En respuesta al diputado Jorge Franco, Marcos Peña aseguró la continuidad del FONID para 2019 pero en valores nominales de este año. Es decir que se irá licuando. Ya este año perderá alrededor del 25% contra la inflación de acuerdo con estimaciones de los sindicatos. La compensación por el artículo 9 va despareciendo. Este año perdió casi la mitad de su valor. El gobierno nacional apuesta todo al incremento de la coparticipación que crece porcentualmente pero también por debajo de la inflación.

Posadas (viernes, 5 de octubre) “Quisiera saber cuál será la política que aplicará el Gobierno respecto al FONID. Todos sabemos lo que este fondo significa para la educación en la Argentina. Más allá de que figura en el Presupuesto, nos preocupa porque da la sensación de que este Fondo se está licuando…” preguntó el diputado Jorge Franco a Marcos Peña el miércoles pasado cuando el jefe de Gabinete de Macri concurrió a la Cámara a rendir los tradicionales in formes.
La respuesta confirmó el temor del misionero: “el Fondo se está licuando”. Respondió Peña: “con respecto a las inquietudes del señor diputado Franco sobre el FONID, en línea con varios temas que han surgido después, esta cuestión se enmarca dentro de los acuerdos para poder transferir más recursos a las provincias, tal como se mencionó anteriormente. El aumento fue del 41 al 47 por ciento de la masa de recursos tributarios de la Nación y van a ir a las provincias de forma automática. En ese sentido, el acuerdo es que se va a mantener estable en FONID en términos nominales, no en términos reales. Esto ha sido parte de esa transferencia de competencias a las provincias, pero se mantiene tal como está actualmente en el proyecto de presupuesto”.
Peña respondió en línea con el “relato” instalado por la Alianza Cambiemos en la relación Nación – Provincias: el aumento de los recursos coparticipables que si es cierto que constituyen una solución más estructural, oculta dos cuestiones. Por un lado, la decisión de dejar de retener el 15% de la copa que se dispuso en los años de Cavallo para compensar al Anses por la desnacionalización de los aportes, son recursos que pertenecen a las provincias y además responde a un fallo de la Corte Suprema, no una decisión política del gobierno nacional. El argumento del aumento de la coparticipación, que aquí el diputado Pastori utilizó para justificar los recortes de programas, tampoco es válido ya que no computa la inflación. Lo dejó en claro el habitualmente moderado ministro Safrán que se vio obligado a salirle al cruce aclarando que la coparticipación es cierto “viene creciendo a buen ritmo pero porque tenemos una tasa de inflación bien alta. Hoy la inflación está rondando cerca de un 30 por ciento, 32 por ciento y eso genera mayor coparticipación. Pero no es que hoy nos sobre la plata y hoy podamos salir a cubrir los desfasajes”. Los desfasajes a lo que se refería Adolfo Safrán se producirán por recortes del Fondo Sojero y en obras públicas y se harán sentir en la eliminación de los subsidios al trasporte y la electricidad que afectará los bolsillos de los hogares.
Como anticipándose al razonamiento de Peña el diputado Franco también le marcó el delicado equilibrio que existe en la pretensión de compensar el recorte de programas especiales y Fondos , como el docente y el Federal Solidario conocido como el Fondo de los Soja, con el incremento de la coparticipación cuando “estamos viendo hay una recesión, va a caer el salario real, no va a haber consumo, no va a haber dinero circulante que se restringe para cumplir esta banda de flotación del dólar y por lo tanto se va a recaudar menos”.
El problema que “no le cierra” al diputado que preside el bloque misionerista no tuvo una clara respuesta del ministro nacional. “Ante los posibles caídas de la recaudación –admitió a medias- nosotros ya hemos avanzado en lo que se refiere a una mejor distribución de recursos a las provincias, independientemente de la discusión del FOFESO, a partir de la evolución inmediata de la masa coparticipable a las tres provincias que tienen sus juicios saldados, me refiero a Santa Fe, San Luis y Córdoba, y la extensión al resto de las jurisdicciones con una evolución paulatina en cinco años. Asimismo, la devolución del 15 por ciento representará casi el 1 por ciento en el producto bruto, más el préstamo del FGS por el 1,2 por ciento del producto bruto en cinco años, el acuerdo por el costo del servicio de recaudación de la AFIP por 0,1 por ciento, el financiamiento del déficit de las cajas de jubilaciones no transferidas por 0,1 del PBI por año, el acuerdo por el pago de contribuciones patronales con las provincias que no trasfirieron las cajas provinciales, la ayuda para ampliar el financiamiento para las provincias, por ejemplo con el Fondo Fiduciario para el Desarrollo de las Provincias con asistencia neta de 25.000 millones de pesos. Todo esto se refleja en la mejora de las cuentas públicas provinciales. En el primer semestre de 2018 solo una provincia se encuentra en déficit, mientras que el año pasado trece jurisdicciones mostraban un desequilibrio, y cuando llegamos buena parte de las provincias estaban en una situación puntual. El caso particular de Misiones muestra que se pasó de un déficit de 1.437 millones en el primer semestre del año pasado a un superávit de 940 millones de pesos en este año. Todo esto lo hacemos convencidos de que éste es el camino, a fin de ir fortaleciendo cada vez más las finanzas provinciales e ir ordenando las competencias y las responsabilidades, para que no tenga que ser vivida nunca más la dinámica de la demanda permanente al gobierno nacional por parte de las provincias, que son la base de nuestro federalismo”.
Con anterioridad Peña defendió las medidas de neto corte monetarista del gobierno nacional que, si bien no constituyen un programa en términos tradicionales, define con precisión la apuesta simultánea a controlar la escalada del dólar y el gasto público. “Muchos de los desequilibrios que estamos viviendo –afirmó- no son producto de una época, sino que fueron heredados desde hace muchísimo tiempo en la Argentina. Entendemos que la responsabilidad fiscal para generar una economía más abierta, competitiva, transparente e integrada al mundo y que genere empleo privado de calidad en cada rincón del país a partir de mayor conectividad, infraestructura y recursos para las provincias, hará a una mejor Argentina”.
El rumbo quedó claro tal como lo viene reiterando el presidente Macri. De todos modos, Peña dejó abierta una puerta para seguir negociando con los gobernadores. “Creemos que el consenso que se ha logrado con los gobernadores argentinos -que se materializa en una adenda al pacto fiscal- fue un ejercicio muy positivo de acuerdo político para entender desde la responsabilidad la búsqueda de un mayor equilibrio fiscal y de un mayor federalismo fiscal, transfiriendo los recursos que habían sido concentrados por parte del gobierno nacional en épocas anteriores a las provincias”.

