“La foto de Macri con los gobernadores no hace más que ratificar la importancia de la política. Mirando para adelante, para contener la crisis económica, que es muy difícil, hace falta una red de contención política”. Desde un abordaje diferente al de los medios dominantes, Rosenado Fraga, le da centralidad al diálogo institucional de la Casa Rosada con los gobernadores.

Posadas (Viernes, 11 de mayo) “La única buena noticia de estos días fue a raíz de un acuerdo político”, destaca Rosendo Fraga, el analista más escuchado por el poder real en la Argentina. En declaraciones formuladas a El Economista pregona que “para contener la crisis económica, que es muy difícil, hace falta una red de contención política”. La consideración de Fraga, publicada hoy, está en sintonía con la Casa Rosada que en su estrategia de comunicación privilegia en el sitio oficial la reunión de Mauricio Macri con gobernadores (Foto principal Casa Rosada).
La noticia, la buena, a la que se refiere el director del Centro de Estudios Nueva Mayoría es la suba en el Merval producto de la aprobación en el Congreso de la ley de Financiamiento Productivo, conocida como ley de Mercado de Capitales, que precisamente fue producto de acuerdos políticos con las oposiciones y los gobernadores.
Al revisar los medios hoy se advierte que la agenda hace foco en las negociaciones con el Fondo Monetario. Ocupa casi todos los títulos centrales por tercer día consecutivo. Por supuesto se enfocan en la reunión entre Dujovne y Lagarde, y dan cuenta del respaldo de Estados Unidos y hasta de China a la decisión. Sin embargo, en la alta visibilidad para la gestión de Macri los diarios le dedican títulos secundarios a su encuentro con gobernadores. Pero como nunca, son siete los diarios que ponen en tapa las reuniones que mantuvo el Presidente con gobernadores peronistas en la Casa Rosada y con Zamora y Passalacqua, por separado en Olivos.
Fraga pareciera ser el único que advierte la centralidad que tiene en la política argentina el diálogo de la Casa Rosada con las provincias gobernadas por representantes de otro signo partidario y de cosmovisiones muy diferentes. Se distingue de la mirada del poder hegemónico que a través de los medios concentrados ponen de manifiesto su respaldo al regreso al monitoreo del FMI, que en definitiva enajena la toma de decisiones. Hay un mensaje explícito en el tratamiento de la noticia y en las declaraciones que se publican: apostar a la gobernabilidad de la Argentina en función del respaldo de las grandes potencias, el fondo Monetario y el poder financiero, que como el JP Morgan un día anuncia catástrofes, promueve la fuga de capitales y después pretende instalarse como la voz del gurú que garantiza la pax cambiaria.
Queda así planteado el interrogante para el análisis que Macri sufre como tensión que lo pone en una verdadera encrucijada: ¿cómo logra gobernabilidad, desde el diálogo de la política o desde las relaciones económicas?
Desde el interior de Cambiemos. Elisa Carrió salió a decir lo que no pueden decir desde la Casa Rosada. La diputada definió la corrida como “un golpe cambiario” de sectores “devaluacionistas, y en tono dramático le rogó al campo que liquide los dólares de la cosecha.
La líder de la Coalición Cívica responsabilizó por la corrida del dólar a “los golpistas de siempre” y aseguró que recurrir al Fondo Monetario Internacional “fue una acción preventiva de decirle basta a los devaluacionistas de siempre”. En una entrevista con TN dijo que “integrantes del ‘círculo rojo’, recomendaron a inversionistas en los Estados Unidos que salieran de la Argentina”. Carrió aseguró que hubo “gente conocida en la operación para llevar el dólar a 23” y habló también de “una coordinación política” detrás de esa supuesta maniobra. “Yo sé quiénes quieren amenazar la República”, denunció, aunque como muchas veces evitó dar nombres. Aunque no hace falta.
La lectura es clara: Macri sabe que no puede respaldarse únicamente en el mundo empresario aunque gobierne con el objetivo de establecer condiciones que favorezcan las inversiones del Capital.
La reunión con los gobernadores cobra entonces la centralidad política que, por supuesto desde Buenos Aires, y el poder real no advierten. O lo advierten y lo combaten.
La Casa Rosada publica hoy una foto con los gobernadores peronistas. Diríamos que la “foto es la Noticia” ya que no hay mucho texto en su desarrollo. Se informa también de la reunión que mantuvo después con gobernadores que representan “partidos provinciales”.
Aquí, el dato no puede dejar de remarcarse. Después de tanto tiempo de prédica desde la Renovación de Misiones como expresión autónoma y misionerista, esa categoría política es reconocida en Buenos Aires. Passalacqua fue recibido a solas. Ya no hay confusiones por su pasado en la JR ni asociaciones del Frente Renovador como apéndice del kirchnersimo.

macri passalacqua
Passalacqua junto a Macri y Frigerio. Foto publicada por misionesplural.net

Pero volviendo a las reuniones que publicita la Casa Rosada, no puede pasar desapercibida la gravitación que le da la Presidencia al diálogo con los gobernadores que no son de la Alianza Cambiemos. Es un dato de época. Hay condiciones objetivas que habilitan aspiraciones de provincias de avanzar de a pasos en la recuperación de un federalismo auténtico a pesar de los condicionamientos cada vez más fuertes que imponen las insuficiencias estructurales de la economía argentina.
Repasar el tratamiento que siete diarios porteños hacen de las reuniones de Macri con los gobernadores es comprobar que en el esquema de análisis y en el propio abordaje de la noticia, el porteñaje, aunque ilustrado, no ve lo que está sucediendo. Aunque hay miradas más finas.
En urgente 24, se habla de “la gobernanza en un momento muy crítico del gobierno” y subraya que “si se busca el problema argentino es mucho más que la economía, con o sin reformas estructurales. Hay problemas en la organización social e institucional, y precisamente por ese motivo nunca ocurren las reformas de fondo”. Para el análisis publica una nota de Luis Rizzi que sostiene que “hoy la nueva forma del mando y la obediencia es lo que llamamos gobernanza. Ni mando suave ni mando duro. Mando consensuado. Esta es la nueva política”.
Volviendo a Rosenado Fraga, en la entrevista se le pregunta “¿Qué impacto político tiene esta crisis? Y responde “Lo que está pasando tiene una cuota importante de subestimación de la política. Este tipo de crisis económicas es ante todo una crisis de confianza. La gente compra dólares por un tema de confianza, que tiene una cuota de subjetividad y para eso la política es muy importante. La única buena noticia de las últimas tres semanas fue la suba del Merval de ayer y hoy. Y eso se logró a través de un acuerdo político que fue la aprobación con votos opositores de la Ley de Mercado de Capitales y Defensa a la Competencia. Si hubiésemos tenido la sanción del proyecto de emergencia tarifaria sin que antes se hubiesen aprobado las dos leyes oficialistas, el resultado sería un Gobierno mucho más débil. Por otra parte, la foto de Macri con los gobernadores no hace más que ratificar la importancia de la política. Mirando para adelante, para contener la crisis económica, que es muy difícil, hace falta una red de contención política”.
Este el contexto que sirve de base para dar la real dimensión al diálogo institucional de los gobernadores con la Casa Rosada. No se trata de apoyar una u otra medida, ni menos de un toma y daca, sino de poner sobre la superficie el valor democrático de la institucionalidad y el respeto mutuo a las representaciones delegadas por las urnas tanto en la Nación como en las provincias. Todos juntos son un muro de contención a las presiones y como dijo Carrió a los golpistas de siempre.

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