Passalacqua sostuvo hoy que el Pacto Fiscal es un paso adelante que corrige algunas cosas del pasado y pidió el acompañamiento de los senadores. Estuvo en el Congreso junto a algunos de los gobernadores que firmaron el acuerdo en la Casa Rosada y que fueron elogiados por Pichetto por “poner la cara” y comprometerse con sus propias decisiones políticas.

Buenos Aires (Jueves, 23 de noviembre) El gobernador de Misiones participó hoy en las reuniones de comisiones en el Senado de la Nación para iniciar el tratamiento de los proyectos de reforma que presentó el Ejecutivo y que están articulado al Pacto Fiscal que firmaron 22 mandatarios con el presidente Macri el jueves 16 en la Casa Rosada.
Hugo Passalacqua habló sobre el cierre de las disertaciones para coincidir en que los argentinos estamos viviendo un momento histórico. “Se puede observar la historia desde dos ángulos –observó- mirarla hacia al pasado, la crónica, y este acuerdo viene a corregir cosas del pasado, algunas, pero también es cierto que hubo una transferencia durante siglos del interior a Buenos Aires. Y este es un paso muy importante que corrige cosas del pasado. Lo más importante, creo lo dijo María Eugenia, es la historia de poder construir hacia adelante. Sentí eso cuando firmé. Que estamos en momentos de trascendencia”.
Agregó después que esa atmósfera la sintió cuando Rogelio Frigerio tuvo la gentileza y la valentía de concurrir a la reunión de los gobernadores que se estaba celebrando con los ánimos caldeados en el Consejo Federal de Inversiones, en la mañana antes de la firma del Pacto Destacó entonces la capacidad del ministro del Interior de “saber escuchar” para rectificar la redacción del documento atendiendo las demandas de las provincias.

“Primó el sentido común”, afirmó en el mismo sentido que el gobernador de Córdoba que habló de sensatez. Y cerró pidiendo a los senadores que con ganas y humildad apoyen en forma positiva los proyectos “en honor a esa construcción futura”.
El senador Miguel Pichetto elogió a los gobernadores que aceptaron la invitación de la Comisión de Trabajo del Senado para escuchar en forma directa la voz de las provincias y criticó a los que no concurrieron porque en “estos momentos hay que poner la cara” en defensa de los compromisos que se asumieron. Al hablar después de los gobernadores, adelantó el cuestionamiento a la fórmula establecida en el proyecto de reforma previsional para determinar los aumentos en la jubilaciones.
Juan Schiaretti que llevó la representación de Córdoba destacó también que el Pacto permite “andar al país”.
Pero tuvo discrepancias con el senador por San Luis, Adolfo Rodríguez Saá al estimar los indicadores de la distribución primaria de la coparticipación. El gobernador de Córdoba destacó que no se cumple lo establecido en la ley de 1988, que determinaba el 57% para las provincias y el 43% para la Nación. Explicó que por los sucesivos pacto fiscales y la creación de impuestos no coparticipables, la distribución se volvió inequitativa para subrayar que ahora e llega al 40% para las provincias y que el pacto lleva el reparto al 49%.
A su turno, el puntano que fue contundentemente crítico con el Pacto y los proyectos de reforma lo corrigió precisando que al 40% de ahora se llega después de retraer recursos de la masa coparticipable. Utilizó argumentos del ministro Dujovne cuando en defensa del Presupuesto había dicho que del 27% que le toca hoy a las provincias se pasaría al 29% en esa distribución primeria.
El gobernador Schiaretti elogió el acuerdo con las provincias como Córdoba y Misiones que no transfirieron sus cajas previsionales. Afirmó que recibirán recursos por el desfasaje en forma automática una vez determinado el déficit de cada caja.
Pero lo central de la disertación del cordobés fue adelantar que la reforma fiscal apunta a establecer un IVA provincial o un Impuesto a las Ventas para ir reduciendo ingresos brutos y otros impuestos distorsivos que desalientan la inversión. De todos modos marcó la cancha a su modo a las pretensiones del Palacio de Hacienda de reducir el déficit fiscal centrando el ajuste en las provincias. Reafirmó Schiaretti que en un país tan complejo como la Argentina, que necesita de un Estado presente para sostener la educación y la salud, la presión impositiva no puede ser inferior al 32% del PBI y nunca mayor del 35%.
Rodríguez Saá fue más categórico al preguntarse irónica y retóricamente “nos vienen a pedir equilibrio fiscal cuando el déficit y el endeudamiento de la nación está descontrolado y en San Luis hace más de 30 años que tenemos superávit fiscal.

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