El ingeniero forestal Sebastián Escalada consideró retrógadas las ideas que se volcaron en las jornadas forestales que organizó Cambiemos en Eldorado. Afirma que el modelo chileno, imitado por Uruguay y Brasil, en su dinámica de concentración es expulsiva de mano de obra y destructora del medio ambiente. Rescata el modelo canadiense que es sustentable ambiental y socialmente. Elogia el Plan Maestro provincial

Escribe: Sebastián Escalada*
Posadas (Sábado, 10 de marzo) Recientemente se realizaron unas jornadas forestales en la ciudad de Eldorado donde se volcaron ideas para el sector desde mi punto vista retrógradas. Tal así que se elogió el ritmo de plantación de los años 90 el cuál registró un total de 100.000 hectáreas año, una cifra que esconde una historia de concentración, sobre-explotación de los recursos naturales, compra de tierras por extranjeros y expulsión de mano de obra. En síntesis mostrar fríos números no sirve y volver a los años 90 menos. Fueron años caracterizados, si se quiere, por daño al medio ambiente con la llegada de Monsanto, de la Minera Barrick Gold , Papeleras chilenas e imposiciones del Banco Mundial.
Este modelo lejos está de lograr la sustentabilidad. No hay cuidado del ambiente, no importa la ciudadanía que rodea al proyecto, el único factor que importa es el económico. Nace de un diseño neoliberal unido al apoyo en países como Chile, del gobierno militar de Pinochet, a favor de la concentración en detrimento de los otros dos factores que contribuyen a la sustentabilidad.

Modelos de concentración

No he tenido la suerte de conocer en Brasil, Chile y Uruguay comunidades desarroladas a partir de estos modelos. Seguramente hay quiénes desde una optica lobbysta , económica y escasos de inteligencia hablan de copiar estos modelos, teniendo en su propio país el ejemplo Alto Paraná SA, hoy Arauco.
Si no basta con el ejemplo misionero es cuestión de cruzar el charco e ir a Uruguay con Botnia y Arauco, o cruzar la cordillera e internarse en el corazón forestal chileno explotado por tres grandes empresas Masisa, Arauco y Cmpc.
Las preguntas son ¿Existen otros modelos forestales? ¿Es posible desarrollar las comunidades cuidando el medio ambiente a través del sector forestal? ¿Es un sector dinámico?, debemos copiar modelos? ¿Quién impone el modelo: la Provincia o la Nación? ¿El ciudadano cree encontrar su crecimiento y desarrollo a partir del sector?

Modelos con inclusión social y defensa del ambiente

Ya sabemos que no queremos del modelo chileno. Si queremos cuidar el planeta, trabajo genuino, una excelente educación, salud y bienestar general. Sí que sabemos lo que queremos y desde esta idea comunitaria deberá definirse el modelo forestal.
En el último decenio la industria forestal de Canadá ha evolucionado dinámicamente, y ha dado particular importancia a las prácticas de gestión forestal que reconocen las íntimas relaciones del medio ambiente con la economía y la sociedad. Este nuevo modelo industrial descansa en los siguientes tres pilares: observancia de una explotación responsable de los recursos; fortalecimiento de la gestión (para competir), y asociación con la población y las comunidades.
El modelo canadiense se basa en avanzadas estrategias que reconocen las influencias mundiales y locales en la ordenación de los recursos, las necesidades de la comunidad y el comportamiento de los consumidores.
La adopción voluntaria de este sistema por parte de los productores canadienses de productos forestales está mejorando la gestión del medio ambiente, fortaleciendo el compromiso de la industria con las necesidades sociales de las comunidades asociadas y protegiendo la inversión económica, así como la rentabilidad futura.

A destacar del Modelo Canadiense en contraparte con el modelo Chileno

• El 94 por ciento de los bosques del Canadá son de propiedad pública.
• Canadá explota menos de una cuarta parte del 1 por ciento de sus bosques al año con fines comerciales,
• la industria de productos forestales es el factor que por sí mismo hace la contribución más cuantiosa a la economía del Canadá, y representa el 3 por ciento del PIB del país.
• La industria da empleo a un millón de canadienses en 1 200 comunidades.
• Canadá participa mundialmente con alrededor del 32 por ciento de las exportaciones de pulpa y papel, pero las empresas canadienses son relativamente pequeñas desde una perspectiva mundial, la empresa canadiense de productos forestales más grande tiene un décimo de la magnitud de la empresa más grande del mundo.
• Las jurisdicciones federal y provincial se superponen, lo que da lugar a cuestiones plurijurisdiccionales

La jurisdicción provincial

La ley federal del Canadá impone el pronto restablecimiento de las zonas explotadas. En consecuencia, se planta una media de 650 millones de árboles al año. Pero es importante reconocer que en Canadá “la ordenación forestal incumbe principalmente a la jurisdicción provincial”. La legislación provincial se hace cargo de cuestiones claves.
Las empresas forestales de Canadá someten sus planes de desarrollo forestal a examen público, y consultan con una gran variedad de interesados del sector forestal, como las poblaciones indígenas, los cazadores, los tramperos, los usuarios de esparcimiento y otras industrias.
En el año 2005 productores forestales e industriales madereros y funcionarios del área, de las provincias de Entre Ríos y Corrientes participaron de una jornada sobre el modelo de desarrollo forestal cooperativo que se realizó en Canadá con el auspicio de la Sociedad cooperativa de desarrollo internacional, Socodevi, (Societé de coopération pour le developpement international).
El cooperativista Esteban Fridlmeier de Colonia Liebig a su regreso comentó que se trató de una experiencia para conocer más a fondo las actividades de diversificación y las posibilidades de desarrollo forestal sostenible y rentable que se realizan con éxito hace muchos años en Canadá, país donde lograron integrar las partes del negocio forestal bajo el sistema cooperativo, que promueve la transformación de la riqueza forestal sin poner en riesgo el medio ambiente, generando fuentes de trabajo.
La experiencia canadiense demostró que la integración conjunta de los esfuerzos dispersos en la cadena forestal, es la manera de potenciar el crecimiento mediante la acción coordinada de los productores, los industriales y el estado.
El sistema vigente para el aprovechamiento forestal en ese país del norte de América consiste en la concesión de la explotación de los bosques por parte del estado a cooperativas de trabajo.
Entre los integrantes de esas organizaciones hay quienes aportan el trabajo manual, otros la maquinaria y algunas cooperativas que capitalizan sus excedentes con el funcionamientos de aserraderos.
El modelo Canadiense propuesto tiene como objetivo contribuir al fomento de una economía forestal regional que brinde beneficios socioeconómicos a las poblaciones involucradas.

Rescatar el Plan Maestro Forestal

Para lograrlo el modelo crea vínculos entre los productores, trabajadores e industriales forestales y mediante el desarrollo de estos tres eslabones de la cadena forestal, puede realizarse con las modalidades de gestión asociativa de los bosques y plantaciones, la oferta de servicios forestales por parte de empresas autogestionadas y la profesionalización de la transformación de la madera.
El Plan Maestro Forestal habla de estos modelos integradores, tiene su espíritu local a partir de la concepción de la Sustentabilidad. A contraparte de lo expresado en las jornadas forestales, esta idea primogénita de volver a los 90 y la de copiar modelos exitosos al estilo chileno concentrador, irracional y de espalda a la comunidad.

*Ingeniero forestal. UNaM

 

 

 

 

foto: Pwc Canadá.-

 

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