político que acumulará Macri si llega en condiciones socio-económicas sustentables.
Sin embargo, más allá de la propensión de Damiani a jugar al truco en la rosca política, el desafío planteado tiene un contexto que reviste de credibilidad a la intención de la UCR de quedarse con la Gobernación.
Con la sola lectura de las expresiones del tradicional votante radical en las redes como Facebook y Twitter, se descubre una doble tendencia. Por un lado los que se muestran dispuestos a respaldar a muerte el proceso de aniquilación del kierchnersimo aparecen cooptados por el macrismo. Del otro lado ya hay muchos que consideran que ya es tiempo de pelar al interior de Cambiemos la conducción de la Alianza. Y esto no sólo es un brote en Misiones.

La UCR contra la reforma laboral

Se conocieron esta semana declaraciones del presidente de la Convención Nacional de la UCR, Jorge Sappia. Sostiene: “Que mis correligionarios tomen nota de la historia del radicalismo y voten como corresponde. Y si no, que se vistan de amarillo. Estamos retrocediendo un siglo con lo que están proponiendo con esta reforma que tiene 2 caras: una referida a asuntos necesarios a abordar y otra cara es la aparición de intenciones que colocan el derecho del trabajo antes de la constitución de la Organización Internacional del Trabajo en 1919.
“Hay un criterio bien escogido que es el pase a la formalidad de los trabajadores informales. “También los programas de capacitación para trabajadores; valioso desde lo conceptual, pero después habrá que ver la implementación.
“Están tratando de disminuir la indemnización por despidos sin causa. No se van a tener en cuenta las horas extra siendo que, cuando son habituales, entran en el cálculo. También se sacan del cálculo las comisiones. Un montón de trabajadores cobran comisiones, se les va a disminuir la indemnización.
“Cambiar para peor: hay que salir a defender lo que está establecido, no porque uno se niegue a reformar para mejor sino porque yo me niego a reformar para retroceder.
¿Por qué un tallerista que terceriza la pintura de un auto no va a tener responsabilidad solidaria y va a evadir la ley laboral?; éstas son situaciones que existen en el mercado de trabajo y que la ley ha intentado reprender a través de la responsabilidad solidaria.
La reforma la borra de un plumazo.
“El artículo 14bis de la Constitución es obra de constituyentes radicales de 1957, donde se establecen los derechos básicos de los trabajadores”.

Rebelión en Setúbal

El fin de semana anterior, más de medio centenar de dirigentes radicales de todo el país, incluidos de Misiones, se reunieron a la orilla de la Laguna Setúbal, para reclamar por la identidad del partido dentro de Cambiemos. El lugar elegido es más que simbólico. Allí en 1968, se puede decir fue la consolidación de la Coordinadora como agrupación de la JR que fueron clave en la consagración de Raúl Alfonsín en sus luchas al interior del partido contra el ala conservadora que, muerto Balbín expresaban Carlos Contín, Antonio Tróccolli y la mayoría de los caudillos provinciales. Los futuros eminentes coordinadores e influyentes en el gobierno de 1983, Leopoldo Moreau, Federico Storani, Enrique Nosiglia, Carlos Becerra y Luis “Changui” Cáceres, impusieron, junto a varios otros militantes radicales que, hasta ese momento, venían manteniendo contactos con integrantes del PRT-ERP, el modo de hacerse con el poder. En años en que los golpes de Estado generaban una gran impotencia y descrédito de las instituciones republicanas, ganó la postura de los moderados, que hicieron suyas las tesis sustentadas por la Internacional socialdemócrata, que aconsejaban acceder al poder por la vía democrática.
En la reedición de Setubal, Nosiglia, Ricardo Alfonsín y Storani, siguieron los debates de lejos, pero estuvieron los históricos Changui Cáceres, el cordobés Becerra y el bonaerense Juan Manuel Casella, redactaron un documento con un título casi dedicado a los ucerreístas que defienden la alianza con el PRO sin discusión.
“Los radicales somos la UCR” fue el título elegido para el documento escrito antes de que el presidente del Comité Nacional, José Corral, intendente de la Ciudad de Santa Fe, redactara el suyo a solo diez minutos del cónclave rebelde, titulado “Los radicales somos Cambiemos”.