El financiamiento docente

Con la respuesta al diputado Franco, Peña desmiente las versiones que afirman que el Fondo Nacional de Incentivo Docente se dejará de pagar en 2019 por decisión del presidente Mauricio Macri. El FONID fue creado en 1998. Es el principal aporte nacional al salario de un docente provincial y reparte una suma igual a todos los maestros del país, sin importar su nivel salarial. Según especifica la Ley 25.053 que lo creó, el Fondo tiene la finalidad de “abonar una asignación especial de carácter remunerativo por cargo que se liquidará mensualmente exclusivamente a los agentes que cumplan efectivamente función docente”. Peña aseguró “no se prevé ningún cambio hacia adelante con respecto al Fondo, aunque subrayó que no tendrá cambios nominales. Es decir se irá licuando con la inflación”. Es la información que se bajó en la última reunión del Consejo Federal.
Lo que se redujo es el Fondo Compensador -creado en el famoso artículo 9 de la Ley de Financiamiento Educativo de 2006- que tiene como objetivo aportar la diferencia salarial cuando las provincias se declaran incapaces de garantizar el salario mínimo docente. En 2018 la caída será de 15,7%, según cálculos de los sindicatos docentes. Si se tiene en cuenta el 40% de inflación prevista por el Banco Central en su último relevamiento para 2018, se observa una reducción de alrededor del 25% para el FONID y cerca del 450 para la compensación de salarios docentes.

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