Los despidos de Dass en el Eldorado remiten a los años 90 cuando de la “capital del trabajo” pasó a tener el índice de desocupación más alto de la provincia. Quedaron en la calle 60 trabajadores pero el sindicato no apunta a la empresa sino a las políticas económicas de Macri y a las importaciones que destruyen trabajo nacional.

Eldorado (Martes, 21 de noviembre) “La política económica que está llevando adelante el gobierno nacional está perjudicando al sector del calzado” afirmó aquí el delegado de Uticra en Eldorado Darío Vera. En declaraciones a la prensa formuladas el viernes pasado, confirmó que debido a una baja en la producción de unos 3 mil pares diarios, la empresa despidió a 60 trabajadores, aunque anunció que con estos despidos en la empresa le aseguraron que “pasó la tormenta”.
Poniendo de manifiesto una buena relación del sindicato con la empresa, Vera insistió en que los despidos no fueron consecuencia de una situación arbitraria: “quiero dejar en claro que no es una situación normal ni fue adrede, fue una decisión tomada a raíz de la economía, el bajo consumo que hay en zapatillas y otros productos que se manejan en Argentina”. De todos modos, se puso firme al adelantar que “no vamos a permitir que antes de finalizar 2017 haya más despidos. Si sucede será mínimo, justo e indispensable, sería solo la rotación normal. Tenemos un diálogo fluido con la empresa sobre la cantidad y cómo se iba a tratar los despidos. Planteamos que sea lo más justo posible, aunque el despido ya no es justo para nadie pero lamentablemente no hay fórmula ni forma de soportar esta situación económica”

En 2015 pensaban ampliar la producción

La empresa de zapatillas Dass en Eldorado abrió sus puertas en 2007 iniciando el trabajo del pre ensamblado de este tipo de calzados para las empresas Nike; Umbro; Fila y Pryon. Con el correr de los años logró pasar del pre ensamblado al ensamblado y, a principios de 2015 logró que el 25 por ciento de su producción se transforme en la fabricación de zapatillas. Es decir que de los aproximadamente 20 mil pares diarios que se ensamblaban unos 5.000 pares eran fabricando en su totalidad en Eldorado. Sin embargo el dirigente gremial se lamentó porque “hacia mediados de 2015 la proyección de la empresa era incorporar más trabajadores porque los directivos planificaban fabricar en esta planta el 35 por ciento de la producción nacional; pero lamentablemente la política económica que se instaló en el país a partir del 10 de diciembre de ese año hizo que el proyecto se revierta”.
Dass es en lo micro la cara oscura del modelo económico que bajó las restricciones a las importaciones, en un mundo ávido de mercados, con el propósito de bajar la inflación. Eldorado ya vivió las consecuencias de estas políticas macroeconómicas cuando en los 90, del orgullo de ser “la capital del trabajo” en la Provincia, pasó a tener la tasa de desocupación más alta de Misiones, precisamente debido al proceso de desindustrialización propio del neoliberalismo.
Vera confía en la palabra de los empresarios. “No dijeron que este era el último ajuste y que no tenían previsto cerrar la planta”.
La planta llegó a producir el ensamblado de 22 mil pares de zapatillas diarios. “En la actualidad se está produciendo unos 19 mil pares diarios”.
De esa cantidad de pares diarios de zapatillas el 90 por ciento se vuelca al mercado interno. “Sólo un 10 po0r ciento sale al mercado externo”.

50 milllones de importación

La situación del sector del calzado es crítica En julio pasado los empresarios del sector se lo hicieron saber al presidente Mauricio Macri a través de varias solicitadas publicadas en los diarios.
En lo que va del año se importaron unos 50 millones de pares de zapatillas provenientes de Brasil; China y Taiwan. “Por ejemplo el costo del ensamblado en China se ubica en el orden de los 6 dólares por par; mientras que en la Argentina el costo alcanza los 12 dólares, eso hace que el mercado esté inundando de pares de zapatillas provenientes de ese país y de los países mencionados”; dijo Vera.
El cuadro de situación determinó suspensiones masivas en las plantas de calzado que Dass tiene en otras provincias, como en el interior bonaerense en Coronel Suárez. Las justificaciones se basan en la caída del consumo en el mercado interno y el ingreso de importaciones que vienen golpeando fuerte a la industria nacional y particularmente a las fábricas textiles y de calzado, que ya el año pasado contaba los despidos y las suspensiones por decenas de miles.

 

 

 

 

 

 

 

foto: Economis

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