El documento: Los radicales somos la UCR

El documento se inicia con consignas: “la reconstrucción del radicalismo. Pensando en la República, salvemos el partido. La historia reciente deja sus enseñanzas”.
Expresa textualmente:
“Medio millar de radicales de todas las provincias y CABA, reunidos en Setúbal, asumimos ahora un nuevo desafío. Los hombres y mujeres del radicalismo hemos creado este ámbito de debate y reconstrucción porque las instituciones partidarias no habilitan hasta hoy la deliberación horizontal y democrática.
“La pretensión de algunos sectores, propios y ajenos, de licuar el radicalismo en otros espacios, merece nuestro rechazo total.
“Rechazo porque la pretensión de disolver el radicalismo es solo un proyecto suicida para la República que se está recuperando.
“Rechazo porque la identidad partidaria debe preservarse en todos los ámbitos de la representación institucional.
“Rechazo porque una democracia con la UCR débil es una democracia frágil.
Por eso reafirmamos:
“Nuestra identidad partidaria.
“Nuestro compromiso con los desposeídos.
“Nuestra demanda de políticas públicas que reparen la fragmentación social, instauren la justicia distributiva, defiendan a ultranza los derechos humanos, recuperen un camino consistente y ecuánime hacia el desarrollo económico e impulsen la integración latinoamericana.
“Nuestra exigencia para que el próximo Comité Nacional exprese la identidad partidaria, reafirme la soberanía política del radicalismo, ponga en valor su independencia de criterios, recupere sus niveles de representatividad con la sociedad y establezca un diálogo constructivo con el gobierno.
“Nuestra decisión de reclamar a la Honorable Convención Nacional un rol protagónico en la consecución de esos objetivos.
“Nuestra convicción de que estamos asistiendo al comienzo de una nueva etapa para el radicalismo como factor de equilibrio garante del sistema político nacional y el reconocimiento a la necesidad consecuente de refuncionalizar su organización.
“Una nueva etapa que debe estar caracterizada por la recuperación de la militancia, la horizontalidad en la toma de las decisiones, la reconstrucción de los mecanismos de representación política, desde abajo hacia arriba de esta herramienta fenomenal que la historia argentina nos ha dado y que estamos dispuestos a recuperar, preservar e impulsar para las próximas generaciones.
“En esta dirección, quienes participamos de Setúbal, hombres y mujeres radicales, nos ponemos en marcha, hoy, aquí y ahora, junto a sectores de nuestra militancia juvenil, universitaria, barrial, gremial y de los pueblos originarios, para consolidar este camino iniciado para recuperar la práctica democrática interna, el debate de ideas y la formación política de las nuevas generaciones. Orgullosos de nuestra historia, responsables con el presente y asumiendo el compromiso de transformar el futuro dándole continuidad al trabajo cotidiano y militante en cada región y distrito del país.
“Como decía Lebensohn: doctrina para que nos entiendan, conducta para que nos crean”.

Desorientación en la UCR

Antes del encuentro (¿re-encuentro?) en Setubal, Changui Cáceres, que fue uno de los que convocó a autoconvocarse, explicaba en Perfil que constituye “un esfuerzo para generar un ámbito de discusión en un momento en que no se discute nada. Me preocupa la desorientación de la UCR. Invité a todos: a los que ven con cariño inflar globos, y a los que no tanto.
—Como ganador en 1985, ¿ve parecidos entre aquella y esta última elección?
—Nada, ni un pirulo de contacto.
—Los candidatos de entonces, usted, Moreau y Stubrin, hoy están desperdigados en distintos espacios y opiniones. ¿Cómo se explica?
—Yo reivindico los 106 años de historia radical, pero no me hago el distraído. Soy consciente de los errores, y de que se perdió el funcionamiento de la democracia interna.
—¿Fue beneficiosa la Convención de Gualeguaychú, en la que el radicalismo definió aliarse con el PRO?
—Fue maléfica. Puso la piedra basal para una mala construcción. Al PRO le sirvió para ganar la elección y fumarse en pipa al radicalismo. Para el ciudadano común que ya no confía en “la señora”, el que quiere seguridad, paz, un sueldo digno, salud y educación, también resultó negativa.
—Pero la UCR sumó bancas, ministerios y cierta presencia.
—Es una forma esotérica de ver el vaso medio lleno. En política no todo es una cuantificación de cargos. Y es un cálculo errado: no tenemos tanto más…”

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