La mesa yerbatera sirvió para exponer el incumplimiento de la Ley del Inym y de los precios pactados. Salvo la industria, expresaron el descontento por los nuevos precios del laudo, que están por debajo de los costos operativos, denuncian. Nación estableció 7,02 pesos para el kilo de hoja verde y 26,04 pesos para el kilo de la yerba canchada.

 

Posadas (Lunes 19 de marzo). La reunión de la mesa yerbatera terminó sin anuncios ni resoluciones, aunque se convirtió en un encuentro para la catarsis generalizada de parte de los distintos sectores que sufren la inacción del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym). Los participantes de la reunión expusieron el incumplimiento sistemático de los precios de la yerba mate, ya sea del que sale por acuerdo o a través del laudo de la Nación.
Apenas comenzó la reunión, el ministerio de Agroindustria de la Nación, a cargo de Luis Miguel Etchevehere, informó los nuevos precios del laudo de la yerba mate, establecidos en 7,02 pesos para el kilo de hoja verde y 26,04 pesos para el kilo de la yerba canchada, con la intención de que el precio no sea parte de la discusión de la jornada. Sin embargo, la mayoría de los presentes, al momento de sus exposiciones, lamentaron que el precio haya salido por debajo de los costos operativos y muy lejos de las estimaciones, que hablan de al menos 50 centavos de dólares para el kilo de hoja verde.
La industria no cumplió nunca con los precios y tampoco va a cumplir ahora, disparó, enfático, Hugo Sand, en una denuncia que después fue ratificada por el productor Julio Petterson y el dirigente del Partido Agrario y Social, el exdiputado Héctor “Cacho” Bárbaro.
El ministro Etchevehere, por su parte, aseguró que el Gobierno nacional no está pensando en la desregulación del precio de la yerba mate. “Desmientan eso”, dijo el funcionario, sobre el trascendido que pareció copar la agenda previa al encuentro, a partir de la intención de la industria correntina de avanzar en ese sentido, con la oposición de los demás sectores.
La mayor parte de las alocuciones versaron sobre el incumplimiento tanto de los precios como de la forma de pago, tanto de los precios actuales como de los que regirán a partir de este laudo, montos sobre los que la industria sí se mostró conforme.
También los productores especificaron que les pagan un precio por debajo de lo pactado mientras los impuestos se deben tributar sobre la base de los precios oficiales, lo que vuelve a convertirse en una situación perjudicial para sus economías.

Garay: “hay poca valorización del producto en las góndolas”

El ministro del Agro y la Producción de Misiones, Luis Garay, habló sobre la necesidad de contar con el centro de transacción electrónico para garantizar la transparencia en la cadena de pagos, “para que sepamos bien el origen de cada hoja y hacia dónde va y con eso podremos tener el cumplimiento efectivo de los precios”, expresó, para mostrar después su descontento con la no conclusión del registro de productores. No sabemos de quiénes son las hectáreas de yerba que hay en producción y esto no ayuda al sistema; hay que revertirlo para ayudar a transparentar la actividad”, dijo.
El funcionario misionero también enfatizó que la discusión por el precio de la yerba no lleva todo el año sino que lo que se discute durante todo el año es el incumplimiento de los precios: “el precio se discute ahora y en septiembre; el resto del año hablamos del incumplimiento de precios”, aseguró, antes de cuestionar por qué no se levanta el precio de la yerba en las góndolas de los supermercados ya que hay poca valorización del producto, dijo, para comparar el costo de un kilo de yerba mate frente a la botella de Coca Cola.
“Si el 90 por ciento de la producción de yerba se consume en el mercado interno, acá tienen que estar también las grandes cadenas de comercialización, que después son las que limitan levantar el precio en las góndolas”.

Sand: “se cosecha todo y se sigue plantando. La ley no se cumple”

Hugo Sand, en tanto, después de asegurar que los industriales no volverán a cumplir el precio laudado, recordó el incumplimiento permanente de la Ley del Inym y de sus resoluciones: “los industriales no van a cumplir porque el Inym tampoco cumple con la ley, que dice que en caso de desequilibrio, entre oferta y demanda, habrá cupo de cosecha y limitación de nuevas plantaciones. Y eso no sucede, eso está liberado. En la protesta de marzo del año pasado acordamos eso y sin embargo se cosechó todo y se sigue plantando mucho. La ley no se cumple”.

Petterson: “en Andresito cerraron nueve de catorce secaderos”

Además de adherir a los planteos por los incumplimientos, y de ratificarlos, el productor Julio Petterson también lamentó que estén perdiendo mercado por la falta de una estampilla que garantice la calidad del producto en lugar de ser una estampilla de recaudación, dijo. Y ejemplificó con que la crisis que afecta al sector se puede percibir en su pueblo, Comandante Andresito, donde de catorce secaderos, “se cerraron nueves y ahora van por las Cooperativas; quedan solo las grandes industrias que tienen secaderos” y que profundizan e monopolio y la centralización en pocas manos.
En ese sentido dijo que pierden los productores y que se resienten los trabajadores, los tareferos, que son los más débiles en esta cadena de producción: “la bolsa de harina, que es lo que más consumen los tareferos, costaba 180 pesos en 2015 y ahora está llegando a 300 pesos. Por qué no miran a los más de 43 mil que dependemos del sector productivo; ustedes miran solo a los industriales, dijo para recordarle a los funcionarios de la Nación que para llevar la yerba de Andresito hasta los molinos del sur de Misiones o norte de Corrientes tiene, de costo, 70 centavos más que el resto, por kilo de yerba, a causa del transporte. En lugar de pagarme 26,04 pesos por kilos deberían pagarme 70 centavos más por cada kilo. Eso es el riego del laudo. Ustedes están sentados en un país centralizado mientras nosotros estamos trabajando donde comienza la patria”, aseveró.
Petterson También lamentó que en los 17 años del Inym, “todavía no sabemos cuántos somos, porque ustedes no tienen el censo. No podemos seguir en esta informalidad; no sabemos cuántos somos para poder saber qué herramientas podríamos implementar, como un mercado consignatario electrónico, o lo que sea más provechos, pero no podemos saber siquiera cuántos somos”.
El descontento de los secaderos es por la incompatibilidad del precio de la hoja verde respecto del precio de la yerba canchada: “si sumás los tres kilos de hoja verde que necesitás para tener un kilo de yerba canchada, con los seis pesos de costo de secanda, debería superar los 28 pesos pero laudaron en 26 pesos. Esto genera incumplimiento del pago, por el bajo precio”.
La mesa es una mesa abierta “que debería servir para encontrar soluciones pero solo estamos reclamando siempre lo mismo. Estamos viaje tras viaje, años tras año, sin respuesta concretas para el sector productivo”, dijo Petterson.

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